mayo 23, 2009

I COLOQUIO SOBRE LITERATURA REGIONAL “ESTEBAN PAVLETICH TRUJILLO” - HUÁNUCO

El Movimiento Cultural Contracorriente está organizando el I COLOQUIO SOBRE LITERATURA REGIONAL “ESTEBAN PAVLETICH TRUJILLO”, que se llevará a cabo los días 04, 05 y 06 de junio del 2009, en el teatrín de la UNHEVAL - HUÁNUCO.



Dicho evento cultural contará con la presencia de reconocidos escritores y docentes de la región como: Samuel Cardich, Mario Malpartida, Manuel Nieves, Gloria Dávila, Andrés Jara, Arlindo Luciano, Valentín Sánchez, César Mosquera, Ramón Alfaro, Juan Giles, Jacobo Ramírez, Gino Damas, Patricia Castillo, Edilberto Sánchez, Gladys Alcántara, Cirila Cabrera, Teófilo Fernández, Hevert Laos, Amaru Lehel, entre otros..


El que no se cuente con un curso de Literatura Regional en algunos centros de estudios superiores, sumado a la escasa bibliografía sobre este tema, hacen imperante la realización de este evento. En el Coloquio se realizará un homenaje al escritor Samuel Cardich, como reconocimiento a sus logros literarios alcanzados durante su trayectoria como escritor, y el gran aporte a la literatura huanuqueña, haciéndola descollar en sus últimos tiempos.

El Coloquio tiene el auspicio de la Facultad de Educación – Especialidad de Lengua y Literatura y del INC. El ingreso para dicho evento cultural es libre. Habrá recitales, declamaciones, danza, canto, etc.


mayo 20, 2009

TRES POEMAS DE MARIO BENEDETTI


TRES POEMAS DE MARIO BENEDETTI
Mario Benedetti, Montevideo – Uruguay.
14 de Septiembre de 1920 - 17 de Mayo de 2009


LOS PITUCOS

Hijo mío
recuérdalo
son éstos los pitucos

tienen un aire
verdad
que es un desaire

tienen la marca
verdad
de su comarca

mira
son los pitucos
nacen junto a la rambla
respiran el salitre
le hacen guiños al sol
se rascan el ombligo
duermen siestas feroces

besan con labios blandos
y en la rambla se mueren
y van al paraíso
y claro
el paraíso
es también una rambla

fíjate bien
son ellos
los pitucos
casi una raza aparte
son nietos de estancieros
primos de senadores
sobrinos de sobrinos
de heroicos industriales

son ágiles
imberbes
deportistas
cornudos

mira cómo te miran
bajo sus lentes negros
pero no te preocupes
en el fondo
son buenos

aman los dividendos
escuchan a Stravinsky
se bañan diariamente
con jabón perfumado
y a la hora del crepúsculo
bajan todos al Centro

hijo mío
prométeme
nunca intentes hacerles
zancadillas

los pitucos son tenues
los pitucos son blandos
una bocina
un grito
a veces una huelga
les arruinan el alma

en ocasiones
raras ocasiones
se hacen los malos
dicen palabrotas
pero después se mueren
de vergüenza
y allá en su diario íntimo
se azotan con metáforas

hijo mío
recuérdalo
son éstos los pitucos

tienen un pelo
verdad
que es terciopelo

una cadencia
verdad
que es decadencia

tú
déjalos pasar
son de otra raza
admíralos
toléralos
apláudelos
escúpelos
tírales caramelos
cualquier cosa

después
cuando seas grande
grande
y tengas un hijo
lo tomas de la mano
lo traes aquí a la rambla
y sin darle importancia
le dices
hijo mío
son ésos los pitucos.



EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de dios padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohibe
con su esperanza dura
el sur también existe

con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
con sus gesta invasora
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve
con su fe veterana
el Sur también existe

con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos su misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el Sur también existe


UTOPÍAS

Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos

cómo no voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la utopía ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía

mayo 07, 2009

LA PIEDRA EN EL ZAPATO/ ARMANDO ARTEAGA

CUENTOS BREVES
armando arteaga


LA PIEDRA EN EL ZAPATO
Dos hombres venían caminando por la carretera que va al pueblo andino de San Juan de Chacña. El hombre A. le dice al hombre B.:
-¿Dios es exacto?.
-Sí.
-¿Dios es eterno?.
-No lo sé.
El camino era largo, y faltaba mucho tramo todavía, para terminar la caminata.
A. y B. siguieron caminado en el silencio.
¿Cuántos hombres silenciosos, E., T., C., E., T., E., R., A., S., seguirán caminando en el silencio por la carretera que va al pueblo andino de San Juan de Chacña?. Todos llevan, como Z., la piedra en el zapato.


ENTRE LA DAGA Y LA PARED
¿Adónde vas a ir?. No puedes ir a Damasco. Estas entre la daga y la pared. Tu padre ha muerto. Eres el nuevo Rey; reinas, pero no gobiernas. El pueblo vive abajo su propio bullicio. La multitud intuye que el desastre heredado no es culpa tuya, Desde el balcón de la solemne y elegante casa de cal y canto miras los ojos negros y traidores de aquella mujer de velo negro postrada frente a ti. ¡Viva el Rey!. No hay tiempo más que esperar. Tu destino es ir a la guerra. Una guerra que no es tuya, pero que probablemente te asegurará la paz duradera en el seno del pueblo que te ha elegido para un nuevo gobierno. Una guerra que no es tuya, pero que asumirás con resignación de hijo agradecido. Entre la daga y la pared, puedes morir.


PARTIDO DE FUTBOL

89:00 minutos...Segundo tiempo. Perú eliminado. Penal. Empate. Un silencio total en el Estadio Nacional. 90:00 minutos muertos...


RIO DE NOCHE
No sabemos cuánto tiempo más vamos a estar aquí. Viendo pasar en la bravura del río tantos muertos que avanzan confundiéndose con las piedras, los troncos, las malezas, los animales muertos, los cuerpos doblegados, por la fuerza de la naturaleza, agua que corre, es tan bruta, trae destrucción. Hidráulica, la llaman, hijo mío, los ingenieros, a esa fuerza que nos deja sin nada, ni una hectárea sembrada nos queda. No nos queda nada. Solo, viendo pasar las cosas, los muertos, hombres barrosos de los pueblos de arriba, hombres podridos, golpeados, moreteados. Allí pasa el cuerpo de una mujer, la pobrecita va golpeada, y la furia del agua parece furia de caballos. Sangre de caballos, caballos de fuerza, vuelo de cabellos, nieve venida en barro, río furioso, limoso, lleno de greda y mal olor, río de muerte que caes, vas rodando hacía abajo, los perros ladran, señal que avanzamos, contra la corriente, nadando como el salmón, contra el río, ¿…y dónde estará mi hijo?. ¿ Muerto?.

abril 29, 2009

MANUELCHA PRADO: ARPA Y VIOLÍN EN LA DERRAMA MAGISTERIAL

MANUELCHA PRADO

Cautivará con Arpa y Violín

Miér. 6 y Jue. 7 de mayo - Derrama Magisterial

Por primera vez en su trayectoria artística, Manuelcha Prado deja la guitarra momentáneamente y acompañado de los sonidos ancestrales del arpa y violín indígenas, interpretará las canciones quechuas más profundas de nuestros abuelos “nunca muertos, solo dormidos”.

Ya en los años 80, el antropólogo Rodrigo Montoya lo definió: “Por primera vez en la historia de la música andina, él ha llevado la música india del arpa y el violín a la guitarra. A su calidad de intérprete, agrega Manuelcha su voz, para cantar con estilo campesino guardando lo mejor del estilo mestizo y urbano”.

Próximamente, en un Homenaje a la Madre Peruana, eximio guitarrista ofrecerá dos conciertos de antología denominados “MADRE ANDINA”, los días miércoles 6 y jueves 7 de mayo, ocasión especial para presentar su nuevo DVD del mismo nombre, donde luego de investigar y escarbar nuestras raíces tierra adentro, interpretará temas como: Koka Kintucha, Apankoraycha, Expreso Puquio, Killinchallay, Madre Querida, entre otros, y canciones del Perú profundo que nuestro querido José María Arguedas difundiera.

Manuelcha Prado estará acompañado por los maestros Jaime Quilqa y Andrés ‘Chimango’ Lares (arpa y violín nativos) de Cabana Sur. Además, tendrá como invitado a uno de los más grandes exponentes de la música peruana y a quien José María Arguedas dedicó su libro Todas las Sangres: Jaime Guardia "El Charango del Perú".

DATOS DEL EVENTO:

Miércoles 6 y Jueves 7 de Mayo

Hora: 8:00 p.m.

Lugar: Teatro Auditorio de la Derrama Magisterial, Av. Gregorio Escobedo 598, Jesús María.

Informes: 387-0741 / 999 499 899 / 99 824*2741 / E-mail. trilceprado@yahoo.com, www.manuelchaprado.org

abril 16, 2009

EL OTRO MARGEN DE LA LITERATURA PERUANA

LIBROS:
EL OTRO MARGEN
LA LITERATURA PERUANA: UNA VISIÓN DESDE ADENTRO
(arteidea editores, 262 p.p.)



Ya están editadas las Ponencias del VI Encuentro Nacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo” (Lima, 2007) que se realizó en noviembre del 2007 en la Casona de la Universidad Nacional de San Marcos, con la participación de mas de 150 escritores de todo el país.

