junio 16, 2018

BRAULIO QUIROGA Y LA ESTACION DE LOS SUEÑOS TRASCENDENTES / Armando Arteaga


BRAULIO QUIROGA
Y
LA ESTACIÓN DE LOS SUEÑOS TRASCENDENTES



Los poemas de Braulio Quiroga tienen casi siempre el rumor de las olas marinas rozando muchas veces el punto de sal y la proyección del sol en el paisaje del desierto piurano, donde suele morir el tiempo hechizado de la experiencia humana y el “buen vivir” de los hombres sencillos de Sechura.

El poema a su padre es una búsqueda por explicarse como se mueven los afectos familiares  en  el sueño de las cosas,  relativas en el tiempo y en el universo horizontal del trabajador piurano: campesino, o pescador, artesano o padre de una numerosa familia, tal como se desarrolla  la convivencia del patriarcado,  y como suele ser la vida familiar de la gente humilde de Piura. El poeta extraña la imagen del padre (que no se sabe hacia donde ha ido con el transcurrir del tiempo histórico). Uno sabe que la imagen paterna familiar permanece perenne en la memoria y en la imaginación del hombre-infante, aún cuando envejecemos en el duro trajinar del quehacer humano de los caminos vividos.

La nostalgia estudiantil universitaria y sanmarquina, es otro tema que aborda  desde la descomodidad urbana limeña,  que en determinados momentos transita en sus poemas, va desde ubicar el contexto político de izquierda hasta el detalle de ganarle a la adversidad del día a día: los dilemas de la convivencia social, por “asir”  las bondades del “burro” (el ómnibus que llevaba a los universitarios desde el Centro Histórico de Lima, de la avenida Roosevelt  hasta la ciudad universitaria.  

El humor piurano -constante o  en “leid motiv” por excelencia de todos los escritores piureños-  se desborda y se expresa aquí también como un reclamo alegre, al no dejar pasar para nada las ocurrencias del transito urbano de la capital en contraste con el transito rural de la provincia, espontaneidad notoria y resaltante de nuestros piajenos piuranos transformados en la imaginación del poeta en móviles urbanos (de juguetes lúdicos)  entre conflictos que desplazan a la masa estudiantil, la puesta en escena de diversos escenarios que se mueven, o cambian, en la imaginación resultante del paso de un espacio a otro, entre la tradición y la modernidad; y creo que la metáfora del equino empleado como bestia de carga funciona risueñamente como una expresión del poeta de su franca piuranidad como un regalo de ingenio literario.  Teodoro Garcés Negrón explicaba en su Romancero Piurano que el escudo de la tierra de Grau y Merino tiene bien ganado tres imágenes que explican semióticamente para definir en síntesis la idiosincrasia de un pueblo: el algarrobo, el piajeno y un bandolero.

La tradición literaria de Braulio Quiroga viene con matices de varios maestros que han desarrollado la poesía social, de la expresión ferviente de Emilio Saldarriaga, del lenguaje fabril de Leoncio Bueno y Víctor Mazzi, tiene de ellos la visión poética-política que pretende comunicarnos siempre un suceso de disconformidad.  Braulio Quiroga tiene la visión espontanea de una poesía descriptiva que aborda con galanura el drama social, desde el gesto “sencillo” busca la aparente formalidad de las paradigmas que traen  sus imágenes de connivencia social y de contemplación individual  sobre la vida, para proyectarlas en una pantalla social que es lo que le interesa subrayar al poeta.  Sus imágenes nos devuelven la belleza de las cosas simples vividas por nuestros paisanos piuranos, donde el poeta agradece galano y a contratiempo el desborde de su piuranidad. Se complace en administrar y en convivir su experiencia humana vivida. 

El poeta discrepa por momentos con la “pureza”  de la poesía, por eso le da un contenido “social” explicito, que es de un tono elegante, no es de ninguna manera áspero, al contrario, tiene una oralidad y un discurso narrativo-poético a contrapunto. Es una poesía llena de nostalgia, de firmeza individual y de contenido ético.  Desdice lo grotesco que suele tener la vida en algunos momentos, toma distancia del contexto político fácil, su fuerza está en la decisión de la expresión libre de sus convicciones, su belleza: en creer que existe todavía un futuro mejor para la vida de los hombres. 

