julio 21, 2009
julio 19, 2009
VIERNES LITERARIOS/ MES DE JULIO
"SÓLO LA CULTURA SALVARÁ AL HOMBRE"
PROGRAMACIÓN DE JULIO 2009 DE LOS VIERNES LITERARIOS.
*
VIERNES LITERARIOS
HOMENAJE A MANUEL GONZÁLEZ PRADA

JULIO 2009
VIERNES 3 (768)
ROBERTO SALAZAR (Poesía)
JUSTINA ALIAGA (Poesía)
JACK FLORES VEGA (Narrativa)
VIERNES 10 (769)
GENARO MAZA (Poesía)
ZOILA CAPRISTÁN (Poesía)
LUIS ENRIQUE AMAYA (Poesía)
VIERNES 17 (770)
FELICIANO MEJÍA (Poesía)
TEÓFILO VILLACORTA CAHUIDE (Poesía)
PERCY RAMÍREZ (Poesía)
VIERNES 24 (771)
ULISES VALENCIA (Poesía)
JULIO SOLÒRZANO (Poesía)
JOSÉ BELTRÁN PEÑÁ (Poesía)
VIERNES 31 (772)
JUAN CARLOS LÁZARO (Poesía)
ARMANDO ARTEAGA (Poesía)
FELIPE RIVAS MENDO (Teatro)
*
LUGAR: CASA MUSEO MARIÁTEGUI
Jr. Washington 1946.- Lima - Perú
HORA: dE 7 a 9 p.m.
INGRESO LIBRE
http://viernesliterarios.blogspot.com/
Telf.: 995280789
julio 15, 2009
SOBRE ANDANZAS, TRAVESÍAS Y NAUFRAGIOS/ JOSÉ DIEZ SALAZAR
Mis felicitaciones a los dos autores por haber publicado Andanzas, Travesías y Naufragios, un libro conjunto, con temas que se ajustan coordinadamente. Hay simetría en el lenguaje y eso es imprescindible en un libro a dos voces. Excelente.California, donde vive Héctor Rosas, debe ser una ciudad como exige la inspiración, como lo era Medellín parar Gonzalo Arango. Los poetas y la poesía son como distancias astrológicas, algo equidistantes, pero que guardan una precisa unidad en el cosmos. Esa es la maravilla que el hombre ha conseguido.
La poesía de Juan Carlos Lázaro está signada por esas trémulas noches de amor y de abismos, de salutación y deseos, de inocencia y sensualidad que corren vehementes en su bramido sordo y a la vez luminoso en el instinto y en sus versos. Se impregna de emociones que brotan transidas de lirismo, de afectos espontáneos que uno encuentra en temas sobre el amor, el homenaje a un amigo entrañable, a una patria confusa, a una calle, a una ciudad lejana nunca conocida que distrae sus sentimientos, pero que por una transposición de imágenes cobra alas para volar hacia lo desconocido. La poesía hace posible este suceso.
La poesía de Héctor Rosas, en cambio, implica la urgencia del tiempo y de las cosas en el devenir cotidiano, y el amor se torna como un fruto encendido que el poeta muestra en semilla viviente y la deposita en la ciudad quimérica y lúcida de la palabra. Esas conexiones muy bien interrelacionadas le dan magnificencia a la obra. También se puede encontrar cierta variación que produce la ambigüedad en las contradicciones de la vida para asumir la irreverencia mediante un lenguaje brusco surgido de los desatinos de la conciencia. Nadie escapa a esas normas literarias porque son inherentes.
Me alegra de verdad la publicación de este hermoso libro a dos voces, que elogia a la musa de todos los soñadores (al bardo inmortal de la palabra), aquellos que morirán amando al único y verdadero amor del poeta: la poesía.
José Diez Salazar
Amsterdam, Holanda, l3 de junio de 2009
*Andanzas, travesías y naufragios, Juan Carlos Lázaro y Héctor Rosas Padilla. Lima. Ediciones Sol & Niebla, 2009. 56 pp.
julio 14, 2009
EL "ARCOIRIS DE MAGDALENA" DE FRANSILES GALLARDO/ ARMANDO ARTEAGA
Por Armando Arteaga
Es inminente que cuando uno viaja por las miríficas páginas de “Arco iris de Magdalena” de Fransiles Gallardo, un abrasante encuentro humano entre poesía e ingeniería se da de mil maneras, es una ósmosis entre literatura de sentimientos y matemática exacta de palabras que vacacionan por las querencias silvestres de esta Magdalena en Cajamarca. Allí uno fácilmente encumbra lo que Alberto Hidalgo llamó la química del espíritu, ese juego lúdico de sus “poemas propios” que hacen de este poeta un serio romántico y un visionario a la manera de William Wordsworth en sus ¨Atisbos de la inmortalidad en los recuerdos de la primera infancia¨.