“El otro margen”, trae ponencias de las diversas regiones del país, acerca del problema de la literatura y otros aspectos relacionados con una “visión desde dentro” por parte de los mismos productores literarios, es decir de los escritores de “tierra adentro”. Y esto es algo muy bueno, para empezar el debate de la “descentralización” de la cultura. Es decir, trae una manera diferente de enfrentar las cosas, mirando de frente al descarado y anti-democrático “centralismo limeño”. La “descentralización” de la cultura es una necesidad urgente, lejos de las mezquindades académicas y sobre todo del simplismo y/o de la ignorancia burocrática de sus funcionarios: el centralismo limeño, tanto en lo económico y social, como en el aspecto cultural y literario, vive también una asfixia con pena de muerte; lejos de cualquier posibilidad de apoyo al surgimiento de estas nuevas literaturas regionales, al ningunearlas y al no ofrecerle algún soporte “estructural” y “educativo” para la divulgación de estos escritores regionales. No olvidemos que Lima, también es una región: además muy pobre en cultura, a pesar de su aparente opulencia material en el espacio “urbano”, ausente y vacía “culturalmente hablando” sobre todo en la parte del interior “rural” de su serranía: Canta, Yauyos, Cajatambo, etc. Para empezar a poner algunos ejemplos muy directos. Y, este aparente “desarrollismo cultural” que se ve desde Lima, ha terminado destrozado cualquier tipo de comunicación responsable con los espacios culturales del interior del país. Ninguna institución cultural de país funciona, todas están atrofiadas y caducas. Tal vez, por eso, los mismos escritores, han empezado a realizar sus propias propuestas literarias, entre ellos mismos, en primer lugar.

“El otro margen” es importante porque se ubica en este contexto actual de “descentralización” exigido por los consumidores de cultura. Vivimos un centralismo casi entupido, muy disperso, amorfo y cínico, impulsado por parte de los funcionarios y burócratas ineptos de siempre del Gobierno Central, los Gobiernos Regionales, y los Gobiernos Locales, que duermen en su eterna falta de “visión cultural” y de una “política cultural”, donde “ciudadanos incultos” estamos los peruanos, siempre últimos y padeciendo penurias: en las “estadísticas” sobre el tema de la “cultura” y la “educación” a nivel latinoamericano, detrás de Bolivia y de Haití, en muchos casos.

“El otro margen” es una alternativa aceptable y diferente asumida por los propios escritores regionales, es algo que vale la pena apoyar y mencionar en este debate de una política de la “cultura”, como un aporte sincero y real para la literatura, el arte y la apertura de nuevos contenidos culturales. (a.a.)

abril 06, 2009

LA POESÍA ANCASHINA DEL SIGLO XX/ ARMANDO ARTEAGA

I: INTRODUCCIÓN
 

Dedico esta manera convincente al observar el panorama de la literatura y de poesía de la Región Ancash del Siglo XX: para el rescate valorativo. Mirando el bosque voy encontrando árboles añejos y nuevos. Para mí, y para los demás investigadores literarios, supongo, es una manera de indagar sobre un territorio algo conocido y otro por conocer. Y recordar: ¿Qué queda de todo esto?. ¿Cuáles son los libros que resisten la dura inclemencia del tiempo y del olvido?. ¿Adónde mirar, entonces, nuevamente?. Acepto que mis opiniones son libres y arbitrarias, sinceras y polémicas, divergentes, y por qué no: convergentes.
 La primera aproximación de Justo Fernández.

Mi heterodoxia asume en primer orden el buen nivel poético de las obras y de los poetas, aborda esta realidad total como un continente de propuestas y de conocimientos; busca encontrar una “heurística” que nos aproxime hacia una “cultura viva” de la Región Ancash : siempre tan compleja, heterogénea, extensa, dispersa e invertebrada, pero con un “destino” común. Mis opiniones se someten al devenir de la “critica” literaria y social, y al “rigor” del análisis de este proceso histórico y literario. Los dilemas ideológicos han cambiado muy rápidamente, en los últimos tiempos, sobre todo en literatura: dentro y fuera, del escenario social. Hay que tener una mirada diligente y objetiva, ponerse dialéctico y realista, para las determinaciones certeras al final, del juicio final literario. Apuesto contra los agoreros que predicen congojas del moribundo acerca del “pintoresquismo”, del “paisajismo”, y del “folklorismo”: que parecía ocupar “el espacio cultural” de esta poesía, y que amenazaba “desengarzar” esta “poiésis” de la vida misma, y de su contexto social. Contrasto la visión “agónica” de los que predicen “descompaginaciones” contra la mía: que es fruto de la “agonística” (esa ciencia de los enfrentamientos) al observar la “realidad” histórica que nos convoca ahora a decir algunas cosas, para “facilitar” el desembrollo cultural: que va abriéndose “paso” y “peso” literario. Para decir algunas propuestas “en directo” sobre la literatura y la poesía ancashina del Siglo XX.

II: LOS INICIOS Y LOS FUNDADORES DE LA TRADICION Y LA MODERNIDAD : LOS ROMANTICOS, LOS MODERNISTAS, LOS NATIVISTAS, Y OTROS MULTIPLES LEGADOS POÈTICOS
 

Ancash es una región “inverosímil”, que el impacto “industrial” y “minero” transformará brutalmente: su convivencia rural y agropecuaria, si no hay un desarrollo “sostenible” en la región. El flujo económico que se inyectará en la zona transformará radicalmente la cultura de esta región. Ya en el siglo XX se han venido dando estas transformaciones radicales. Tiene un pasado “rico” arqueológico y una literatura oral en quechua que se va “disturbando”, y eso es algo inevitable que hay que tener en cuenta para tomar una posición para el “rescate” de este segmento cultural.
 
Reflexiones para un derrotero de la historia literaria de Ancash de Marcos Yauri Montero.

Existe una bibliografía, básica, que no puede pasarse por alto cuando indagamos sobre algunos hitos, y libros claves, de este proceso literario y poético, que son de varios autores que se han preocupado por este legado cultural e histórico:

José Mario B. Farfán: “Cantos quechuas en Ancash” (Lima, 1945); Félix Álvarez Brun: “Ancash histórico” (Lima, 1958); Cesar Augusto Ángeles Caballero: “Rumor y aroma en las leyendas y tradiciones de mi pueblo” (Lima, 1950); Cesar Augusto Ángeles Caballero y Justo Fernández: “Ancash, leyendas, fabulas y cuentos” (Lima, 1958); Artemio Ángeles Figueroa: “Yungay, tierra mía” (Lima, 1963); Santiago Atúnez de Mayolo: “ La Sublevación de los Indios del Callejón de Haylas” (Lima, 1957); Herman Buse: “Huaraz, Chavin” (Lima, 1957); Jaime López Raygada:”Los peces negros” (Crónicas, Lima, 1960); Leonardo Barrionuevo: “Ancash Actual, 1839-1939, (Lima, 1939); Alberto Gridilla: “Huaraz o apuntes y documentos para la historia de la ciudad” (Huaraz, 1937),y “Ancash y sus antiguos corregimientos; época colonial” (Arequipa, 1937); Moisés Octavio Haro F. : “Actuación de Ancash en la Revolución Nacional de 1854” (Lima, 1940); Federico Kauffman Doig: “La Cultura Chavin ” (Lima, 1963); Santiago Márquez Zorrilla: “Huari y Conchucos” (Lima, 1965); Mauro G. Mendoza: “Ancash, tradiciones y cuentos” (Lima, 1958); Eudoxio H. Ortega : “Los Konchukos” (Lima, 1956); José Toribio Polo: “ La Piedra de Chavin” (Lima, 1900); Alfonso Ponte Gonzáles: “Allá sobre los andes” (1960); Antonio Raimondi: “El Departamento de Ancash y sus riquezas minerales” (Lima, 1873); Ernesto Reyna: “El Amauta Atusparia, la sublevación indígena en Huaraz en 1885” (Lima, 1930), y “Los tesoros de Huarmey” (novela, Lima, 1936); Julio C. Tello: “Culturas Chavin, Santa o Huaylas, Yunga y Sub-Chimu” (Lima, 1956), “Chavin, cultura matriz de la civilización andina” (Lima, 1960); Enrique Demetrio Tovar y Ramírez: “Tierra de promisión: Chimbote” (Lima, 1924); Josué F.Vivar: “Monografía de Pallasca” (Lima, 1930); Carlos Eduardo Zavaleta: “Unas manos violentas” (Lima, 1958); Francisco Gonzáles: “Huarás visión integral” (Huarás, 1992); Lorenzo Samaniego Román: “Moro, Historia y Turismo” (Chimbote, 1992); Marcos Yauri Montero: “Ancash o la Biografía de la Inmortalidad. Nuevo Planteamiento de sus Problemas Culturales” (Lima, 1992), y “Literatura Ancashina, origen, oralidad, historia y regionalizad. (Reflexiones para un derrotero de su historia)” (Lima, 2003); Víctor N. Unyen Velezmoro: “El Despertar de un Coloso. Homenaje a la ciudad de Chimbote” (Chimbote, 1987); y Wilfredo Gambini E: “Santa y Nepeña. Dos Valles. Dos Culturas” (Lima, 1983).
Pbro Santiago Márquez Zorrilla: arqeología y literatura, recogió testimonios de oralidad.

Veamos algunos poetas que entran al siglo XX, casi todos con obra dispersa en periódicos de la época y editados en Huaraz. Así tenemos a los más destacados por obra y presencia literaria:

Luís Figueroa Lino (1869-1905): poeta y periodista, uso los seudónimos de "Ricardo Siul". Publicó en " La Neblina " de Chocano.

