febrero 07, 2012

GRAMSCI: LA FUERZA DE LAS IDEAS / ANTONIO LEAL

Gramsci: La fuerza de las ideas

Por  Antonio Leal


Aspectos que destacan en la búsqueda de Gramsci entre los jóvenes de hoy es seguramente que su elaboración se inscribe en una corriente que coloca de relieve el factor de la subjetividad, de la espiritualidad, de la ética, de la estética, estableciendo un nuevo nexo entre sujeto y objeto, entre medio y fin, que permite descubrir en ellos profundas categorías que no fueron parte de la tradición marxista clásica.

El pensamiento de Antonio Gramsci parece estar de regreso en la reflexión de muchos líderes estudiantiles que han encabezado las protestas en Chile el año 2011. Esto ocurre también en otros lugares del mundo donde se habla por parte de los jóvenes de las revueltas con soltura de “hegemonía”, “sociedad civil”, “catarsis” y otros términos que forman parte del léxico gramsciano. El interés por descubrir el pensamiento de Gramsci se liga a la nueva subjetividad surgida como efecto de la crisis de la economía internacional dominada por el modelo neoliberal, por los efectos de la globalización y el impacto de la revolución digital en las comunicaciones.

Aspectos que destacan en la búsqueda de Gramsci entre los jóvenes de hoy es seguramente que su elaboración se inscribe en una corriente que coloca de relieve el factor de la subjetividad, de la espiritualidad, de la ética, de la estética, estableciendo un nuevo nexo entre sujeto y objeto, entre medio y fin, que permite descubrir en ellos profundas categorías que no fueron parte de la tradición marxista clásica.


 Muchos estudiosos han calificado a Gramsci, Bobbio entre ellos, como el “teórico de la superestructura”. Esta calificación es útil pero reductiva ya que Gramsci es el teórico del bloque histórico y siempre subraya el significado de la interrelación entre ambas esferas, es más, se siente incómodo en esta definición, va mas allá y establece que el propio proceso productivo es necesario enmarcarlo no solo en la visión de la economía sino también en el de la filosofía de la praxis. Dicho esto, lo cierto es que Gramsci reconceptualiza y reubica formulaciones filosóficas y políticas anteriores para determinar un nuevo escenario cultural.

Desde el  punto de vista metodológico, Gramsci supera una forma de aproximarse a los problemas que fue típica de una parte de la izquierda marxista: ver la realidad filtrada por un conjunto de pre-supuestos más que como un proceso de descubrimiento de las novedades.  Gramsci es un crítico implacable de las tesis reconstituidas, de los “objetivismos” y de los “determinismos” económicos que caracterizaron una parte importante de la elaboración del marxismo clásico.


 El busca desentrañar el saber, el conocimiento, a partir de los procesos y de las complejidades analíticas que detrás de ellos se encierran. Pero, además, busca establecer la supremacía de la razón para comprender la conflictualidad, las contradicciones, los aspectos globales, la visión de conjunto de los fenómenos y su proyección, la  creación de una voluntad colectiva como base de la hegemonía en sus diversas fases, que es justamente lo que permite pensar la “gran política” que es el verdadero objetivo filosófico de Gramsci.

Son notorias las novedades y la flexibilidad de los instrumentos en las categorías gramscianas y la forma no definitiva con que cada una de ellas son presentadas por Gramsci.

La primera está constituida por la dialéctica entre estructura y superestructura, por la importancia de las culturas nacionales, por la fuerza de la subjetividad colectiva, por la acción política de las masas.

La segunda, está constituida por la supremacía de la política y por la constitución de los subalternos como fuerza no solo dominante sino dirigente. Nace la valoración de la irrupción de las masas en la historia que se transforman en protagonistas de la construcción de lo nuevo.

El tercer núcleo es la constitución de una nueva visión, no catastrofista, de las crisis endógenas del capitalismo y de sus eventuales salidas.

Otro aspecto que subyace dentro de la originalidad del pensamiento gramsciano es su realismo historicista como una visión integral de la vida y de la política ubicada en una consideración de los procesos singulares, nacionales, en los cuales las clases subalternas construyen su hegemonía.
Por ello es que el realismo histórico de Gramsci, en los Cuadernos de la Cárcel, se liga a Maquiavelo, a su consideración de la autonomía de la política e introduce las consideraciones del florentino dentro de su filosofía de la práctica inspirada en Marx, lo cual se constituye en una inspiración en la creación de la concepción del bloque histórico.


 Es la ética, a su vez, lo que permite a Gramsci, en esta proficua relación teórica con Maquiavelo, no subsumirse solo en la política como táctica en la configuración de su estrategia.

Es la polémica con el antipositivismo lo que impulsa a Gramsci a concebir la realidad, sea natural que política, como continuamente modificable por la cultura, por la voluntad, por la conciencia, por la acción, lo cual permite colocar la subjetividad en el centro de la elaboración gramsciana.