El panorama literario que corresponde a Braulio Quiroga se enmarca en el más amplio y diverso territorio de la piuranidad.   Sigue el transe del esplendor de la oralidad de los tallanes, los vicús, los guayacondos y los guancapampas, y toma “palabras” del habla popular del pueblo piurano.  Su poesía continúa y recoge la integración de un lenguaje para la enseñanza,  y tiene mensajes de alto tono sonoro para una esperanza de mejores condiciones de  niveles de vida.

Al poeta Braulio Quiroga hay que leerlo y ubicarlo dentro del panorama de la poesía piurana.  La poesía piurana ocupa un amplio y diverso territorio, aparece en este discreto espacio cultural como un apéndice de la literatura peruana, cohabita exitosamente con la prosa: la narrativa y el ensayo.  Y se discute aún, dentro de un escenario de autores dispersos que aparecen en breves  y discutibles antologías, a las que probablemente tienen acceso cualquier despistado lector, algunos ven esta realidad representativa de su prestigio nacional y regional como algo exótico, un suceso anecdótico, un episodio folklorizado, que impide todavía ver la verdadera dimensión real de su importancia.

La poesía piurana actual es una de las más importantes representaciones poéticas regionales de nuestro país. No sorprende por eso, este conseguir atraer nuevos lectores, saber de su tremendo prestigio, de la dimensión inmensa y espontanea  de la extensa producción poética de los vates piuranos.  Esta especificidad de su centro de gravedad que empezó en la modernidad con Carlos Augusto Salaverry, esgrima de su prestigio literario, es dueña de un conjunto de poetas y escritores que dominan esta “oralidad” moderna y postmoderna.   En la poética piurana se ha desarrollado una acción didáctica, que tiene una enorme fuerza literaria que viene desde lo popular y que se manifiesta en mitos, cuentos, poemas orales, leyendas, tradiciones, chismes, anécdotas, creencias, cumananas, toda una trasmisión de conocimientos y costumbres que se han venido realizando en el transcurso del tiempo social  originario y en la historia del desembarcadero piurano. 