En estas “odas” a la inmortalidad de las cosas se registra en Fransiles Gallardo una intuición pagana y campesina de la existencia de una vida interior y anterior al nacimiento de uno mismo, vida que se va aniquilando dialécticamente en este mundo de la materia, pero que puede “recuperarse” en algunos momentos afortunados, ante la observación de la naturaleza misma. Ante “el resplandor del césped” del “Camposanto en el sur de Escocia” o ante el “esplendor del ichu serrano” del “Rainbow of Magdalena”, no hay ninguna diferencia, es casi lo mismo, uno tiene la impresión de estar leyendo a un poeta universal cuando estamos ante la poética de Fransiles Gallardo, o simplemente ante las imágenes brillantes y románticas tomadas de Wordsworth.
Ya quisiéramos muchos de nosotros escribir como Fransiles Gallardo con una impecable soledad, con un impertérrito compromiso hacia el terruño. Sus poemas están ordenados en una morfología gramatical notable y con gran limpieza del lenguaje. Son versos de juventud escritos con ímpetu, en donde la naturaleza y la palabra del poeta se unen y se bifurcan espontáneamente, la contemplación y la soledad del poeta se unen y se bifurcan en senderos de tiempos distintos, expresan la estética del mensaje romántico. Vive su poesía en un tiempo dulce y rumoroso.
No puedo dejar de pensar cuando leo tus poemas, mi querido Fransiles, qué hermosa es la vida de los campesinos de Magdalena, llena de multicolores incendios del sol y de crepusculares paisajes de belleza inusual, y qué estéril el contraste con Lima de gris cielo impersonal y de concreto armado desarmando el alma de los hombres, entre los paisanos, el arenal, el cerro y la miseria urbana. Prefiero al color de los poetas, “ser como los pájaros”, disfrutar el infinito de otros cielos, y por qué no: retornar a los árboles queridos. Las traducciones al ingles que ha realizado Adelmar Plascencia de estos poemas son satisfactorios. No teniendo como el poeta Fransiles: “Magdalenas para otros amaneceres”, y conociendo varias Magdalenas, pero nunca esta de Cajamarca, me quedo con mis madrugadas literarias del tibio aire y el pan dulce serrano, observando el vuelo de una fresca golondrina del Cumbe. Y saludo con entusiasmo este “arcoiris” del norte andino peruano.
El poeta e ingeniero civil Fransiles Gallardo Plascencia nació el 24 de julio de 1955 en la Magdalena de Cajamarca, y es uno de los más representativos poetas de la generación del 70. Empezó desarrollando su entusiasmo poético en el grupo literario “Raíz cúbica” (N elevada a 1/3) fundado en 1978 en Cajamarca, con otros poetas, entre quienes recuerdo a Bethoven Medina Sánchez (Trujillo, 1960), a Manuel Alcalde Palomino (Cajamarca, 1957), a Walter Terrones Mendoza (Casa Grande, 1955), a Darío Estrada Saldarriaga (Samanco, 1959), y a Ángel Gaviria (Santiago de Chuco, 1952).
La poesía de Fransiles Gallardo viene de ancestros cajamarquinos. Desde la emoción romántica de Pedro Barrantes Castro que hablaba de “una bondad de recuerdos del amor que fue proscrito”, de la inquietud modernista de Oscar Imaña (el amigo -que vino de Hualgayoc- de Vallejo): “Nadie comprende el alma de la nube”, de la inmensa ternura de esa poesía llena de imágenes auríferas de Alcides Spelucin: “una tarde dorada, oxidada, amarilla, en que ardía la pipa de la evocación” (en “El salmo de los puerto”), de Demetrio Quiroz Malca, por su purismo y acercamiento a lo diáfano y a lo sencillo, siempre vanguardista: “el pan, el noble pan que abre de par en par sus ventanas de libertad al hombre, sus ventanas de paz, al mundo” (en “El poema de la vida”), y algo de su coetáneo más cercano Manuel Ernesto Ibáñez Rosazza: “Una postal alegre, con palabras muy tristes al reverso” (de “Palomas sobre los tejados”).