Por ello la visión sobre la ideología deja de ser en Gramsci un factor negativo o neutro y se transforma en un factor positivo. Es el propio Gramsci quien señala “que un potencial error en la consideración del valor de las ideologías se debe al hecho de que se da el nombre de ideología tanto a la superestructura necesaria de una determinada estructura como a las elucubraciones arbitrarias de determinados individuos. El sentido peyorativo de la palabra se ha hecho extensivo, y eso ha modificado y desnaturalizado el análisis teórico del concepto de ideología”.

Lo interesante es la originalidad de Gramsci y de su elaboración, la forma como este coloca caminando de pie el marxismo después de su paso “ruso” y lo traslada a occidente, creando o reinterpretando un conjunto de categorías políticas y filosóficas construye una verdadera ciencia política y una teoría del estado, de la superestructura, completamente nueva dentro del marxismo y mas allá de él.

La supremacía de la Política como idea fuerza resume mejor que ninguna el aporte del gran pensador sardo a la filosofías y a la política.

Cierto, Aristóteles y  Maquiavelo, liberan la política y Gramsci repite en su obra la expresión del filósofo griego del hombre como “animal político”. Para Aristóteles, que visualizó y determinó antes que nadie la autonomía de la política, la politicidad era natural – pasiva.

Para Gramsci, más de dos milenios después, el hombre es esencialmente político porque en “la actividad para transformar y dirigir conscientemente a los demás hombres realiza su “humanidad”, su “naturaleza humana”.
Este pensamiento de Gramsci lo dice todo respecto del peso de la subjetividad humana, de la construcción de identidad y de la realización  personal ligada a las transformaciones sociales y políticas. Y es eso lo que en fondo hoy está en las calles.

Gramsci

Ver:


febrero 06, 2012

LA VITALIDAD POÉTICA DE HUMBERTO PINEDO / JORGE OVIDIO VEGA

Grupo Gleba: del 70'

 

LA VITALIDAD POÉTICA DE HUMBERTO PINEDO*

Por Jorge Ovidio Vega



La historia literaria del Perú tiene muy pocos poetas personales, propios, distintos, difíciles para los mediocres. Conozco a Humberto Pinedo desde l972 en el Congreso de Escritores de Jauja, nos identificamos vitalmente con el poema  "Apesto a hombre". Es decir nuestra actitud iconoclasta y sin culto a ningún poeta vivo o muerto nos juntó para siempre.

Humberto es poeta por excelencia y no solamente por los escritos heterodoxos sino porque no tiene emulos literarios, no tiene corriente, escuela, su realismo concreto es muy propio de acuerdo a críticos como Luchting, Tamayo, Oquendo, Toro Montalvo, quizás tenga cierta admiración por el poeta argentino Oliverio Girondo con su obra “Masmedula”

Descubrí en Humberto Pinedo el culto a la amistad, a la gratitud a su pueblo, a sus amigos, a su viuda, a su segunda esposa, es decir compartimos triunfos y derrotas con resignación, pero con madurez.

Se inscribió moralmente y literariamente en "Gleba” cuando las papas quemaban, cuando la jauría ultra atacaban nuestro racionalismo social. Cuantas bohemias, amores prohibidos, sueños de justicia se juntaron en nuestra amistad.

Jamas discrepamos o discutimos quien era más poeta o importante, nos aliamos vitalmente en nuestra cuarta dimensión

Conocí a Olga Vigo su primera esposa quien nos recibía en la Perla con magno afecto. Su muerte prematura nos llenó de congoja por eso cuando Humberto publica “Olguita Amando “nos conmovió, y más cuando Carlos Bravo nos entrega un cuento sobre esa circunstancia. "Cuentos de vida y muerte” es muy testimonial.

Luego seguimos publicando poemas en la revista “Gleba” que dirigí desde mi época de estudiante .Grandes reuniones con Francisco Bendezu, Manuel Velásquez , Juan José Vega. Eran epocas de promoción cultural y de cuestionamiento social.

Luego como “Gleba “participamos en la Asociación de Poetas que presidia Francisco Ponce como también en las reuniones de los mágicos en el atelier de César Toro Montalvo. Nuestras rancheras y el cante jondo de Humberto despertaba el ambiente.

Meses de reencuentro, de amistad, de libros, de enamoradas, en la Herradura o en Agua Dulce, en el Club Cultural Lima. Fueron momentos de poesía y de karma. Así llegamos a mi casa de Adán Mejía donde todos visitaban a mi mamá Elena quien siempre tenia una sonrisa y un afecto para todos nosotros.

Humberto vital como siempre escribiendo cartas de protesta o de sugerencias en la revista "Oiga”. Después lo encontramos laborando en "Expreso” haciendo espectáculos con Guido Monteverde sin olvidarse de la poesía. Fue la época que publica “Avizor”, ”Convulsión”,  todos de protesta social

Después publicó “Rostros y Rastros del Callao” para beneplácito de mis tias italianas que vivieron en la Punta, luego me invitó a charlas literarias y periodísticas en “Bauzate y Meza” donde enseñaba Periodismo, Literatura,  y a ser polémico-Genio y Figura-.