ARMANDO ARTEAGA




LA MUERTE EN PRAGA Y OTROS RELATOS DE GUERRA / Armando Arteaga


LA MUERTE EN PRAGA Y OTROS RELATOS DE GUERRA

Por Armando Arteaga



El tremendismo por lo fantástico de Rafael A. Miranda es una tradición literaria que  viene desde Clemente Palma, mueve sus demonios hacia un “revisionismo” histórico por volver a poner en vitrina a personajes destacados en las enciclopedias sobre la segunda guerra mundial, que es el “background” narrativo de un niño-adolescente,  que cuenta a su manera las “historias” de todo lo que recuerda, recorren sus fantasmas sobre pantallas imaginarias (como en las películas de cine negro): sus obsesiones más crudas, por los temas nazis, tal parece le hubiese gustado  ser un “autor infame”, digno para ser incluido en la famosa antología “La literatura nazi en América” de Roberto Bolaño, para llamar la atención de cierta critica formal literaria en tiempos de la “guerra fría”, aunque al final, sus relatos se vuelven atentas miradas también hacia el tema de los acontecimientos del auge  “bolchevique”.
A  Rafael A. Miranda le encanta espantar a los burgueses, abomina en realidad de los totalitarismos sin nombre, se mete en carne y hueso en cada uno de sus personajes  por más que estos sean inventados de la pura “ficción”. ¿Acaso la ficción no es una realidad tan inmediata delante de nuestras narices, o acaso la realidad más allá de nuestras narices  no tiene casi todo de ficción? Adolfo Bioy Casares refiriéndose a las fantasías metafísicas, y eso sucede siempre en los relatos de Rafael A. Miranda: “Aquí lo fantástico está, más que en los hechos, en el razonamiento”. Nuestro narrador de “Muerte en Praga y otros relatos de guerra” es en verdad un gran conocedor  de todos los elementos sustanciales del género literario narrativo llamado “literatura fantástica”, como si la otra literatura que viene del realismo más puro, no fuera, por decir, a todas luces, elaborada de la fantasía de un autor.
Son ocho excelentes relatos que van llevándonos de tal manera por el aparente “horror” nazi, donde los personajes son seres “reales” de historias del nazismo que se van mezclando con sucesos fantásticos, que en realidad nos van mostrando si “historicismo” formal que se va transformado en un “histerismo” banal, que pasa por su discordia política y llega a su desborde criminal.  En “Juego de juguetes”: “La muerte baile y ríe en el corazón de los hombres”. La vida resulta solo un “juego” donde todos juegan menos el escritor que cuentas las cosas que suceden, se supone, en la vida. La vida va en viaje desde el narcicismo infantil hasta la decrepitud inútil de la vejez, porque antes sus personajes ofrecen el crimen, la intriga, la eliminación del adversario, todo en un mundo donde “ficción” y “realidad” se dan la mano: “Es la lucha de la muerte con la muerte por el triunfo de la vida”. 
Todo se sintetiza en realidad. Los hombres desde muy niños juegan a la guerra, viven permanente en guerra, matan y mueren en la guerra. La muerte tiene esa fuerza fanática y destructiva en la historia de la humanidad, en los sucesos aun intrascendentes de los regímenes totalitarios, en la pasión amorosa, en la vida familiar, en el tiempo muerto de las cosas. Donde la muerte juega con la muerte.  Donde lo incierto es lo único que nos espera.  “Muerte en Praga” que es el relato que le da nombre al libro, reseña a la ciudad de Praga como “un cuerpo con años que camina por la historia”.  Una ciudad sitiada donde la muerte ronda infinitamente.
La mutación de un personaje real en otro imaginado ya sea a través del sueño o el recuerdo es un artificio siempre valido en los relatos fantásticos, Rafael A. Miranda hace uso de este recurso literario a menudo, un acontecimiento se trueca de lo real a lo fantástico, administra bien el “raconto” y otras técnicas: la sorpresa del argumento, en fin, que mezclando con los diálogos.  Sabe contar, toma de referencia siempre la historia, las crónicas de guerras, el documental periodístico, y la metamorfosis de los personajes para explicar mejor la intervención de un ser o de un hecho sobrenatural.
En “Años luz” la narrativa se torna hacia la ciencia-ficción, des-construye  algunos de los acontecimientos históricos que conmovieron al mundo sin orden alternativo con el tiempo: la revolución francesa, la revolución rusa, César Vallejo conversando con Hemingway en un encuentro de escritores antifascistas, y retrocede hasta el año 33 la crucifixión de Cristo. En este viaje, el tiempo y el espacio se diluyen todo va hasta una distancia etérea: “Cinco mil millones de años luz”.  La historia de la “Odisea  del Espacio” como un viaje eficaz, hacia atrás, y hacia adelante. No importa el tiempo lineal y físico.  El pasado se abre fascinante tanto como el futuro. La historia de la humanidad es protagonista principal a través de un viaje como si una moviola cinematográfica y cibernética avanzara y retrocediera en imágenes.  La evolución de la humanidad como tema “fantástico”, es ya una realidad ahora mirar desde una sala de operaciones de una clínica la entraña anatómica del universo humano. Es real, ver el palpitar zigzagueante en un monitor de tu propio corazón, antes del final, de un rápido electroshock.  Volando en un carro, como en el cine mudo de Melies, su “viaje a la luna”.
En los tres últimos relatos: “Stalingrado el poder de la voluntad”, “La tercera guerra mundial”, y “Holocausto”, obtiene con mayor destreza su propia objetividad frente a la historia de la humanidad en tiempos de guerra, su perspectiva narrativa sega el tema nazi y alterna el desencaminado tema “bolchevique” dando mayor redondez a su esfera narrativa: el totalitarismo histórico.   Rafael A. Miranda, es por supuesto un narrador  dialéctico, que de “informe” narrativo   a infierno vivido, nos recuerda  las torpezas y locuras de la humanidad: visión nietzscheana y foucaultiana.   La historia como una encuesta de sucesos.  Y la música de Mozart como un destello de fondo perfecto.