Alejandro Dextre Sierra (1876-1929): periodista y poeta “costumbrista” y “nativista”. Siguió la tradición de la sátira y el escepticismo popular por excelencia. Escribió letrillas, madrigales, epigramas, cerca del estilo de Leonidas Yerovi y Federico Blume, hizo famosos los seudónimos de "Nemo" y "Ángel Pitou". Su obra permanece desperdigada en periódicos y revistas de Huaraz. El INC: de Ancash, publicó parte de su obra en “Autores Ancashinos”.

Antonio Alba Barrenechea (1907-1960): es el precipuo poeta del Modernismo Ancashino, su producción está dispersa y no fue ajeno a la pose verleniana, exaltó a Amado Nervo y a Rubén Darío, conoció las exaltaciones del ritmo elegiaco de Chocano, y la moderación provinciana de Vargas Vila y José Eufemio Lora y Lora, utilizó el seudónimo de "Juan de Bohemia".

Manuel Hermenegildo del Río (1813-1883): humanista, escritor y periodista; Amadeo Figueroa (1847-1913): eminente orador sagrado, autor de un tratado de Filosofía y de "Fundamentos y Dogmas del Catolicismo"; Alejandrino Maguiña (1864-1935): catedrático en San Marcos, destacó en Filosofía, escribió un texto de “Metafísica”; Glicerio Fernández (1866-1912 ): notable jurisconsulto y político, fue también periodista; Víctor Manuel Izaguirre (1863-1897): escritor y periodista, costumbrista, colaboró en " La Juventud de Ancash", es autor del libro "Fuego Graneado"; Aurelio Arnao Loli (1868-1940): novelista y cuentista, seguidor de Zola, periodista y redactor de "El Comercio", autor indigenista, publicó: "Miniaturas", "Cuentos Peruanos" y "Cronicones Novelados”, y esporádicamente, poemas en revistas; José Manuel Tapia (1869-1909): matemático, y excelente cuentista, su obra se halla desperdigada en periódicos y revistas de Lima, Huaraz, Tacna, perteneció a la generación de Chocano; Ladislao F. Meza Lanvanderi (1893-1925). periodista, comediógrafo y escritor de notables cualidades, escribió teatro: "Padres Malditos", "El Tablado de los Miserables", " La Ciudad Misteriosa " y "El Demonio Llega" y también escribió cuentos y novelas, y algo de poesía; Teófilo V. Méndez Ramos (1895-1954): maestro y poeta de destacada calidad del post-modernismo ancashino, parte de su obra ha sido publicada por el Instituto Nacional de Cultura-Ancash (INC.), escribió también cuentos fantásticos bajo la hégira de Edgar Allan Poe; Miguel Eduardo Vega (1896-1980): poeta y prosador, investigó también en historia, creo un teatro regional poniendo en escena cuadros costumbristas y “sucesos” de la historia local, su obra permanece dispersa. publicó "Sol de Sierra", "Huaraz Coyllur", "Sobre las ondas", y " La Conquista de los Huaras"; Alejandro Tafur Pardo (1901-1962): poeta, periodista y abogado de los pobres, escribió espontáneamente y su obra ha sido recogida en un volumen de la colección de “Autores Ancashinos”; Carlos Valenzuela Guardia (1901-1945): poeta y luchador social, autor del poemario "Cementerio de Besos", y de obras como "Yawar Yawar" e "Inti Yawar" de inspiración regional con música de Daniel C. Vega; Carlos Alberto Zimic (1905-1941): notable poeta desaparecido tempranamente en el aluvión de 1941, autor teatral de "El Tinterillo" y "La justicia se equivoca”; Celso Víctor Torres Figueroa (1989 - 1918): compositor, periodista, músico, tradicionista, poeta, y amigo epistolar de Don Ricardo Palma. Otras personalidades literarias y de prestigio hay que tener en cuenta, como Fidel Olivas Escudero (Pomabamba); y José Ruiz Huidobro (1885-1945), gran narrador. Destacan también en esta apertura de esta poesía regional: Asunción Irene Antúnez de Manolo Gomero (1896-1948); Emna V. Ortiz Irigoyen (1917-1998); Mariano Araya y Soto (1872-1917); Agustín R. Loli Fernández (1886-1965); Manuel Lora Camones (1900- 1964); Teófilo Maguiña Cueva (1922-1996); Elena Mercedes Alba de Suárez Olivos (1863-1925); Jorge E. Ángeles Ángeles (1910-?); Manuel N. Arteaga Rosales (¿-?); Ángela Gadea Minaya (1904-1987); y Carlos Phillips (1859-1932): odontólogo y periodista, sus poemas los escribió en prisión y fue fusilado en la revolución del aprismo en 1932 en Huaraz.

Mención honrosa y un aparte singular merece Teresa Gózales de Fanning (1836-1918): educadora y novelista. Desde muy joven se orientó a la creación literaria, firmando sus primeros ensayos con evidente interés por las costumbres sociales y la educación bajo los seudónimos de "Clara del Risco" y "María de la Luz. Fue autora de las siguientes novelas: “Ambición v abnegación” (1886) “Regina “(1886), “Lucecitas” (1893), prologada por Emilia Pardo Bazán, “Indómita” (1904); y “Roque Moreno” (1904).

III: DOS PIONEROS SOLITARIOS DEL CREPUSCULO RURAL

Dos poetas llaman la atención por ser los forjadores de cierta modernidad, escriben libros modestos, llenos de provincianismo, pero son obras sinceras y de gran relieve para la determinación de este proceso de apertura social:

Julián Edmundo Hinostroza (1910-1994), conocido como “Lujani Domunde Maraval”; es autor de "Flores en mi camino" y "Floración Andina". Le cantó a la floresta amorosa, el mismo definió su obra: “Flores en mi camino, no halló su inspiración en entes reales ni tangibles. Tampoco está sujeta a los doctos cánones de la clásica versificación. Sus versos son libres, tal como sus alucinantes fuentes de surrealismo esencial.

 El libro esencial de Lujani Domunde Maraval: romántico y modernista.

Octavio Hinostroza Figueroa (1900 -1976). Conocido por su seudónimo de “Gabriel Delande", es el poeta de la tierra y de la permanente inquietud humana. Escribió poesías, comedias, novelas, cuentos. Sus obras más logradas son: “Poemas de la sugerencia pura”, “Orto de la revolución”, "Los Caballeros del Ande" y "Retamas de serranía". Obras de teatro como: “Los tiempos de hoy”, “El Diamante”, “La ilusión del terruño”, “Los caballeros del poncho de vicuña”, y “la flor en la roca”. Su crónica “Pinceladas Huarasinas”, publicada en la revista Folklore. Padre del poeta Rodolfo Hinostroza (Lima, 1941): de quien por el interés literaria que supone nos ocuparemos en otro espacio y en otra oportunidad.


Octavio Hinostroza Figueroa: otro destacado poeta local del nativismo ancashino.

IV: EL VANGUARDISMO DE ALBERTO CARRILLO RAMÍREZ Y DE JUAN EUGENIO GARRO:
 

Alberto Carrillo Ramírez, n. en Chiquián, y al igual que Juan Eulogio Garro, son dos destacados intelectuales, que sumaron al vanguardismo literario ancashino. Carrillo publicó sus “Poemas Cavernarios”, exaltaciones poéticas desde la caverna platonica, desde una posición dialéctica y anarquista frente a la vida, poemas escritos caprichosamente, texos prosaicos de gran valor, con una posición fidedigna para el cambio de la condición humana. La caverna subterránea es el mundo visible de las cosas y las acciones de los hombres, busca el fuego que ilumine este mundo real e inteligible hasta ahora lleno de cierta mediocridad; un mundo incierto, cautivo, y visible. Asume la visión anarquista de Gonzáles Prada. Carrillo Ramírez es uno de los más altos exponente de la poesía ancashina, publicó: “Ensayo monográfico de la provincia de Bolognesi (4T. Arequipa, 1954), “Luís Pardo, El Gran Bandido” (Lima, 1967), y sus “Poemas Cavernarios” (1982).
  El vanguardista y polémico libro de Alberto Carrillo Ramírez.

Juan Eulogio Garro n. en Chiquián, publicaba sus artículos periodísticos en Amauta y también hizo poesía de gran calidad dispersamente, su poemas “Aguas fuertes” y “Mi palabra” merecen una atención literaria especial, y un recuerdo especial para Juan Eugenio Garro (Chiquian): colaboró en la revista Amauta de Mariátegui, y en Variedades, escribió: “El Quechua del Chinchaysuyo de Ancash”, además hizo el prólogo de la “Antología de Literatos Ancashinos” (1939).

V: LA IRRUPCION LITERARIA DESDE EL INTERIOR: MIGRACIONES Y DESBORDES
Migraciones sociales, desbordes populares y desastres naturales, van a proliferar e impactar en las diversas zonas de esta región Ancash. La mayoría de sus escritores van a trasladarse a Lima, y allí van a desarrollar el impacto de sus obras. Algunos, casi autónomamente, y otros, en el desarraigo literario, han destacado y han logrado perdurar:

Rosa Cerna Guardia: educadora y poetisa, conocida por su seudónimo de "Diana". Escribe también literatura infantil. Ha publicado: “Imágenes en el Agua", "Figuras en el Tiempo", "El Mar y las Montañas", "Desde el Alba", "Los Días de Carbón". Imágenes en el agua: gran nivel de poesía .



Imágenes en el agua: gran nivel de poesía .