Pero nos seguíamos reuniendo para escribir poesía en la casa de José Oliva Beingolea -que fina atención de sus padres-con música criolla y boleros de la época de oro tocados por Freddy Ochoa,  era todo un regocijo. Después lo encontré escribiendo sabrosas crónicas chalacas en el diario "El Callao" y elegido Presidente de la Casa del Poeta del Perú en la Región Callao . También participó en diferentes Congresos Literarios en Pucallpa, Tacna. Huaraz, Chimbote, Huari,  siempre presentando ponencias irreverentes y cuestionadoras del sistema .

Luego vino a vivir a San Miguel cerca a mi casa. Con él descubrimos nuestra cuarta dimensión rulfiana “Entre gallos y medianoche" donde hablábamos de poesía, de la vida, de política,  sin ninguna limitación. Fue en ese tiempo que publico “Alfabeto con Dios”,  y en donde me admiré de la profundidad y del conocimiento de mi poesía que tenia Humberto

Luego he leído sus poemas en las antologías que publica José Beltrán. También lo he visto entrevistando a personalidades en el programa televisivo de "Caras de la Cultura” en el canal 57. Finalmente ha publicado "La Historia de San Miguel”,  colaborando con sus artículos en el blog de la Región Callao en Noble Katerba, y en “Villa Literaria” que dirige el poeta Leoncio Luque. 

*Publicado en el Periódico “Callao” el l8 de noviembre de l998

febrero 05, 2012

Palabras de agradecimiento de la señora Estrella Peralta Castro, hija del escritor Gamaliel Churata



  "El pez de oro" de Gamaliel Churata.  Edición crítica al cuidado de José Luis Ayala.

*

Palabras de agradecimiento a cargo de la señora Estrella Peralta Castro, hija del escritor Gamaliel Churata, en representación de la familia Peralta. (Lima, 3 de febrero del 2012).


Gamaliel Churata.


Señor congresista de la República del Perú:
Doctor Yonhy Lescano Ancieta.
Señores congresistas.
Señor doctor César Toro Montalvo.
Señora doctora Guissela Gonzales Fernández.
Señor José Luis Ayala.
Señoras y señores:

    Nunca en el Perú se ha dado este hecho tan singular y significativo. No hay tampoco precedentes que en América Latina, un Estado-nación soberano y democrático, haya tenido la entereza y valentía de reivindicar a un escritor después de su muerte física. Es también la primera vez que el Estado Peruano pide disculpas, pide perdón a la memoria de un intelectual peruano, por haber sido agredido en vida, maltratado e injustamente desterrado durante más de treinta y dos años. Viene a ser, al mismo tiempo, un ejemplo que deberían tomar en cuenta otras naciones, donde muchos escritores, luchadores sociales, intelectuales y periodistas fueron injustamente expatriados. Muchos de ellos murieron lejos de la patria que los viera nacer, solo por el delito de defender el derecho a pensar, a escribir, a criticar y exigir el cumplimiento los derechos humanos de todas las personas.
    Pero quien asume esta generosa actitud, debe tener también una entereza límpida y cristalina, una evidente moral pública y praxis de ética a toda prueba. Esas cualidades son muy importantes para que el mensaje llegue a las grandes mayorías. Es también un acto que tiene que ver con una nueva pedagogía colectiva, para reeducar a las nuevas generaciones que llegarán en el futuro. Todas estas cualidades las tiene el congresista Yonhy Lescano Ancieta, puneño de nacimiento, hombre culto y de Estado, con un alto grado de identidad andina. Como decía Miguel de Unamuno: “honrar, honra”.
   Aunque no es el momento para hacer un recuento de los años de dolor humano y lucha contra la adversidad, creemos que Gamaliel Churata, no mereció el trato que recibió desde adolescente de parte de una sociedad con mentalidad estrecha y colonial. Tampoco que haya sido subrogado de su función de bibliotecario y menos perseguido por una dictadura que ahora viene a ser una ignominia para la historia del Perú. Pero quienes más sufrimos fuimos sus hijos. Sin embargo, Gamaliel Churata nos alentó con su verbo, conducta ciudadana y ejemplo para seguir batallando a diario, para no ser derrotados por la nostalgia, las limitaciones económicas y la soledad.
     Aunque Manuel González Prada, César Vallejo, José Carlos Mariátegui, Clorinda Mato de Turner, Adela Montesinos, Magda Portal, Ciro Alegría, Carlos Oquendo de Amat, Alejandro Romualdo, sobre todo Javier Heraud y José María Arguedas, para no mencionar más ilustres escritores peruanos, jamás recibieron un trato adecuado en vida ni después de muertos, el Estado Peruano jamás le pidió perdón por las atrocidades y abusos cometidos contra ellos. Pero con Gamaliel Churata y de esta manera, se inicia una revisión de la historia, del imaginario colectivo, para así establecer un distinto tiempo histórico. Ese hecho nos llena a nosotros de sentimientos que lindan entre el agradecimiento, el orgullo, recuerdos de infancia y la infinita ternura de nuestro querido e inolvidable padre.                 
    Que un Estado democrático, que un Congreso soberano elegido por el pueblo peruano reivindique a Gamaliel Churata, es también reivindicar a escritores, artistas y poetas contemporáneos, a sus condiscípulos como Alejandro Peralta, Diego Kunurana, Mateo Jaika, Carlos Dante Nava, Aurelio Martínez, Inocencio Mamani, Eustaquio Aweranca. Especialmente a Alberto Mostajo, a su amigo Manuel Z. Camacho, a Teodomiro Gutiérrez Cueva “Rumi maqui” y a Francisco Francisco Chuquihuanca Ayulo. Todos ellos junto con Gamaliel Churata, le dieron al Perú, una fisonomía distinta a una imposición intelectual francamente colonial desde Lima.             
   Menos mal que ahora las ciencias sociales, particularmente los análisis y crítica literaria, la semiótica con una nueva orientación, se ocupan de estudiar mejor a Gamaliel Churata, precisamente porque los historiadores de la literatura tienen hoy, además nuevos instrumentos de análisis. Por eso,  la edición de “El pez de oro” auspiciada por el A.F.A. Editores Importadores, específicamente con la contribución de Alfonso Cueva Sevillano y Aníbal Cueva García, es determinante para que se publique además toda la “Biblioteca Gamaliel Churata”, cuyo trabajo  ha realizado José Luis Ayala. Es también oportuno anunciar que el crítico italiano Riccardo Badini publicará seguramente en breve, los otros libros inéditos que dejó mi padre Gamaliel Churata.
     Quiero dejar constancia del agradecimiento de los descendientes y parientes de la familia Peralta al editor Alfonso Cueva Sevillano, así como a Aníbal Cueva García, quienes han hecho posible que “El pez de oro” tenga una edición crítica. Se han comprometido además a editar los textos que corresponden a la “Biblioteca Gamaliel Churata” que consta de seis voluminosos tomos. Se trata de una contribución a la cultura peruana y, de modo especial a la Literatura Latino Americana.
     Deseo agradecer de modo especial a José Luis Ayala, por la labor que realiza en referencia a mi padre. Solo un escritor con un profundo compromiso andino y peruano, puede llevar a cabo un trabajo que consiste en la edición de seis tomos, de una manera ejemplar, limpia y con transparencia. Nosotros lo apoyaremos entregándole todo el material que necesite para que escriba la biografía de Gamaliel Churata. Nadie como yo conoce el trabajo de mi padre, sus noches de desvelo y días de infinita alegría. No todo tampoco fuer un calvario.            
     Para terminar, quiero invitar, creo que la palabra con el valor semántico apropiado es invocar. Muy bien, invoco públicamente, la contribución generosa del doctor Pedro Bustamante Aragón, quien tiene en su poder textos inéditos de Gamaliel Churata. Si no los va publicar, si en verdad es un caballero y docente ejemplar del curso de Derecho en una importante universidad peruana, debe actuar de acuerdo a principios éticos y morales que imparte a sus alumnos. ¿Puede una persona pública retener injustamente textos de Gamaliel Churata?, ¿con qué derecho? En nombre de la cultura peruana y de los herederos de Gamaliel Churata, le pedimos que nos sean devueltos los textos inéditos para que sean editados por Alfonso Cueva Sevillano, gerente de A.F.A Editores Importadores. El señor Pedro Bustamante Aragón es docente en la Universidad Tecnológica del Perú, cuyo rector el doctor Enrique Oswaldo Sánchez. Es también laico comprometido en la Iglesia Cristo Salvador. Ambas instituciones pueden intervenir inteligentemente para que los inéditos de mi padre Gamaliel Churata sean publicados  y leídos por la nueva generación de críticos literarios. Un buen maestro universitario de la juventud y sobre todo, un cristiano guarda una estrecha relación entre lo que piensa, lo que cree, lo que dice y lo que hace.           
    Digna concurrencia: en nombre mío, particularmente de mi hermano Amarat, así como de todos mis hermanos, sobrinos y sobrinos nietos de Gamaliel Churata, deseo agradecer al Congreso de La República del Perú este gesto tan noble, de modo especial al señor congresista Yonhy Lescano Ancieta, por haber hecho posible este acto académico y reivindicativo. Aceptamos en nombre de la familia Peralta las disculpas, el hecho de haberse pedido perdón a la memoria de Gamaliel Churata. Así, de esta manera, ha empezado a rodar otra vez la rueda la historia y después llegará el tiempo de la equidad y la justicia para los escritores que vendrán después, a enriquecer el espíritu colectivo del Perú eterno, maravilloso y ancestral.
Razones de trabajo no me permiten estar presente ahora, pero eso no impide  que lleguen mis palabras de agradeciendo a cada uno de ustedes.
En nombre mío, de mi hermano Amarat y de los descendientes de Gamaliel Churata, le pedimos hacer un brindis de honor. Yo los acompañaré con mi mejor recuerdo de persona agradecida. ¡Salud!