   
 








mayo 05, 2018

EN EL CARBONE / ARMANDO ARTEAGA


EN “EL CARBONE” / ARMANDO ARTEAGA





Visito una vez al mes
Este bistró para beber un par de capitanes
y masticar garbanzos (importuno árabe) y trozos de pescado.
Vengo hasta aquí, ileso tallán, inerme párvulo, tal
como lo hacía Efraín Urquizo, mi tío solterón
que bajaba por estas fondas de mala muerte,
no por poesía, ni por masoquismo.  De puro comelón.
Vengo porque me gusta sentir el pisco acholado  
y la canada dry, el pejerrey frito y la cebolla con limón
dando vueltas  alrededor del mismo tema, en el regazo
de cierto desamparo, por redundar los límites
buscando el referéndum teratológico de la condición humana. 
En el fin de la tierra, mi fisterra.
El hambre de madre lleva a los solterones
a cualquier olor de cocina, a los ajos
a las emes, a las p(a)utas de mi blend,
al peregrinar romano por la civitas:
uno busca el perdulario gastronómico perdido en la infancia,
los pallares y las aceitunas moqueguanas son delicias
donde uno mastica lentamente su cansancio,
su disgusto, y el gusto por la vida.  No se crean,  pues
todo ese rollo del complejo de Edipo, la sed y las uvas. 
Vengo haciendo el mismo recorrido del tío en percance
antes del cáncer, porque Efraín era bueno y solitario
como yo. Y porque el poema necesita de observadores
científicos de las cosas que suceden en la vida.
A pesar de todos estos detalles, siempre vanos
y hasta sosos de hablar de asuntos tan familiares.
Efraín, tenía una enseñanza buena, de cero en conducta
en poesía, decía, siempre, en cada final de su banquete:
Un poema malo, no es el fin del mundo, es algo peor que eso. 






diciembre 31, 2017

LITERATURA PIURANA 2017

La Semana, supl. El Tiempo.  Piura, 31 dic. 2017, p. 15

LITERATURA PIURANA 2017

Por: Armando Arteaga



Piura es culturalmente hablando, una de las regiones más vitales del país.  A pesar de los designios turbulentos y los riesgos fatales que nos manda el rigor (¿divino o mundano?) de la naturaleza. Hacer un balance del panorama actual de la literatura piurana  publicada y leída en el año 2017, rompe en primer lugar el tradicional aspecto geográfico que antes tenía fuerza para una interpretación correcta desde la crítica literaria.  El rumbo literario viaja ahora hacia afuera y hacia adentro. Fue un buen año para la literatura piurana.  Se consolidó una vez más el trabajo literario de los escritores y poetas que viven y trabajan en el exterior, sin dejar de lado el recurrente de los clásicos temas piuranos: lo místico, el costumbrismo, la violencia, el humor, lo romántico, el universalismo,  y otros ismos que ya estaban vigentes. 

Roger Santiváñez  (que reside en Filadelfia) regresó para presentar con un año de tardanza en Piura su libro “Sagrado” (Editorial Peisa), un esfuerzo tenaz con el lenguaje  por cambiar la expresión poética de la tradición hacia otra de vanguardia.   Santiváñez ha sido el poeta más constante en publicar poesía en el ámbito internacional. La poesía piurana ha tenido este año sus destellos internacionales en los nombres de José Briceño Berru (Milán-Italia), José Quevedo (Bonn-Alemania) y Mario Wong (Paris-Francia),  Delia Cabrera (DF-México) e Isella Carrera Lamadrid (Santo Domingo).  

Julio León (que radica en New York) presentó en la FIL de Lima y en Sullana, su trabajo  “El mundo al revés.  Estudio y anotaciones a los Zorros de Arguedas”, que apuntala  la inquietud antropológica de Arguedas, explica los gestos heterogéneos y  las “cicatrices de la pobreza”  de una urgente actualidad en las migraciones urbanas del país,  cuarenta años después de la publicación de la novela de Arguedas. 

La novela “Faite” (Arcángel San Miguel) también fue presentada tardíamente en horarios distantes en Piura, pero ha sido la consagración definitiva de Cronwell Jara Jiménez como narrador y poeta.  “Faite” es una ficción-real que exalta la miseria vivida de ciertos personajes de los barrios, donde emerge una sabiduría popular solvente.  “Faite” se afeita frente al espejo de la dura realidad, donde se humilla la vida misma, donde sobresale la experiencia de un ser hábil para sobrevivir. Eduardo Borrero  sorprendió todas las expectativas al publicar un hermoso libro “El Creador de Universos” (El gato descalzo, 2017)  un conjunto de textos de mini ficción que ubica al escritor sullanero como uno de los más destacados narradores en este interesante genero de expectativa fantástica, avanzando hacia la narrativa de horror, terror, y ciencia ficción. 