Marcos Yauri Montero (Huaraz - Ancash, 1930): poeta y novelista. Ha publicado: Poesía: "El Mar, La Lluvia y Ella", "La poesía es sencilla como el amor", "Un Rostro en el polvo", "La balada de amor de Lázaro", "Lázaro Divagante" y "El amor de la adusta tierra". Novelas: "Piedra y Nieve", "La sal amarga de la tierra", "En otoño después de mil años", "María Colón", "Mañana volveré", "Así que pasen los años". Ensayos: " La Rebelión de la Juventud ", "Ancash o la biografía de la inmortalidad". Testimonio: "Tiempo de Rosas y sonrisas". También, “Ganchiscocha”: cuentos y leyendas de Ancash (1960), “Warakuy, nuevas leyendas peruanas” (1967), “Leyendas ancashinas” (1979); “No preguntes quién ha muerto” (1989). “En otoño, después de mil años” (Lima, 1994), y “El hombre de la gabardina” (Lima, 2001).

Las voces femeninas que han destacado en la poesía son las de Judith de Pando Ramos: educadora y escritora, parte de su producción ha sido publicada por el Instituto Nacional de Cultura Filial Ancash en su colección de Autores Ancashinos; María Túrnate de Roca: educadora y poetisa; Camila Estremadoyro Robles: maestra, novelista y poetisa, tiene publicados textos escolares, una novela y un "Diccionario Histórico Biográfico"; Delia Figueroa de Sánchez: poetisa y maestra; autora del poemario "Retamas".

Otros poetas y escritores como Francisco González: educador, escritor, periodista y fotógrafo artístico director fundador del Instituto Nacional de Cultura Filial de Ancash, ha organizado el VII Congreso Peruano del Hombre y la Cultura Andina (1987), es autor de: "Poemario Escolar", "Vida de Perros", "Homenaje a la Madre ", "Retablo de Poemas", "Doña Nati", "Estampas de mi Madre”, "Kampaj", "Las Cruces de Carnaval", "Adivinanzas Infantiles Populares"; además de las figuras representativas de Carlos Zavaleta: brillante escritor de cuentos y novelas, ex - diplomático, catedrático, sus obras: “ La Batalla ”, “El Cristo Villenas”, “Los Ingar”, “Vestido de Luto”; y Augusto Alba Herrera: escritor, investigador, sus obras “Celso V. Torres, amigo de Palma”, y “Atusparia y la revolución campesina”.

VI: LOS TRES EJES CULTURALES VIGENTES: HACIA UNA NUEVA POESIA

Tres ejes culturales surgen: El Callejón de Huaylas (1), El Callejón Huari-Conchucos (2), y El Espacio Corredor Chimbote-Casma (3).

Cada uno de estos espacios con referentes autónomos, pero que hay que ir integrando. Varias antologías se hicieron después del terremoto del 70, y cuando se han empezado a definir estos tres ejes de desarrollo cultural, se publicaron las siguientes Antologías: “Abdón Dextre Hinostroza: Poesía Ancashina Joven” (Callao, 1968); Jesús Cabel: "Ancash 31” (Lima, 1976); Jesús Cabel: “Territorio de la esperanza: nueva poesía ancashina” (INC., Ancash, 1984). Varios acontecimientos de trascendencia definen el contexto geográfico de cada una de estos ejes. Este esquema tiene vigencia todavía.

1: EL CALLEJÓN DE HUAYLAS: HUARAZ DESPUES DEL TERREMOTO DEL 70

Varios escritores surgen después de esta catástrofe que impactó en la zona y por decisión propia de sus escritores y poetas: se forjan nuevas alternativas, dentro de la región, buscando perfil propio. Aunque algunos vienen escribiendo y publicando desde antes: Néstor Espinoza (Hucachi, 1938), ha publicado: “De puño y canto” (1982), “Pequeña canción” (1992) y “Poemas andinos” (Lima, 2002); Hugo Ramírez: Publicó “Cuando la nostalgia” (Lima, 1969).

Cuando la Nostalgia de Hugo Ramírez Gamarra despertó interés por la poesía de Ancash: Prologo de Humberto Vilchez Vera.

Livio Gómez: Publicó “Fraternidades y contiendas” (Lima, 1967), “Quebrantamientos” (Tacna, 1982), “Torre de los homenajes” (Tacna, 1982), y “Arte de puntar (Tacna, 1982). Marco Hinojosa Vigo: Publicó: “Yungay. Ciudad del Llanto” (Lima, 1971).
Hay que tener en cuenta los aportes literarios y periodísticos de escritores que han venido luchando por forjar un nuevo perfil para la literatura de Ancash como: Efraín Rosales Alvarado (1944):"Itinerario de un viajante (1970), "Camino rojo del silencio" (1976); Segundo Castro García; Carlos Toledo Quiñones: "Palabras de amor"; Nelly Villanueva Figueroa: "Poesía Ancashina" (1988); y Wilfredo Torres. Varios escritores y poetas caracinos surgen, o ya están en escena, antes y después del sismo, pero desarrollan “perfil bajo”, algunos como: Luís Espinoza Alcedo: profesor músico y periodista, director del periódico: "Atun Huaylas”; Amadeo Gadea Sánchez: pedagogo, doctor en literatura; César Ángeles Caballero: escritor, crítico, investigador acucioso, obra múltiple publicada; Francisco Carranza Romero: escritor, lingüista, catedrático en la Universidad de Hankuk de Seúl-Corea; José Malca Landaveri: folklorista, costumbrista; Rómulo Pajuelo Prieto: periodista, profesor, escritor, editor; Saturnino Paredes Macedo (¿-?): publicó “Indios sin tierra” (Poemas, Lima, 1948), discutido lider máximo del Partido Comunista "Bandera Roja" e insurrecto dirigente campesino que protagonizó "tomas de tierras" en las décadas 60-70; Moisés O. Haro (¿?). También han destacado : William Ames Canvini (1954); Eugenio Ángeles Gutiérrez (19289; Domingo Ángeles Ramírez (1921); David D. Camones Luna; Vicente Crespín (1960); Carlos Donayre Villanueva (1944); Luís Espinoza Alcedo (1904); Teresa Espinoza de Martínez (1932); Gustavo Figueroa Polo (1929); Gamaniel Giraldo (“Gavid Givad C., 1924); David T. Izaguirre; Julia Jaramillo Vda. De Phillipps; Berenice López Milla (1955); Hernán Eduardo Osorio Herrera (1929); Rosa Amelia Pesantes Cordova; y Estenio Torres Ramos (1968). Otros poetas de Huaraz que tienen obra poética visible son: Violeta Ardiles Poma (1945); Ludovico Cáceres Flor (1963); Manuel Cerna Fuentes (1959); Eusebio Depaz Shuan (1955): representativo poeta local; José Estremadoyro Fernández; Camila Estremadoyro Robles; Nora Gamarra Ramírez (1957); Jaime Loli Romero; Santiago Maguiña Chauca; Nicanor Juan Malky; Santiago López Maguiña; Marco Ferry; Víctor Ortiz Dextre (1908); M. Judith Pando (1910); Lydia Victoria Pando Ramos; Jorge Salazar Espinoza (1955); Rodolfo Sánchez Coello; José Sotelo Mejía (1933); Maria A. Zurriarte; Tjen Verheye (Bélgica, 1946); y Macedonio Villafán. De Bolognesi: Rodolfo Arbaiza Nazario (1956); Zenón Carhuachín Justiniano (1941); Fidel Dolores Tadeo (1945); y Zosímo Flores Calderón (1958). Y, de Aija: Jorge César Alvarado Gómez (1945); Guido Luís Antúnez de Manolo Barragán (1930); Eva Bayona Antúnez (1946); Domingo Guzmán Huamán Sánchez (1940); Leoncio Mauricio Maguiña Morales (1922); y Rey Eduardo Tamariz Quiñónez (1934). Además, Arnulfo Moreno Ravel, n. 1940, de Pallasca, publicó "Vida Nostálgica" (1961), y "Eufonias de la Noche " (1967).

2: EL CALLEJÓN HUARI-CONCHUCOS: EMERGE OTRO CENTRO CULTURAL ANDINO

Huari empieza a destacar como “foco cultural”, y la poesía no es ajena a este acontecimiento; destacan por sus meritos literarios: Luís Alberto Rondón Márquez: (Huari, 1937).Publicó: “Marfil” (Lima, 1964), “Del alba al mar” (Lima, 1966) y “El silencio de la piedra” (Lima, 2005.


Marfil de Luís Alberto Rondón Márquez: llamó la atención de la poesía en Huari.

Roberto Rosario Vidal: “Obsesión rebelde” (Huari, 1968), “Otoño 20 y Perfil del llanto” (Huari, 1969), “Inventario de las Iras” (Lima, 1973), “Corcel de fuego” (Lima, 1983).

Citemos algunos otros poetas que tienen obras interesantes y de cierto prestigio en Huari: Gaudecio Oscar Alva Maguiña (1936): "Versos de tierra y cielo" (1987) y "Celebración íntima" (2002); Adrián Alcides Alvarado Huertas (1943); Silvio Abelardo Huertas Asencios (1932); Abelardo Malqui Hidalgo (1965); Eusebio Miranda Peña (1958); Elmer Moreno Martel (1944); Justino Franco Solis Benites (1939); Yhollsey Teófilo Solis Benites (1935); y Formila Beatriz Verde Espinoza.

3: LA POESÍA URBANA EN CHIMBOTE: EL GRUPO ISLA BLANCA

Surge el Grupo Isla Blanca y su revista “Alborada”. Sus protagonistas más representativos de Isla Blanca, aparte de su fundador Oscar Colchado, son : Wilfredo Cornejo, Hugo Romero, Marco Cueva, Gonzalo Pantigoso, Miguel Rodríguez, Pietro Luna, Víctor Plasencia, Félix Ruiz, Jaime Guzmán, el pintor Julio de Castilla «Salamandra», Antonio Salinas, Pedro Rodríguez, Leonidas Delgado, Dante Lecca, Brander Alayo, Enrique Tamay, Gloria Díaz, Carmen Mimbela, Medalit Escalante, Lucy Eustaquio, Norma Jiménez, Francisco Vásquez Carrillo, Jhon López y Augusto Rubio Acosta.