Muchas gracias.
    


                             Estrella Peralta Castro. 
                                  DNI: 06375012
 

Palabras de agradecimiento de la señora Estrella Peralta Castro, hija del escritor Gamaliel Churata, lectura de

Marcela Pérez Silva, en la presentación del libro "El pez de oro" de Gamaliel Churata.  Edición crítica al cuidado de José Luis Ayala.




Edición original de "El pez de oro" (La Paz, Bolivia, 1957) de Gamaliel Churata.

enero 26, 2012

LIRIOS ROJOS PARA CHACHO / Rosina Valcárcel


  A MODO DE TESTIMONIO: LIRIOS ROJOS PARA CHACHO / Rosina Valcárcel
 
Yo tengo nostalgia de tu mano que me hace señas....
Nezval

Rosina Valcárcel

Mi querido Chacho
En la penumbra del follaje y con el rostro entre las manos un domingo infausto me despertó tu muerte inesperada temblando ante tantos hermosos recuerdos intensos y treinta años compartidos. 

La edad de la inocencia

Me parece oírte contar los pasajes de tu niñez. El día que la bella y laboriosa señorita Olga Pérez Vela les señaló que quiénes deseaban ir a La Glorieta, tú ya habías distinguido el sonido de los aviones del que fabrican los truenos. Habías marchado íntegras las calles de Cotahuasi, adoquinadas con hermosas piedras de colores rudos, especialmente la principal, por donde pasaba una cequía que se empleaba para regar el empedrado. A menudo habías guerreado ferozmente en el gran patio de tu tía Sarita Pérez Martínez, bajo los inmensos ruedones y columpios dejados por un circo alemán que luego de haber quebrado en las plazoletas de Santiago de Chile y Arequipa arribó a Cotahuasi durante los años treinta, seducido por el hechizo de frutas vivas y orfebrería que los paisanos peregrinos esparcieron por las provincias del sur. Observabas El Pozo, lleno de agua transparente, adonde tu hermano Benigno te llevaba para verle zambullirse y asomar batiendo la testa orgulloso. Te era familiar Tinkirumi, espacio elegido de los amantes, desde donde se contempla la pequeña campiña y todo el pueblo. Empero te era ajena La Glorieta, casona ubicada en uno de los extremos del pueblo, sendero del convento, cuyo paraíso podían gozar sólo por la visión de los árboles que sobresalían a los muros. Era mayo, tu primer año escolar, y tú iniciabas tu lamentable trato con las campanas y los horarios en un salón de transición del Centro Escolar 916 de Cotahuasi, éste era el segundo en prestigio y el más grande de la provincia. Ubicado en la Plaza de Armas, era una construcción de dos pabellones con un patio de honor, otro interior donde se trompeaban los mayores, y un balcón de madera desde donde se lanzaban discursos los días de fiesta. Allí comenzó tu escuela después de un año. Era mayo, ¿recuerdas?, pues en mayo se celebra la fiesta de Santa Cruz y tú habías madrugado por en la plazuela Corira, al pie del altar y temblando de frío, observando volar los cohetes durante las pruebas de los villanos. Corira era sólo un pampón de tierra muerta, a la entrada del pueblo, donde se arremolinan los vientos que descienden de los cerros y ascienden de las quebradas del valle...Vivías en la calle Lima, la más importante, en la casa de tu padre que no era Joaquín Martínez el difunto, sino Agustín, su hermano mayor, el que les paraba el macho a los subprefectos abusivos que iban a Cotahuasi con revólver al cinto, el mismo que en un instante de arrebato mató a una mula a puñetazos, muerto también... (1).