El fondo editorial de la Municipalidad de Sechura presentó en la FIL de Lima dos libros de narraciones del paisaje lleno de mar y desierto,  donde aparecen las vivencias del pueblo pescador, campesino y artesano: “El viejo pescador” y  “El Médano Blanco”,  un conjunto de escritores sechuranos: Eugenio Amaya Chunga, Santos Liborio Fiestas, Carlos Pastor Pérez, Jorge Tume Quiroga, Juan Antón y Galán, Rufino Fiestas, David Ramírez, César Arrunátegui,  Armando Arévalo Zeta,  que acompañan al recordado  Jorge E. Moscol Urbina.  Gonzalo Higueras  con su novela “Calima” (Atalaya), aborda una visión de Lima aristocrática tal como Dante lo hizo en La Divina Comedia.  Higueras deja por el momento el tema piurano  de ‘’El último tallán’’. “La máquina de la fe” de Roberto Talledo y  "Un rebuzno en lontananza" de Teodoro Alzamora, suman obras consagradas a las experiencias  de otros narradores como Dimas Arrieta y José Lalupú.

En poesía destacó la publicación de “Ausente Ardor de Arena & Algarrobos.  Antología de la poesía piurana contemporánea”,  que tuvo como compilador a Miguel Ángel Hernández Sandobal y editor a Jaime Gamarra Zapata.  Es una buena antología  donde destacaron algunos poetas jóvenes como Márlet Ríos, Fernando Casanova, Danny Cruz, y Fabián Bruno. 

“El Torna Sol” (hipocampo editores) de Cynthia Briceño fue el libro más destacado de poesía piurana publicado este año.  Desde ya, es la consagración literaria de Cynthia Briceño.  La revista sullanera de literatura “Siete Vientos” que dirige el incansable Hourdini Guerrero   llegó al numero 32 y celebró 28 años de vigencia plena. Lo mismo, la revista “Voces”  que dirige Amalia Cornejo y Talía Vargas, dedicó su caratula al Centenario del nacimiento de Edmundo Cornejo Ubillús, los residentes huancabambinos en Lima festejaron una emotivo tertulia literaria.  En las redes sociales destacaron las publicaciones espontaneas de otras voces poéticas como Yaky García y Yeylli Rosmery Rivera Arévalo.  

El Instituto Raúl Porras Barrenechea le hizo un discreto Homenaje a Gladys María Pratz,  por su impecable trayectoria artística y literaria.   Fue un año triste también para la cultura y la literatura piurana, falleció  en Lima (Chosica), Raúl Estuardo Cornejo a los 84 años, uno de sus más destacados escritores por su libro  “El alma de Piura. Elogio a un sentimiento’’.







noviembre 29, 2017

CIERRE DE EDICIÓN / ARMANDO ARTEAGA

FICCIÓN BREVE

  

CIERRE DE EDICIÓN / ARMANDO ARTEAGA

Se publicó la última noticia en el diario El Tiempo: la muerte del director del periódico Última Hora. 







TRES TEMAS ECUATORIANOS / ARMANDO ARTEAGA

TRES TEMAS ECUATORIANOS / ARMANDO ARTEAGA

La novela “Polvo y Ceniza” de Eliécer Cárdenas evocó la figura de Naún Briones

1

Viví desde muy  niño al filo de la frontera entre Perú y Ecuador, al ritmo de la amenaza de guerra entre ambos países, fiebre de los mayores de edad de ambos bandos que alimentaban mi imaginación literaria, gran suerte la mía. Estudie un par de meses primer año de primaria al borde del mísero conflicto, saltábamos hacia el otro bando y ya estábamos en Ecuador, la tierra que visitó Humboldt.


La novela “Polvo y Ceniza”

2



Naún Briones, el bandolero de los cantones lojanos


Enrique Congrains, que era algo parco para la conversación, me confesó una vez que visitó Guayaquil en junio de 1959, y que esa vez conoció al novelista Adalberto Ortiz, que le obsequió su novela “Juyungo” (1957), novela que es “historia de un negro, una isla, y otros negros”. Era los tiempos de la moda literaria de “Matalaché”.