En fin, estas palabras de admiración por la poesía de Fransiles Gallardo, no son más que el testimonio mío de una admiración sincera, por este segmento de poesía que cobija en su regazo la gran lírica cajamarquina del siglo XX. Y los dejo allí, con esta “feria del arcoiris”, en una mirada sin fin, que son así como asumen sus verdades los campesinos de Magdalena, a quienes el poeta Fransiles Gallardo les ha devuelto sus mágicas y sabias palabras. Son ellos los que han hablado en voz alta en este hermoso libro “Rainbow of Magdalena”.
El poeta Fransiles Gallardo y Armando Arteaga celebrando en la presentación del libro "Arcoiris de Magdalena".
julio 10, 2009
julio 09, 2009
HOMENAJE A JUAN RAMÍREZ RUIZ/ CASONA DE SAN MARCOS

HOMENAJE AL POETA
JUAN RAMÍREZ RUÍZ
(Chiclayo- 1944 – Trujillo 2007)
Leerán
armando arteaga /domingo de ramos /ricardo quezada
dalmacia ruíz rosas /willy gómez migliaro
carolina fernández /bernardo álvarez / jorge luís roncal
Lugar: Casona de San Marcos
Día : viernes 10 de julio
Hora : 6:00 pm a 8:00 pm
julio 06, 2009
Baladas de un perro sin pelos en la lengua/ Armando Arteaga
CON SU “QUIPUKAMAYOQ” UGO FACUNDO CARRILLOCAVERO … *
Por Armando Arteaga
I
Erase una vez el pueblo andino de Uranmarca con su “quipukamayoq” Ugo Facundo CarrilloCavero, poeta áulico, nacido en la comarca andina de Uripa (cercana de la ahora villa de Andahuaylas “Pradera de los Celajes”), que “en loores de los hechos” da cuenta en sus “escripturas” de cómo hablamos los indios comunes bien informados sobre lo que pasa en el mundo actual de este milenio, de lo que decimos por antojos o por sueños, de que somos todavía hombres “cañas pensantes” que estamos vivos, somos pueblos fecundos y muy alegres, asuntos de cordeles y nudos del arco iris, donde se verbalizan textos “ausentes” y “escondidos” de sus comunidades para “redarguir” lo alegre y lo triste de esta vida terrestre, donde nos sigue gustando el huayco y la “chicha” de jora, que soy traductor fiel de estas lecturas de sus poemas y “meopas” de semántica extraña, y de las que paso a explicar algunas impresiones que no son galanuras de estilo florido: acerca de las “Baladas De Un Perro Sin Pelos En La Lengua”.
II
Ugo Facundo. Foto: Carlos Rubén Vargas Huamán.
Es cierto, mi querido Ugo Facundo CarrilloCavero, hay que caminar al “son” de los tiempos, y por supuesto, “los dioses montaña se expresan cantando”. Diré –entonces- que los tiempos y la “escriptura” de CarrilloCavero vienen de la “tradición” de nos han legado otros “amautas” de la poesía apurimeña como José Maria Arguedas y Jorge Flores Ramos; de los “llanta runakunas”: Hugo Tello Prada, Manuel Gustavo Manrique Tejada, y Erasmo Delgado Vivanco; y de los “setenteros” de la poética andina postmoderna: Fredy Amílcar Roncalla, Nilo Tomaylla y Alejandro Medina Bustinza.
En todos estos poetas portavoces del “PAPEL ARRUGADO” la vida sigue siendo una fiesta, mejor con arpa y violín. Tienen una “visión crítica” de la modernidad, y tienen también una “visión aceptada” de la tradición. Aceptan la “autointeligibilidad” reconocida del presente, en los atributos de la Mamacha Cocharcas y en el terco peregrinaje de aquella “imaginación” de Sebastián Quimicho, por ser “creaciones sociales” de estos pueblos andinos. La “imaginación sociológica” de la que hablaba Wright Mills nos permite comprender mejor el escenario histórico y el panorama social que encarna la “escriptura” de CarrilloCavero, en cuanto a su significado para la vida interior y para la trayectoria exterior de la diversidad de los individuos.
La “imaginación poética” de CarrilloCavero nos permite captar –todavía- con premura la experiencia cotidiana andina localizada en el tumulto social e histórico de nuestros pueblos andinos, dentro de la arquitectura intercultural de la desigualdad, dentro del placer que viven los quechuas, y aún dentro de los tres mundos de la unidad olvidada: HANAN PACHA/ KAY PACHA/ UCHU PACHA. Y, es que aún, el poeta Ugo Facundo CarrilloCavero -barroco y transparente-, quiere y vive en la utopía de que el mundo será como una sonrisa infantil.
*Publicado como "Colofón" en el libro "Baladas de un perro sin pelos en la lengua" de Ugo Facundo CarrilloCavero.

