septiembre 26, 2026

POEMAS DE TARDES AZULES (A LA MANERA DE PETRARCA) // ARMANDO ARTEAGA

POEMAS DE TARDES AZULES 
(A LA MANERA DE PETRARCA)

No soy diluvio poético, ni menos profético. 
Son poemas transformados en hojas secas:
penumbras glaciales, plumbeas escenas inertes, 
lumbreras de miradas atonitas.
No es el otoño frío con bufanda
ni el papel aguanta todo,
ni los poemas son vagones de trenes
viajando en dos líneas  infinitas.
Mi libro, lleno de un dulce afán 
que se desvía, queridísimo Francesco
es un sorbo de café:
el fuego en que me va quemando
la boca por mi dulce lengua 
que tan fuerte llueve sobre fresco prado
sentando  en una mesa de un Starbucks Coffee;
mirándole  los ojos a una musa piurana
y una pespita idea de morir
segrando abrojos (La Hoz adunca...)
contra la soledad de estos días 
en el duro oficio de escribir.

Armando  Arteaga






septiembre 13, 2026

LA "CHOCO" LATE / ARMANDO ARTEAGA

LA "CHOCO"  LATE / ARMANDO ARTEAGA 

La recuerdo,  todavía 
Era una muchacha provinciana
Que me regalaba chocolates
Cada tarde 
Cada invierno 
Mientras yo me moría de frío 
Y de amor, casi para no llorar
Abdulia, la niñera
La mujer que me cargaba de niño
Como si fuera mi madre:

Tarde, llega esta tarde,  La Choco Late.
Vuelvo a la infancia en cada tableta 
de chocolate.



septiembre 10, 2026

TRAGEDIA GRIEGA // ARMANDO ARTEAGA

TRAGEDIA GRIEGA //  ARMANDO ARTEAGA 

El reloj 
de los años
borra 
nombre célebres 
edificios modernos 
mujeres bellas 
de la cinematografia 
pero no termina nunca
ahora menos, en este minuto 
la pasión por Esquilo

¿Qué tiene la tragedia griega?

desayunando conmigo, amiga
todos los días:
los persas
vuelven épicos 
hasta los gatos techeros de la vecindad.



septiembre 07, 2026

A un poeta que vi en la panadería aledaña a la avenida Emancipación // JULIO BARCO

A un poeta que vi en la panadería aledaña a la avenida Emancipación // JULIO BARCO

Y quién se atrevería a imaginar 
que encontraría a un poeta que va armando
sus versos como arquitecturas setenteras
donde respira el buen soul rock blues
de aquellos jóvenes pelucones que sacudieron
-guitarra en mano- la urbe de aquellos tiempos
con mimeógrafos, papel bulky y palabras urgentes. 
Y quién se atrevería a pensar que aquel poeta
que va armando la música de su floro 
estaría frente a mí en la panadería
esperando su bolsa de pan francés 
para su lonche cotidiano. Yo que leí
sus versos adquiridos al destajo en Quilca
y fui presa de la terra ígnea de su vasto sentimiento
-nostálgico según R. Santiváñez- enhebrado
al resplandor de la causa justa de la libertad
del uno mismo en Cachina Motors, 
entiendo el acto
como una escandalosa epifanía. Ahora, claro, 
hago cola 
y veo al veterano bardo, pelícano
y silencioso, frente a mí, a la espera como yo,
del pan fresco que los dioses brindan 
bajo el cielo lila de Lima
todos los días. Y silencioso, solemne de contemplación
repito:
¿quién se hubiera imaginado este encuentro?


Nota: silencioso como el viento, observé frente a mí al poeta Arteaga, del setenta, por no interrumpir su compra de panes me quedé mirando y escudriñé, hoy a la luz de la mañana, estos versos. Hasta aquí mis palabras.  07 / Septiembre  / 2023.