Cesáreo "Chacho" Martínez
Piélago y la universidad de San Marcos

A fines de los '60, bajo la pequeña luna limeña, el eco del patio de Letras, el calor de la vivienda de la universidad de San Marcos y el canto de Los Chalchaleros, bullían la vida, tu apariencia de cotahuasino hermético, tu condición de migrante y tu esencia de poeta rebelde. Con tu ingenuo peinado a lo Carlitos Gardel y tu tímida voz cálida de músico ambulante tratas de impresionar a "Magnolia" aquella mujer totalmente marginal, y a las estudiantes exóticas de ojos tristes. Así, algo altivo florece tu ser, entre abrazos, brindis y tonadas, caminando entre tus primeros amigos que proceden de nuestra Alma Mater o del grupo Piélago, Juan Ojeda, David Motta, Ramón Aranda, Ermógenes Janampa, Ricardo Ráez, Hildebrando Pérez, Danilo Sánchez Lihón. Después cultivas diálogo fecundo, camaradería, odiseas y lecturas con los cronopios Julio Nelson, Juan Cristóbal, Goyo Martínez, Paco Espinoza y Alfredo Portal. Con ellos conforman una cofradía cuyos principios excedían lo posible. De ahí que vuestras vidas parecieron exageradas. Das fe de ello en tu último testimonio, -lanzado víspera de tu muerte por Debates de Ciencia, Tecnología y Sociedad-, en esta revista confiesas: 
"Juan Ojeda había publicado ya Elogio de los navegantes (extraordinario poema-símbolo de su angustiosa búsqueda del ser latinoamericano), leía y bebía vorazmente, y los pelucones de "Estación Reunida", un poco en la otra margen, publicaban poemas antirretóricos, frescos e irreverentes. Ojeda me deslumbraba con su frondosa cultura, su ambicioso proyecto literario de referencias tan esenciales como universales y cada vez más me arrastraba hacia sus abismos existenciales. Los muchachos de ER (Tulio Mora, Elqui Burgos, Óscar Málaga, Alfredo Pita, los hermanos José y Patrick Rosas y nuestra gran aliada y musa Rosina Valcárcel) lo respetaban pero eran diferentes. Tan diferentes, que se sabían de memoria poemas íntegros de Breton, T.S. Elliot y Michaux, y las geniales canciones de los Beatles. Eran (...) al final de cuentas resultaron lo mismo que nosotros: amorosos, lúcidos, inconformes y decididos a cambiar el mundo –tan injusto, horroroso, caótico, invivible e inviable como el de hoy- a través de la palabra y la acción, las que concebíamos que eran la misma y apasionante cosa..." (2). Es cierto, pues, que el carisma de Ojeda te lleva por un túnel hacia una poesía conceptual, una poesía de esencias. Juan recitaba algunos fragmentos de ciertas cartas de Hölderlin (una de 1799 a su madre), pues en ellas se percibía la inquietud y búsqueda del escritor alemán de la esencia de la poesía; y las contradictorias afirmaciones suyas en tanto llama a la poesía "la más inocente de todas las ocupaciones", y también cree que el lenguaje es "el más peligroso de los bienes" (3).
Evoco aquella tarde soleada en el Palermo cuando tras contagiarnos (a la amada amiga enigmática Águeda Castañeda, a Ojeda y a mí) tu sentimiento de soledad, desarraigo y quimera: "¡Nada sé de Lima, voy a ser un Vallejo!", te echaste en quechua unos huaynos tan bellos que nos dejaste ebrios y pensativos hasta entrada la noche.
Para ti Chacho, como para la mayoría de los poetas de entonces no era sólo una fiesta ver Lucía y otros filmes sobre Cuba o informarse de la marcha de su Revolución, era algo nuestro: "nos sentíamos militantes cubanos", glosabas. Sí, nuestra adolescencia estuvo marcada por el fecundo ambiente de San Marcos e influida por la victoriosa Revolución de Fidel, por los asesinatos de los poetas Javier Heraud (1963) y Edgardo Tello (1965) y los sucesos históricos de los años '60 a nivel mundial: El Movimiento de Mayo en París, la Revolución cultural en China, las reformas en el universo católico tras el Concilio Vaticano II, El Movimiento negro en EEUU, el cordobazo y los gorilatos en América Latina, el boom literario latinoamericano, el apogeo de las Ciencias Sociales, la poesía de los Beatniks, el feminismo, el uso de los anticonceptivos, etc.
En el Perú toma cuerpo la gesta guerrillera del MIR (Cusco y Junín) y del ELN (Ayacucho) ambas en la Sierra; en 1965, cae Luis de la Puente en el combate de Mesa Pelada; en 1966: mueren Máximo Velando y Guillermo Lobatón, entre varios combatientes y acaban las acciones alzadas; Hugo Blanco es condenado a 25 años de cárcel; José María Arguedas sufre un primer intento de suicidio. En Octubre de 1967 en Bolivia cae el Che Guevara, y también el compatriota Juan Pablo Chang, Julio Dagnino y otros guerrilleros. Un año después en nuestro país el 3 de octubre de 1968 da un golpe militar Juan Velasco Alvarado, gestión reformista que dura hasta el 29 de agosto de 1975, y es orientada hacia la nacionalización de los recursos básicos del país y hacia una amplia reforma de la educación, la que pasa a ser laica y mixta. El 29/08/75 el traidor Francisco Morales Bermúdez da un golpe militar que se extiende hasta el 28/07/80, cancelando la experiencia anterior. En aquel contexto histórico asoman la praxis, los anhelos, el insomnio y la escritura de nuestra generación.