Naún Briones, el bandolero de los cantones lojanos, era una “leyenda urbana” 
hasta hace un tiempo, un mito como Froilán Alama, para el caso piurano.


3



Un bandolero que robaba para regalar a los pobres 
lo que le quitaba a los ricos.


Naún Briones, el bandolero de los cantones lojanos, era una “leyenda urbana” hasta hace un tiempo, un mito como Froilán Alama, para el caso piurano.  Nadie le había visto la cara nunca, hasta que han aparecido unas fotografías del elegante personaje.  Un bandolero que robaba para regalar a los pobres lo que le quitaba a los ricos.  

La novela “Polvo y Ceniza” de Eliécer Cárdenas
 evocó la figura de Naún Briones 
como una abanderado de las causas justas de Loja


La novela “Polvo y Ceniza” de Eliécer Cárdenas evocó la figura de Naún Briones como una abanderado de las causas justas de Loja, lo mismo que una pequeña biografía “Naún Briones.  Leyenda y tradición” del profesor Eduardo Pucha Sivisaca, amigo lojano que conocí en Piura y me obsequio su libro.  Resulta que aparecieron unas fotografías de Naún Briones, y el tipo  era todo un divo elegante, mismo Tatán, mismo Django (en lo urbano limeño).  Pucha, el profesor escritor,  lo recuerda así: ‘’Los campesinos, especialmente los chazos lojanos que habitan en el cordón fronterizo, son los que más lo recuerdan, y alrededor de él se han tejido historias y ficciones que son parte de nuestro patrimonio narrativo cultural, relatos que tienen algo de verdad, algo de historia y algo de fantasía; pero ante todo, más de leyenda y tradición que resistiendo al tiempo se niegan a borrarse de la memoria colectiva”.
  

 “Naún Briones.  Leyenda y tradición” 
del profesor Eduardo Pucha Sivisaca, 
amigo que conocí en Piura

.  

septiembre 04, 2017

50 AÑOS DEL DIÁLOGO VARGAS LLOSA-GARCÍA MÁRQUEZ

50 AÑOS DEL DIÁLOGO VARGAS LLOSA-GARCÍA MÁRQUEZ


Oviedo, García Marquéz, Vargas Llosa



El 5 y 7 de setiembre de 1967 en el auditorio de la Facultad de arquitectura de la UNI, escenario cultural de primera importancia en la Lima de aquellos años, tuvo lugar el diálogo entre Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, dos de los grandes exponentes del boom literario latinoamericano contemporáneo.

El título de la conversación fue La novela en América Latina, a propósito del flamante suceso de Cien años de soledad, hablaron de los temas y formas de la escritura, el misterio de la creación, la identidad y el compromiso del literato latinoamericano.

El primer diálogo tuvo tal suceso que a pedido de los asistentes dio lugar a la segunda sesión dos días después. El resultado fue un texto revelador del valor y la trascendencia de la generación del boom y su novedosa visión pos moderna, que ha sido publicado en varias ediciones agotadas.

La Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes de la UNI quiere recordar este histórico acontecimiento, en el escenario en el que tuvo lugar, catalogado como obra maestra de la arquitectura moderna latinoamericana construida por iniciativa de Fernando Belaúnde Terry entre 1951 y 1953.

El Arquitecto José Beingolea Del Carpio Decano de la institución, informa que el programa conmemorativo recreará el diálogo en los medios de la época, reunirá y documentará la memoria de algunos de los asistentes al inusitado encuentro, y dará la voz a los críticos literarios de tres generaciones que en una mesa redonda evaluarán en perspectiva histórica, las ideas expuestas en la fluida conversación sostenida. Finalmente, una placa recordatoria dejará la huella presente de la celebración.

Tendremos la presencia de artistas, escritores, arquitectos que estuvieron hace 50 años en el dialogo y otros que dialogaran con el publico asistente: Fernando de Szyszlo Valdelomar, José Ignacio López Soria, Adolfo Córdova Valdivia, Frederick Cooper, Oswaldo Núñez Carvallo, Javier Sota Nadal, Carlos Bernasconi, Armando Arteaga, Sandro Chiri, Agustín Prado Alvarado, Augusto Ortiz de Zevallos, Víctor Pimentel Gurmendi, entre otros. 

La cita es este jueves 7 de setiembre a las 17:00 hs. en el auditorio Fernando Belaúnde Terry de la Facultad de Arquitectura de la UNI.