Veamos algunos poetas y escritores que animan esta parte de la contienda poética chimbotana:

Óscar Colchado Lucio (Huallanca, 1947). Narrador y poeta. En 1977 fundo en Chimbote el Grupo Isla Blanca. Entre sus obras más importantes figuran: En cuento: Del mar a la ciudad (1981), Cordillera Negra (1985), Camino de zorro (1987) y Hacia el Janaq Pacha (1989). En novela: Tras las huellas del Lucero (1980), Cholito en los Andes mágicos (1986), Cholito en la ciudad del río hablador (1995), ¡Viva Luis Pardo! (1996), Los dioses de Chavin (1998) y Cholito en la maravillosa Amazonia (1999). Dante Lecca (Chimbote, 1957). Es autor de “El cedro de cemento” (1981), “Del cráter al pie de mi cama” (1984), “Diálogo con un orfebre” (1987), “Apretón de manos (1992)”, “Hablar de los caminos” (2002), “Oh cabeza clava de Chapín” (2007) y “Poemas del sur” (2007).

La poesía de Oscar Colchado también es interesante, aparte de su narrativa.

Antonio Salinas (Lima, 1944 – París, 1997). Viajero incansable. Conoció el bullicio del mundo, y en 1974 se estableció en París. Perteneció al Grupo de Literatura Isla Blanca de Chimbote. Publicó el libro “El bagre partido” (1985). Póstumamente aparecieron sus crónicas de viaje con el título de “Embarcarse en la nostalgia” (1999) y “Verdenegro alucinado moscón” (2000). En poesía, inédito: “El color era marrón”.

Gonzalo Pantigoso Loayza (Chimbote, 1957). Publicó en poesía “Confesiones de mantícora” (1987) y “Atahar” (2006) así como de la “Antología poética de Isla Blanca” (1988). Además “Antología del cuento chimbotano” (1994), el estudio Es miembro del Grupo Isla Blanca.

Jaime Guzmán Aranda (Chimbote, 1951). Sociólogo, poeta, periodista cultural y director del sello Río Santa Editores. Es autor de los poemarios “Patio de prisión” (1982), “Las muchedumbres” (1987), “Lugar de nacimiento” (1992) y “En la otra orilla” (1999).

Isla Blanca: varios buenos poetas.


Félix Ruiz Suárez (Trujillo, 1925). Es miembro del Grupo Isla Blanca. Publicó los poemarios “Sinfonía del alba” y “El hierofante inmortal” (1998), el libro de cuentos “El anciano y la serpiente” (1994) y el opúsculo “Yami, el elefante malvado” (2006).

Marco Cueva Benavides (Pacasmayo, 1944). Poeta y narrador. Es autor de los poemarios “Porque confío en el mañana2 (1980) y 2Mini-vademécum poético infantil2 (1985). En 1996 publicó el libro de cuentos “Sobre el arenal”. Pertenece al Grupo Isla Blanca de Chimbote.

Leonidas Delgado León (Jesús-Cajamarca, 1947). Poeta y narrador. Reside en Chimbote desde 1968. Es docente en la especialidad de Comunicación Integral e integra el Grupo Isla Blanca. En poesía ha publicado “Juguetes de barro” (1985) y en narrativa los libros de cuentos “Viajero del tiempo” (2001), “El tío Cundunda” (2002 y “Espina de pitahaya” (2006).

Miguel Rodríguez Paz (Chimbote, 1936 -1980). Fundó la Casa de la Cultura , con Óscar Colchado Lucio y otros escritores, del Grupo Isla Blanca. Dejó inéditas las novelas “Náufragos de la vida”, “Los incomprendidos” y “Los buitres”, así como el poemario “Mares sin puerto”. Su poema “Un puerto que se llama absurdo” es obra maestra de la poesía chimbotana.

Brander Alayo Alcántara (Santiago de Chuco-La libertad, 1957). Es autor del poemario “Caliarena (1989)”, el libro de cuentos “Desasosiego” (1996), en ensayo “Reencuentro” (1997) Integra el Grupo Isla Blanca.

Víctor Raúl Plasencia (Contumazá-Cajamarca, 1943). Docente y miembro del Grupo Isla Blanca. Es autor del libro de poesía “Achallau, florcitas” (1994) y de la fábula “Los sueños del zorro ventolín y la gaviota golondrona “(1999).
Y otros escritores y poetas chimbotanos como: Benigno Araico Baca (Santa, 1919 – Casma, 2005). Historiador, poeta y narrador. Entregó breves estudios históricos y documentales sobre algunos distritos de la provincia de la Santa , como “Historia de Santa”, “Historia documentada de Chimbote” e “Historia del distrito de Samanco”. En poesía publicó: “Pasión iluminada”, “Cantares de mi alma”, “Palabra viva”, “Versos sin vocales” y “Sonetos sin vocales”.

Antonio Sarmiento (Chimbote, 1966), de la llamada Generación Poética del 90, en 1994 publicó su primer libro: “Metamorfoseo orgásmico” y más tarde, los poemarios “Cantos de Castor” (1999), “Tontas canciones de amor” (2002) y “El junco y la tormenta” (2004).

Augusto Rubio Acosta (Chimbote, 1973). Poeta, narrador, periodista, e integrante del Grupo Isla Blanca. Es autor del libro de relatos “Avenida indiferencia” (2005). Ha publicado los poemarios “Inventario de iras y sueños” (2005) y “Mi camisa de comando (2007)”.

Gloria Díaz Azalde (Lima, 1950). Es educadora. Su poesía aparece dispersa en las revistas locales Altamar, Marea, Alborada, Bellamar, Mar del norte, entre otras. Otra voz femenina de Isla Blanca es Carmen Mimbela (Chimbote, 1954).

Víctor Hugo Alvítez (San Miguel-Cajamarca, 1957). Poeta y gran promotor cultural. Reside en Chimbote desde 1983. Ha publicado los poemarios “Huesos musicales” (1995), “Confesiones de un pelícano” e “Inventario de palmeras” (1998), “Torito de penca. Torerito de papel” (2002) y “Árbol era esa mujer” (2004). Es cofundador del Movimiento Cultural Bellamar y director del Centro de Documentación y Archivo “Chimbote”.

Víctor Unyén Velezmoro (Chimbote, 1943). Es químico-farmacéutico y docente, autor del libro “El despertar de un coloso” (1979), importante monografía sobre la vida social y cultural de Chimbote. En poesía, ha publicado “Evocación Chimbote” (1977) y “Horas matinales” (1984).

Juan Carlos Lucano (Chimbote, 1975). Es licenciado en Lengua y Literatura. Fue miembro fundador del grupo de Literatura Brisas, Es autor de los libros de poesía “Rosas negras” (2005) y “La hora secuestrada” (2006).

Ricardo Ayllón (Chimbote, 1969). Poeta, narrador y editor del sello “Ornitorrinco”. Ha publicado los poemarios “Almacén de invierno” (1996), “Des/Nudos” (1998), “A la sombra de todos los espejos” (2003) y “Un poco de aire en una boca impura” (2008).

VI: LAS RUPTURAS Y LAS GENERACIÓNES DEL 60 Y 70

Estos son los poetas más importantes de la actual poesía ancashina, por su obra poética destacada, por su actitud creadora y por su nivel experimental dentro del juego de la poesía misma, tienen una obra importante, y merecen ser estudiados con mayor consideración y atención literaria:

Julio Ortega (Casma, 1943). Poeta, crítico y narrador. En poesía ha publicado: “De este reino” (1964), “Tiempo en dos” (1966), “Las viñas de Moro” (1968), “Rituales” (1976), entre otros poemarios. En narrativa, destacan sus libros “Las islas blancas” (1966), “Mediodía” (1970). Es profesor de Lengua Hispánica en la Universidad de Brown, Providence, EEUU.


Los meritos de Julio Ortega, aparte de la critica literaria, también están en su poesía.

Juan Ojeda (Chimbote, 1944 – Lima, 1974). A los 18 años viajó a Lima e ingresó en la Escuela de Filosofía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos donde integró el grupo que editó la revista Piélago. Publicó las paquetes de poesía “Ardiente sombra” (1963), “Elogio de los navegantes” (1966), y Eleusis (1972). El 30 de noviembre de 1974, fue encontrado muerto sobre la berma en la cuadra 23 de la avenida Arequipa.Es uno de los grandes poetas de la poesía peruana y latinoamericana.                                             

 
Juan Ojeda: el más representativo poeta de Ancash.
Mario Luna (Chimbote, 1947 – Lima, 1984). Fue miembro fundador del Movimiento Hora Zero, de Lima. Publicó en diversas revistas. Dejó un solo libro de poesía “Poema para mis treinta años” (1981).

Román Obregón Figueroa (Caraz, 1946): Publicó: “Tono de jubilo” (Caraz, 1969), “Cuaderno del damnificado” (Caraz, 1970), “testimonio del Hombre y del Árbol” (Lima, 1974), “Caraz Amor” (Caraz, 1975, “Canciones y Jardines” (Caraz, 1981), “Calidoscopio caracino: morada del sol” (Caraz, 1983), ha sido director de la revista literaria “Las Comarcas”. Destacado poeta de la Generación del 60-70.