 
Ediciones Haravi: Celebración de Sara Botticelli de Cesáreo Martínez.
La generación del 70 toma el cielo por asalto: 
Entre EstaciónReunida y Hora Zero

Compañero, vivimos cien experiencias. Entre estaciones, viajes, bohemia, lecturas, broncas, aventuras, militancias, conspiraciones y batallas, fuimos hilvanando fiestas de la amistad, recitales, defensa de los condenados, jornadas y actividades culturales.
A inicio de los años '70 acudimos al cálido taller de poesía conducido por Hildebrando Pérez y Marco Martos. Frecuentamos la Biblioteca Nacional, el bar Palermo y el café Wony, la mayoría de los integrantes de los grupos Piélago, Gleba, Estación Reunida, los parricidas de Hora Zero y algunos insulares como nosotros. Llevamos nuestros libros, revistas y folletos al kiosko de Don Néstor Jáuregui (padre de Eloy) en el Parque Universitario, para su venta. Hojeamos joyas en la librería de Juan Mejía Baca, quien a veces adquiría poemarios nuestros. Con ira y dolor recordamos la matanza de Tlatelolco y con fervor defendimos el compromiso del escritor con la historia de su (nuestro) país. Apasionados gozamos la música de Santana en varios tonos, aplaudimos el documental Woodstook y algunas melodías de Los Ángeles Negros pasada las 7 de la noche.

Un día enfatizaste: "En 1970 mis camaradas de Hora Zero (Jorge Pimentel, Juan Ramírez Ruíz, Enrique Verástegui y José Carlos Rodríguez; más tarde se incorporaría Tulio Mora) literalmente hicieron volar en pedazos a la literatura peruana, exhibiendo las vigas no tan santas que la sustentaban e instaurando no sólo nuevas formas de asumir la escritura, sino proponiendo verdaderas faenas de profilaxis en las bases mismas de la sociedad de entonces.(...) ¡Utopía de utopías! Sus poemas "los más logrados" siguen reclamando esta urgencia, y sus manifiestos se mantienen vigentes, porque aquello que denunciaban no sólo no ha cambiado sino que se ha encallecido; es decir se ha encanallado" (4).

Fue singular el homenaje-recital-exposición que los horazerianos, el pintor Ostolaza y tú, le rindieron al poeta ruso Maiacovski en Los farolitos, local del centro de Lima en 1971.

Narración
 
Entonces los de la cofradía ya se habían zampado al Palermo sedientos y disolutos, -como recuerdas-: rodeando la célebre mesa de Oswaldo Reynoso (cerca a una vitrina en cuya luna horizontal se podía ver "invertidas" las bellas piernas de las limeñas que pasaban por Colmena Izquierda). Reynoso pontificaba ante los filudos oídos de Antonio Gálvez Ronceros, Hugo Bravo, Eleodoro Vargas Vicuña (¡Viva la vida, carajo!"), Manuel Velásquez, Miguel Gutiérrez, Pepe Bravo, Atilio Corso, Carlos Calderón Fajardo y el inefable Eduardo "Bola" Aguirre, el mismo que había "conspirado con el Che". Lo que unía a los honorables palermistas era el grupo Narración, su emblemática praxis literaria y testimonial (5).
También coincidimos: "El probable suicidio de Juan Ojeda en 1974 fue una irreparable pérdida para las letras peruanas y la muerte en combate de tu amigo Alejandro Benavides Loayza integrando el ERP en Buenos Aires, decretaron un radical viraje en tu vida, algo que puede explicarse sólo con la noción del "suicidio social". Abandonaste la senda abierta por Ojeda (la excavación metafísica de los abismos humanos) y consideraste en frío la urgencia del compromiso social, ya que la sociedad no sólo era injusta sino que había "asesinado" a dos de tus mejores hermanos" (6).
A fines de ese año partimos a Huancayo con los yatiris José Luis Ayala, Jorge Nájar, entre otros; ahí, bebimos mate de coca y hablamos jubilosos del tío Ho y de Mao Tse Tung, así nace nuestro vínculo con los solidarios amigos Nicolás Matayoshi –vate- y Josué Sánchez –pintor-. Veloz escribes:
Vi el valle del Mantaro, ancho y nítido, a esa hora diestra/ en que un sol maduro/ se enreda entre las retamas celebrando al campesino./ y en todas partes, amado Perú, vi la lluvia...