-- 
   Ruth Luna Cruz
    IMAGEN INSTITUCIONAL FAUA UNI
    T: 481-1070 anexo 4642 / C: 987492332

García Marquéz, Agurto, Miro Quesada, Vargas Llosa

julio 26, 2017

VISITA DE MEDICO EN MARRUECOS / ARMANDO ARTEAGA

VISITA DE MEDICO EN  MARRUECOS / ARMANDO ARTEAGA



Una vieja desdentada y ñoña
es ahora la inmaculada escritura
de la gente que camina por estas calles
de este pueblo Marakoet, sin asfalto, rural
y con una iglesia estupenda en la misma plaza
donde anidan palomas en los arquitrabes
de su fachada llena de tiempo ido y de penurias.
En este escenario de vagas reminiscencias
una mujer vestida de negro y con velo, católica
pasa por mi costado con un ramo de flores amarillas
Amarillo es el otoño que empieza a fenecer
con las caídas de las hojas de los árboles.
La tarde está arruinada y el único poeta de este pueblo
Tiene una magnífica casa cerca del cementerio.
Al que miro venir por la ventana a través del patio
mientras enciendo un cigarrillo negro.
El poeta era un hombre de cierta fama, alto
e increíblemente, delgado.
Como el cigarro mío que se acababa.
Era un poeta, a carta cabal.  Un hombre bueno. 
Vestía un traje negro, sombrero, bufanda.
Sus ojos, de águila,  turban
a cualquier comerciante, inexperto, de la palabra.
Hablamos de política y de poesía.  Bebimos un par de whiskies 
escoceses y picamos aceitunas.
Me dedicó  su último  libro y yo le obsequié el mío.
Nos despedimos. La tarde estaba en muere.  Chévere,
pajita y pulenta, -como dicen en Lima-.
Y yo tenía que olvidarme de este pueblo
Y también de este poeta beat
famoso
que había decidido
morir
en este pueblo (sin aceleración moderna y sin teléfono).
Volví a ser parte de la gente inconclusa que camina por estas calles. 


*


julio 11, 2017

QUÉ MIRADA / ARMANDO ARTEAGA

QUÉ MIRADA / ARMANDO ARTEAGA



Escribir sobre la inmensidad de tu mirada
es algo deslumbrante y tempestivo.
El vibrante equilibrio de las cosas
Dispuestas en la natura escena de los sueños.
Volver  esa mirada hacia el espejo
Algo se ha muerto entre nosotros.
Comprenderás que el tiempo es un testigo
despiadado, amigo de la nada
Algo se ha roto entre nosotros
No mires nunca hacia lo pasado
No eches ni de reojo la mirada
hacia la primavera perdida en la memoria.
Lo muerto está ya muerto.
No es moribundo el amor
abandonado en el oleaje de la historia taciturna.
No es etérea esta desesperación
dejada por tu ausencia en  esta playa.

Da cólera el paisaje así
vivido,  eternamente en tu mirada, el resplandor
de tus ojos, da apenas brillo
a este desencuentro.
Se ha vuelto tormentosa la bahía
donde anidan  las tardes de lo injusto.

Escribir algo triste y decadente
me salvó de este amor salvaje dando vueltas
otra vez en el discreto insomnio
de esta noche.





julio 10, 2017

LA CAJA NEGRA / ARMANDO ARTEAGA



LA CAJA NEGRA / ARMANDO ARTEAGA

Hombre parado aquí
                                     en el escenario
Hablando de teoremas sin sentido
                                     fuera del escenario
Hombre mirando la calle
                                     la tragedia
Hambre de decir cosas banales
                                     la comedia
Hombre loco riéndose de la historia
                                     la épica
Histeria moderna del hombre hasta pintarse  la cara
                                     el happening
Hombre en el manicomio hablando solo
                                      el realismo
Hombre desnudándose en la esquina
                                      la vanguardia
La belleza será o no será
                                       el surrealismo
Un perro lee un telegrama, da su discurso
                                       en El Parlamento,
                                       el teatro del absurdo

Miramos, solo miramos

Como yo/ como tú/ como todos nosotros
Que nos quedamos –niños- en el silencio
Para mirar la luz que sale del discreto escenario/ del discurso/
                                           de la caja negra