Román Obregón destaca con este libro "Tienda de Baratijas".

Yehudi Collas Berru: Publicó: “Peregrinación Transitoria” (Lima, 1966), "Gajos del corazón" (1968), "Hiperestesia" (1972), y “Surcando la espiral del tiempo” (Lima, 1982),

Abdón Dextre Henostroza (Huaraz, 1948): Publicó “Sombras amargas” (Lima, 1967), “Cerca de una Flor” (Huaraz, 1984). Es otro poeta importante de la poesía ancashina, ha bregado desde los setenta, su libro “Herido tambor de fuego...” es de gran nivel poético, a este poeta hay que reivindicar su obra poética que es de gran nivel.
Abdón Dextre Henostroza es otra voz destacada de las poesía ancashina. 

Bernardo Rafael Álvarez, Pallasca, 1954, poeta y escritor del movimiento Hora Zero, publicó “Aproximaciones & Conversaciones” (19749, “Dispersión de cuervos (1999), Toro de trapo y algunas otras deudas (2003), y Los bajos fondos del cielo (2007). Figura en las antologías Hora Zero, la última vanguardia latinoamericana de poesía (Venezuela, 2000), Un minuto cantado para Sierra Maestra (Lima, 2000), YACANA/51 poetas (Lima, 2005) y Poesía peruana contemporánea, 33 poetas del 70 (Lima, 2005).

Hora Zero en Ancash: Mario Luna y Bernardo Rafael Álvarez. 

Jaime Guzmán, poeta destacado del Grupo Isla Blanca, ha publicado las antologías de ensayos y crónicas “Los hervores de Chimbote en El zorro de arriba y el zorro de abajo de José María Arguedas” (2006) y “Chimbote: entre el fuego y el amor” (2006). Sus libros “Patio de prisión”, y “en la otra orilla” son verdaderos aportes en poesía.

Estos siete poetas representan la esperanza para la forja de una nueva poesía en Ancash que supere las limitaciones y los provincianismos que esta experiencia regional supone. Ese es el desafió. Un desafió total al centralismo limeño.

Ponencia 17º ENCUENTRO DE ESCRITORES ANCASHINOS
"Centenario de la muerte de Luís Pardo Novoa"
Chiquián 3-4-5 enero del 2009.

Ver tambien en:
http://holismoplanetario.wordpress.com/2009/04/24/la-poesia-ancashina-del-siglo-xx/
http://sol-negro.blogspot.com/2009/01/octavio-hinostroza-figueroa.html
Encuentro con el maestro ancashino Augusto Alba Herrera:

enero 31, 2008

MARÌA EMILIA CORNEJO: EL LADO OCULTO DE UN MITO/ JOSÈ ROSAS RIBEYRO


jueves, enero 31, 2008

María Emilia Cornejo: el lado oculto de un mito

A raíz de la encuesta a seis poetas peruanos sobre María Emilia Cornejo publicada en nuestro número anterior, Intermezzo tropical recibió una petición del poeta José Rosas Ribeyro en el que proponía "un artículo que esclarezca por fin el 'misterio' de los tres poemas editados a inicios de los setenta en la revista Eros , tan diferentes por su concreción y arquitectura de los demás que conforman el libro póstumo En la mitad del camino recorrido". Al mencionar Rosas Ribeyro en dicho artículo, que pueden leer enseguida, que los textos se los hiciera llegar Hildebrando Pérez Grande un año después de la muerte de Cornejo (acaecida en 1972), creíamos conveniente pedirle a este último su propia versión de los hechos con el fin de esclarecer aún más lo revelado por Rosas Ribeyro. En ese sentido, hacemos entrega de un debate que, sabemos, será motivo de múltiples comentarios en la escena literaria. [Intermezzo tropical]*

MARÍA EMILIA CORNEJO: EL LADO OCULTO DE UN MITO


Por José Rosas Ribeyro

Para abordar el lado oculto, secreto, del mito María Emilia Cornejo quiero empezar con una anécdota. Hace unos años volví al Perú en momentos en que tenía lugar el encuentro internacional de poesía que organizaba (no sé si todavía existe) la Universidad de Lima. Acudí a algunas lecturas, encontré a amigos que no veía desde hace tiempo y fui entrevistado por una periodista de El Comercio cuyo nombre no recuerdo. Era joven y estaba haciendo un reportaje -me dijo- sobre María Emilia Cornejo. Le pregunté que porqué se acercaba a mí y me respondió que se lo había aconsejado el profesor Hildebrando Pérez, a quien había entrevistado un momento antes. Supuse entonces que el amigo Hilde le habría contado ya algo sobre la relación de María Emilia Cornejo con San Marcos y, particularmente, con el taller de poesía que él y Marco Martos animaban en la Facultad de Letras y al que ella había asistido de manera irregular entre 1970-72. "Me ha dicho el profesor Pérez que usted tiene cosas interesantes que decir sobre María Emilia Cornejo", añadió la periodista. "Sí", le respondí, "tengo cosas sumamente interesantes que decir pero no estoy seguro de que alguien quiera oírlas o que usted se anime a publicarlas". Me aseguró que sí, que por supuesto, pero a final de cuentas no salió impreso en El Comercio nada de lo que entonces le revelé. En otras ocasiones intenté dar a conocer lo que yo sabía y siempre la respuesta fue el silencio. Este silencio impuesto me llevó a pensar en el poder oscurantista de los mitos de hoy. Éstos son como sólidos búnkers sin puertas, ventanas ni rendijas por donde pueda entrar o salir algo sin control previo. Son verdades absolutas, de cemento armado, a prueba de balas y de bombas. Y metida de fuerza en un búnker así se le ha venido construyendo un lugar a María Emilia Cornejo en el paisaje de la poesía peruana y, más precisamente, dentro del marco específico de la llamada "poesía femenina".¿Qué dije yo en aquella entrevista que fuera en ese momento impublicable? Hacia eso voy pero prefiero avanzar por etapas. Quisiera precisar desde ya que yo no fui un amigo íntimo de María Emilia Cornejo. Debo de haberme cruzado algunas veces con ella en San Marcos y, sobre todo, participé con ella en una animada fiesta que tuvo lugar muy poco tiempo antes de que se suicidara. Era una de esas reuniones setenteras en las que se bebía mucho alcohol, se fumaba algo de marihuana y se escuchaba sucesivamente música folclórica, caribeña y rock. Reuniones en que nos encontrábamos gentes de la primera y la segunda hornada de la Generación del 68 sin preguntarnos nunca quién era "del 60" y quién "del 70", fiestas que compartíamos con admiración, amistad y cariño con poetas "del 50" como Pablo Guevara y Leoncio Bueno. Allí llegó María Emilia, desesperada, desolada, con la angustia marcada en el rostro y la firme intención de ahogar su malestar existencial en el alcohol y el jolgorio de la fiesta. Días después supe que se había suicidado. Todo suicidio comporta un lado oscuro, incomprensible, misterioso, más aún cuando, como en su caso, quien lo comete tiene sólo veintitrés años.Alguien que conoció bien a María Emilia Cornejo fue Isaac Rupay, miembro fugaz de Hora Zero, quien publicaría en agosto de 1973, en la primera entrega de su pequeña revista Eros, los tres poemas que la hicieron póstumamente célebre en el medio literario y que, años más tarde, con el influjo feminista, la convertirían en un mito. Isaac nunca habló conmigo de esta amiga muy querida, lo cual no es nada sorprendente ya que él era una persona extremadamente discreta y silenciosa. Las circunstancias quisieron, en cambio, que al coincidir en el Versalles de la plaza San Martín se la presentara a Armando Arteaga , quien recuerda algunos detalles de este encuentro en un texto que se puede consultar en el blog Tierra ígnea. 1 Él la describe como "misteriosa y silenciosa", "amable y agradable" y dotada de una "ternura ideal". Y precisa que en la primera semana del mes de julio del año 73, Isaac Rupay le enseñó los "originales" (las comillas son suyas) de los tres poemas, hoy famosos, de María Emilia Cornejo: "Soy la muchacha mala de la historia", "Como tú lo estableciste" y "Tímida y avergonzada". Poco tiempo después, en ese mismo año 1973, los dos primeros de esos tres poemas los incluiría Alberto Escobar en el tomo II de su Antología de la poesía peruana 2, con lo cual consagraría a María Emilia Cornejo como "una personalidad con talento" dotada de "una voz individual". El carácter provocador e impúdico de los textos, la manera directa como en ellos se aborda la sexualidad y, además, la gran tirada del libro, editado dentro de una muy popular "biblioteca peruana", garantizó una difusión enorme a los cincuenta versos de María Emilia Cornejo antologados por Escobar. Las bases para la construcción del mito ya estaban dadas.¿Qué se sabe de esos tres poemas reunidos dieciséis años después por las ediciones del movimiento Flora Tristán en el libro titulado En la mitad del camino recorrido?3 En verdad, hasta ahora, muy poco. La mayoría de los comentaristas señala, sin embargo, que los tres publicados originalmente en Eros destacan entre los treinta incluidos en el libro. Ricardo González Vigil en su antología De Vallejo a nuestros días, selecciona "Soy la muchacha mala de la historia" y "Tímida y avergonzada"4 y en Poesía peruana Siglo XX, además de los tres poemas de Eros incluye dos otros, "Mi pueblo no es" y "Terriblemente tuya", que para cualquier lector medianamente conocedor de poesía son de calidad muy inferior a los tres ya mencionados.5 En la interesante encuesta sobre María Emilia Cornejo que Intermezzo tropical incluye en su cuarta entrega6, Montserrat Álvarez califica "Soy la muchacha mala de la historia" de "poema perfecto", Alessandra Tenorio dice que "es, ha sido y seguirá siendo un himno para muchas mujeres" y José Carlos Yrigoyen considera que el verso inicial "es un buen verso que está dentro de un muy buen poema". Xavier Echarri dice, por su parte, que éste y "Como tú lo estableciste" son "dos poemas redondos". Mucho menos entusiasta es, en cambio, la apreciación de los encuestados por Intermezzo tropical (y de la mayoría de los críticos) sobre el resto de la obra de María Emilia Cornejo. He aquí algunos ejemplos extraídos de la encuesta antes mencionada. Alessandra Tenorio evoca "una leyenda negra", agrega: "yo he escuchado desde que le hicieron el libro hasta que es un invento de las feministas" y afirma: "nunca sabremos cómo hubiera quedado su libro si hubiera terminado de corregirlo". José Carlos Yrigoyen hace referencia a En la mitad del camino recorrido como "un cuaderno de textos a medio hacer y de versos dislocados” y lo califica de “libro trunco”. Finalmente, Rommy Sordomez dice: “Creo que la poesía de María Emilia Cornejo ha sido sobrevalorada, debido a un efoque erróneo de un sector de la crítica”, y después de precisar que “el poemario presenta una serie de imperfecciones” destaca (y éste es un aspecto muy importante) que hay "versos repetidos en distintos poemas".Dicho esto ya me voy acercando a lo que le revelé, entre otros, a la periodista de El Comercio y que nunca hasta hoy ha sido hecho público. Voy a explicarlo aquí respondiendo a algunas preguntas. ¿Por qué lo que vio Armando Arteaga de los tres poemas famosos eran "originales" así, entre comillas? Porque no existen auténticos originales de los tres poemas de Eros, lo que Rupay recibió fueron hojas mecanografiadas por mí y Elqui Burgos. ¿Por qué se dice que hay, por un lado, uno, dos o tres "poemas perfectos" o "redondos" o "muy buenos" y, por otro, "textos a medio hacer" que constituyen la mayor parte de un "libro trunco"? Porque los poemas publicados en Eros fueron trabajados a posteriori, una vez fallecida María Emilia Cornejo, y los otros son textos extraídos "en bruto" de sus cuadernos y apuntes en hojas sueltas. ¿Por qué hay "versos repetidos en distintos poemas", como bien lo señala Rommy Sordomez? Porque los tres poemas famosos son montajes de versos extraídos de distintos apuntes, son estructuras que María Emilia Cornejo no realizó ella misma, mientras que el resto, ya lo dijimos, es material "en bruto". ¿Y cómo yo sé todo esto que afirmo? Pues por la sencilla razón que llevó a Hildebrando Pérez a dirigir hacia mí a la periodista de El Comercio: "Soy la muchacha mala de la historia", "Como tú lo estableciste" y "Tímida y avergonzada" son el resultado de un trabajo de montaje y construcción que en 1973 hicimos al alimón Elqui Burgos y yo en base a los textos que nos alcanzó Hildebrando Pérez un año después de la muerte de María Emilia Cornejo. En aquel momento, mientras nos pusimos a trabajar sobre los textos originales, no nos podíamos imaginar que los poemas resultantes iban a cobrar la importancia que hoy tienen. Alentados por Hildebrando Pérez, Elqui Burgos y yo utilizamos el mundo desgarrado, angustiado, autodestructivo y muy personal que se percibía en los apuntes desordenados, "dislocados" de María Emilia Cornejo para construir tres poemas que queríamos "redondos". Al margen del taller de poesía de San Marcos, al que yo no asistía pero Elqui sí, era nuestra forma de recordar, homenajear, a una muchacha que habíamos visto pasar entre nosotros como un pájaro que vuela con las alas quemadas y cuyo suicidio nos había dolido profundamente. Era nuestra manera de luchar contra el olvido, de comulgar con ella más allá de la muerte. Y era también un juego que Elqui y yo asumimos con el espíritu irreverente con que un anónimo poeta peruano había creado poco antes a una supuesta poetisa ecuatoriana. Según la opinión de los lectores, lo que buscábamos lo conseguimos más en unos que en otros de los textos, pero particularmente creo que en los tres poemas de Eros se nota mayor elaboración literaria que en el resto de escritos que María Elena Cornejo dejó dispersos, "en bruto", al suicidarse. Hildebrando Pérez, Elqui Burgos, yo y algunas personas más (cuyos nombres no revelaré aquí pues no me han autorizado a hacerlo), sabemos desde hace ahora treinta y cuatro años cuál es el misterio de la poesía de María Emilia Cornejo. Isaac Rupay debía saberlo también pero él murió muy joven traicionado por su corazón frágil y generoso. Sin embargo, nada de lo dicho aquí le quita méritos a los tres poemas que él decidió publicar en su pequeña revista sin saber tampoco que se convertirían en emblemáticos de la "escritura femenina". Al contrario, creo que la verdad sobre su origen, dicha con el respeto que merece una mujer que asumió con coraje su naufragio existencial, le confiere mayor complejidad y riqueza a "Soy la muchacha mala de la historia", "Como tú lo estableciste" y "Tímida y avergonzada", y permite valorarlos fuera de una visión simplificadora desde la que hoy, en muchos casos, se afirma de manera completamente arbitraria y tal vez exagerada, que "María Emilia Cornejo es la verdadera precursora de una vivencia de la poesía desde la mujer".7


NOTAS


1 "María Emilia Cornejo: el sinóptico de la poesía del 70", Armando Arteaga , en Terra ígnea (blog), 2 de febrero de 2006: terraignea.blogspot.com2 Antología de la poesía peruana, tomo II, Alberto Escobar, Biblioteca popular, Peisa, Lima, 1973, pp. 177-178.3 En la mitad del camino recorrido (Poesía reunida), María Emilia Cornejo, Ediciones Flora Tristán, Lima, 1989. Hay ediciones posteriores: 1989 y 2005.4 De Vallejo a nuestros días. Poesía peruana. Antología general. Tomo III, Ricardo González Vigil, Ediciones Edubanco, Lima, 1984, pp. 369-3705 Poesía peruana. Siglo XX Tomo II De los años ' 60 a nuestros días, Ricardo González Vigil, Ediciones Copé, Lima, diciembre de 1999, pp. 438 a 442.6 "Soy la muchacha mala de la historia", encuesta en: Intermezzo tropical, año 4, n° 4, Lima, julio de 2006, pp. 63 a 69. Intervienen: Montserrat Álvarez, Xavier Echarri, Carmen Ollé, Rommy Sordomez, Alessandra Tenorio y José Carlos Yrigoyen.7 "Fábula de los dos hermanos" Bethsabé Huamán A. , El Colegio de México, Estudios de Género, México D.F. Se puede consultar por internet: gmexico.colmex.mx/Fabulas.jsp



MARIA EMILIA CORNEJO Y EL TALLER DE POESIA DE SAN MARCOS
Por Hildebrando Pérez Grande

José Rosa Ribeyro es mi amigo desde hace muchas lunas, pero, como se dice en Lima, yo no sé nada. De esta manera podría dar curso, rápidamente, al expediente abierto por ustedes sobre este tema. Pero sería injusto, tanto por la memoria de María Emilia como por la amistad con José y por el entredicho en que dejaría al Taller de Poesía de San Marcos.Desde los años 70', a nuestro Taller llegaban jóvenes leones que deseaban compartir una guarida cómplice, provocadora, estimulante para la creación poética. Una tarde llegó María Emilio Cornejo, envuelta en el humo de su eterno cigarrillo ,un poncho inquietante para resguardarse del frío y la soledad y ese aire sospechoso de no saber qué hacer con la vida. Y se encontró con una jauría dorada de matreros, que tenían esquina, calle: quiero decir que no eran palomillas de ventana. Entre ellos, andaban verseando José y Elqui.En el Taller de Poesía se compartía una relación horizontal, franca, abierta, generosa. Relación que nos permitía invitar a cada uno de sus integrantes para que nos mostraran sus poemas, antiguos o recientes, y exponerlos, sin piedad, a la lectura y sugerencias y comentarios de cada uno de sus integrantes. Obviamente, el autor de los textos bien podía tomar en cuenta estas sugerencias o deshacerse de ellas, apenas con algún ademán vanidoso.Recuerdo, para el caso que ahora ventilamos, que los motivábamos contándoles lo que hizo Pound con la versión inicial de Tierra baldía. El viejo Ezra, con ojo zahorí,leyó y atisbó cómo debería ser, realmente, el texto de Eliot. Dentro de ese espíritu, pues, que ciertamente distinguía a la tribu de ese entonces, se debería contemplar el testimonio de José Rosas Ribeyro.Los poemas de María Emilia han crecido desde entonces ante los lectores y seguirán creciendo más sin duda alguna: es más, creo que alcanzarán alturas insospechadas al margen de las acertadas propuestas o enmiendas que en ese entonces José y Elqui le alcanzaron a la muchacha mala de la historia. El tiempo ha legitimado su autoría. En el imaginario y en el paisaje de la poesía escrita por mujeres en el Perú, siempre estarán fundidos aquellos poemas con la imagen de aquella joven que, una tarde sin nombre, ingresara al Taller de Poesía de San Marcos envuelta en el humo azabache de su cabellera nocturna.* Publicado en Intermezzo tropical 5. Lima, 2007, 124-127.En la foto: María Emilia Cornejo en dos instantáneas.

posted by Paolo de Lima at
12:00 AM


Tomado de:
http://zonadenoticias.blogspot.com/2008/01/mara-emilia-cornejo-el-lado-oculto-de.html

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enero 29, 2008

JUAN RAMÌREZ RUIZ, ¡PRESENTE!/ POR JORGE LUIS RONCAL

Juan Ramírez Ruiz, ¡Presente!


Por Jorge Luis Roncal

No debería extrañarnos. Y de hecho, no nos extraña, pero nos indigna. El talento marginal tiene que morirse para que las compus -de los diarios, revistas, blogs, incluso las nuestras- ensayen aproximaciones, testimonios, golpes de pecho sobre la frágil y pálida memoria. Se ha marchado Juan, y de poco sirve que hoy defendamos la vigencia de la insurrección creadora que fue la vida del fundador y teórico de Hora Zero, autor no sólo de los tres libros de poesía que publicó –Un par de vueltas por la realidad, Vida perpetua y Las armas molidas– sino de una las más altas aventuras y realizaciones poéticas de las últimas décadas. Abril del 95, cualquier madrugada, diagramamos con Juan en mi vieja macinstosh Las armas molidas interrumpidos de rato en rato por el llanto de mi hijo César Darío, de días de nacido; recién en abril del 96 vio la luz el libro de poesía más atrevido de la década. Lengua, historia, sociedad, rebelión, en lenguaje alfagramático, como le llamó el poeta. Y que la mezquindad y mediocridad de la crítica hegemónica poco menos que ninguneó. Luego de 12 años, en la mañana del sábado, César Darío me anuncia lo que dice la tele: “papá, murió el fundador de Hora Zero”, confirmándome lo que ya sabíamos desde el viernes, y que Willy Gómez anunció, desolado, en el Yacana. ¿Cómo murió? Por favor, no dejemos que los buitres conviertan en carroña la rebeldía, la libertad y la soledad. Tampoco le lloremos al estado, por definición excluyente, rapaz, antihumano y hostil al arte. Más bien preguntémonos, o mejor, respondamos, cuánto hacemos -o dejamos de hacer- para evitar que se reiteren sus golpes bajos, su prepotencia, su cinismo. Un viento de rabia nos eriza la piel y el sentimiento. La bella e intensa poesía de Juan, sus páginas inéditas, su entera amistad, nos abrazan, nos abrasan. No nos extraña. Nos indigna. Y nada es suficiente. Hasta siempre, camarada.


LAS ARMAS MOLIDAS/ TULIO MORA


LAS ARMAS MOLIDAS
Escribe Tulio Mora (1995)

El nombre de Juan Ramírez Ruiz (JRR) está asociado a la creación del Movimiento Hora Zero. Fundador del mismo (con Jorge Pimentel), autor de los primeros conceptos sobre el "poema integral", base estética de este movimiento, y asimismo de dos libros claves para entender esa propuesta ("Un par de vueltas por la realidad", 1970, y "Vida perpetua", 1978), publicará en breve, después de 18 años, su tercer libro, de más de 200 páginas, en el sello editorial dirigido por Jorge Luis Roncal, que ya se anuncia como uno de los más importantes de este fin de siglo: "Las armas molidas".
Dos de las características de la poesía de JRR han sido la experimentación y la puesta en escena de la épica (de "épica urbana" se calificó a su primer libro), de la voz alta, de la reflexión pública y que en "Las armas molidas" adquiere dimensión de lo colectivo nacional, de lo histórico. El tema dolorosamente palpitante de la guerra le ha servido como gran telón de fondo para articular un discurso que por su unidad, por su profundidad y vibración debe asociarse a "España, aparta de mí este cáliz", de César Vallejo, a "Canto general" y "España en el corazón", de Pablo Neruda. Asociación en este caso no significa influencia sino coincidencia en el planteamiento del texto que se construye desde la voz de un emisor plural, abarcando un amplio horizonte temporal y espacial como hilo conductor, iluminador, del suceso histórico.
El sujeto poético entonces se sumerge en el tiempo para encontrar en los orígenes mismos ciertas claves que pudieran darle la lucidez que reclama al sentido de la violencia de su época. Dividido en tres partes, el libro es un rastreamiento del "rumbo", de la "huella" ("toda huella firma tiempo y vale espacio") que resultarán a la postre orientadores de una vocación de lo humano andino sobre la tierra ("casa tocada por la furia o la ternura").
En el primero nos propone la aparición del hombre en unidad "cordial" con la tierra y el todo natural (naturaleza y cosmos). En versos de un conceptismo riguroso y metáforas renovadas el poeta evoca los alcances del hombre en el pasado, tiempo al que atribuye un valor nutricio retroalimentador ("no es muro, sino vianda del futuro"). Según este pensamiento todo era reproducción del todo ("copias de gente brotaban del molde"), todo era habitable ("la respiración era mi casa") y hasta las fieras tenían un propósito preconcebido ("ubicada muy cerca del proyecto del puma"). Esta afirmación de lo absoluto no tiene, felizmente, el tono rezagante de la nostalgia arcádica (neoindigenista, diríamos, que se envuelve de los postulados de Valcárcel o de Vasconcelos), que podría restar méritos al texto, ideológicamente hablando, sino de distancia y objetividad. En efecto, ningún peruano podría desmerecer a nuestro pasado su grandeza (según decía Toynbee la peruana es una de las ocho grandes conquistas culturales del mundo), pero pocos sabrían despojarse, como JRR, de lo chauvinista para entregarnos un sentido de lo trágico al lado de lo demiúrgico.
Esto se entiende claramente en la segunda parte cuando con la cultura ("Huaca Prieta: mi valle de premaíz") JRR nos presenta también la guerra ("y ya también la guerra había comenzado"). El hombre toma rumbo, construye huella y ya tiene un nombre: "el golondrino", concepto sociológico que se adjudica contemporáneamente a los campesinos sin tierra que bajan de sus lugares de origen a los valles costeños en época de siembra y que para JRR identifica a los pobres de siempre, a los despojados de todas partes (en algún momento incluye también en ese calificativo a los islámicos, los chicanos, los papúas, es decir a toda la humanidad carente) que construye la historia con su voluntad de vida: "el golondrino, p.e., toma el rumbo/ y no por eso el amanecer suelta/ la muerte encuentra/ y no por eso la vida pierde". Este rumbo son las concreciones de todas las expresiones culturales que han hecho posible lo que Toynbee reconociera, rumbo que para JRR "pertenece al Tiempomundo/ al Astrocasa y al Cosmoamor". La armonía, según este postulado es el absoluto en perpetuo equilibrio, incluyendo el fatalismo de la guerra en un contínuum de millones de años ("15 millones de años -15/ mide el rumbo de un solo combate"). El golondrino es por eso "guerrero de un combate + antiguo/ que el oleaje de los mares -eslabonando a cadáveres recientes", y como tal protagonista que da sentido histórico a los posteriores sucesos del país.
En la tercera parte el poeta se instala en las hecatombes de nuestro siglo y convoca a la memoria étnica (las minorías sobrevivientes de la amazonía), al martirologio fecundo y permanente del golondrino. De todo ello resulta explicable la guerra, escenario del que JRR ha resaltado sus símbolos (los apagones, las torturas, los desaparecidos, las fosas comunes) y sus hombres que los sufren. Hombres (golondrinos) que son nombres propios, individualidades heridas, universos frustrados, complejidades interrumpidas: "vi a Manuel Riego -jefe de la coop. Chota-/ embutir un huaype/ en muchas bocas que después ya no respiraron". Como este verso muchos otros construyen un discurso del nombre y una deuda de la palabra. El poeta ante su deber: "Aquí están muertos todos/ menos uno: yo, que no puedo callar". No callar es este libro como gran resultado, y su autor que expresa al final: "me han visto viniendo del gran amor/ por para labrar el libro de la guerra y de la paz".
Para construir este sólido discurso JRR se ha valido del tono imprecatorio, con el que recurrentemente va interpelando a diversos sujetos; de la sentencia breve y lúcida; de la metáfora reactualizada, con un poderoso ritmo que sugiere en algunos momentos la lectura en alta voz, de púlpito, de profeta. Estas características lo diferencian notablemente del tono actual de la poesía (aún narrativo, pero intimista, que confía más en el desarrollo de la imagen) para entroncarse, renovándola, con la tradición española.
Pero el libro de JRR tiene un segundo aporte importante que viene de su vena experimental. Así como se divide en varias partes sucesivas (temporales), también tiene una bipartición espacial (arriba/abajo) en cada página, que nos sugiere la aplicación estructural del pensamiento andino (Hanan/Urin). En la parte posterior se encuentra el discurso que ya hemos descrito y en la parte superior un "alfagrama", conjunto de signos recogidos por el autor de diversas fuentes (quipus, tejidos, ceramios) con los que construye un complejo sistema escritural (cuyas instrucciones nos da a conocer al final del libro) que él llama "andino". El resultado son criptogramas con los que redacta, es la cuarta parte titulada "Las excursiones", tres poemas que sin duda será incitante decodificarlos. Al entregarnos un sistema escritural inédito (lo único que lamentamos en este caso es que no tenga una correspondencia alfabética con el quechua o aymara), JRR se ha inscrito en la tradición de Guamán Poma, de Vallejo de "Trilce", de Churata de "El pez de oro", y los trasciende (no hablamos de calidad sino de desafío) porque lo que ha inventado es un lenguaje poético -y por tanto social.
"Las armas molidas" viene a ser uno de los tres o cuatro libros que se han escrito sobre la guerra (curiosamente todos sus autores pertenecen a la generación del 70) y con su publicación se instalará, con rastro y rumbo propios, en la memoria histórica peruana (y latinoamericana). Bien valió el largo silencio.