19 de julio de 1977 y la poesía coyuntural

El 19 de julio de 1977 varios poetas y artistas contestatarios, a través de múltiples manifestaciones, resultamos sujetos del histórico paro nacional; creando después poemas, canciones, cuentos, testimonios, trabajos plásticos, incluso gestando la "Coordinadora 19 de julio", ejemplo el apreciado Julio Carmona, entre varios.
Bajo la dictadura de Morales Bermúdez -quien traiciona a Velasco- (uno de los raros militares nacionalistas) los poetas horazerianos y tú se enfrascan en una polémica sobre la importancia y vigencia de la poesía coyuntural. Trataste de hacer una descripción morfológica del Poema Coyuntural en el año 1978, justo cuando se editó Cinco razones... y lo consideraste el segundo (porque pensabas que el primero era el poema de Vallejo España aparta de mí este cáliz). Luego viene Donde mancó el árbol...de ambos dices: "...la violencia que recogen... estos poemas, que yo llamo coyunturales, es justamente porque nosotros vivimos en el centro de la violencia, la violencia instrumentada, desatada por las clases dominantes (....) yo, como poeta de extracción popular, acudí al llamado , a la exigencia de la realidad social. Mi objetivo era pues recoger esa violencia y transformarla en un canto de esperanza para las masas". (7) Roland Forgues te pregunta si "en el segundo poema de Donde mancó el árbol de la espada y arcoiris hay una diatriba, no exenta a veces de cierto humor, contra Hugo Blanco y el trotskismo. ¿Fue únicamente la ruptura de la unidad de la izquierda la que provocó tu cólera?" Tú respondes: "...no es una diatriba lanzada directamente contra un partido trotskista, sino más bien contra una idea muy común a todos los partidos de izquierda que se consideraban, cada quien a su turno, los depositarios de la verdad. Y nosotros planteábamos más bien que la verdad se hallaba en las masas y no en aquellas organizaciones políticas que con mucho temblor se mantenían en aquel tiempo. Y ahora, con el fracaso en todos los niveles de Izquierda Unida, comprobamos realmente que no estábamos equivocados. Que en realidad estos partidos no pasaban de ser grupos de gente muy honesta, muy ambiciosa con el futuro del país, pero que en la práctica no contaban con una estructura organizativa capaz de viabilizar la revolución peruana" (8).

Adhesión a la huelga del Sutep

En la primavera de 1979 cuando Hernán Alvarado te hospedaba en el local de su Editora Quipu (en Jesús María), Gonzalo Espino, tú y esta cronista, cómplices fraguamos la huelga de hambre del Frente de Trabajadores de la Literatura (FTL) en adhesión a la gran huelga nacional del magisterio (SUTEP), con tu participación, la de Gonzalo Espino, Hildebrando Pérez Grande, Gregorio Martínez, Jorge Luis Roncal y Esteban Quiroz. (...aunque "nuestros yeyunos apenas resistieron doce días", dirás posteriormente), (8). Los otros integrantes, catedráticos, escritores y estudiantes, Tomás Escajadillo O'Connor, Luis Fernando Vidal, Juan Cristóbal, Marco Martos, Dalmacia Ruíz Rosas, Roger Santivañez, Diana Miloslavich, entre muchos, formamos una Comisión tanto para el resguardo de vuestra salud como para las labores de seguridad, prensa y propaganda (8).
Editado por la Universidad La Cantuta: "Sol de Ciegos" de Cesáreo Martínez.

 Anécdotas

Durante el año 1980 con otros soñadores realizamos eventos culturales en la Escuela de Educación Laboral (ESDEL) de la Avenida Colonial, y hasta ahí una noche veraniega llegas furtivo, -alterando las reglas-, ebrio gritando en pleno acto: "¡Viva ¡Rosinaaa!", para rubor mío y asombro de Tomás Temoche –líder del grupo de teatro popular Yawar de El Agustino- y de los obreros y demás compañeros luchadores asistentes.
Tú podías permitirte esas ocurrencias, armar ciertos líos, te salían naturales, como aquella otra espectacular visita tuya (y del pintor Carlos Ostolaza) con una inmensa corona de flores expropiada del cementerio para la poeta Mapy Kruger, quien en 1981 convalecía en la clínica Internacional por operación a la apéndice-, razón suficiente para que las autoridades, intolerantes, le dieran el alta súbito.

Concursos populares y otras tareas

El 12 de marzo de 1981, tras participar como jurados en el Primer Concurso Nacional de Poesía y Testimonio "Fernando Lozano", convocado por el Grupo de Arte Popular Yawar en homenaje al joven revolucionario desaparecido, firmamos el acta Esther Castañeda, Julio Dagnino, Cesáreo Martínez, Róger Santiváñez, Enrique Verástegui, Santiago Zapata y esta cronista. Los resultados se plasman en Muestra de poesía proletaria, CIED, Lima, 1982, volumen que incluye cinco poemarios y un testimonio, gracias al auspicio del Centro de Información, Estudios y Documentación.
En 1982 organizas una insólita Maratón poética que dura doce horas y se efectúa -bajo el hechizo de Baco- en un canchón de La Victoria. Acto al que acuden la mayoría de los poetas y gitanos que vivían en Lima, Callao, barrios populares y alrededores.
A fines de 1984, en la Cueva Polémica de los nobles hermanos Enrique y Alejandro Tamashiro, hoy ausentes, presentamos Celebraciones de un Cazador ("Che Guevara", octubre 1984), de Juan Cristóbal, libro premiado en el concurso organizado en 1981 por Venceremos, radio del FMLN de El Salvador.

Controversial viaje a España

Paralelamente, desde Madrid, Manuel Gutiérrez-Sousa "Krufú Orifús" (premio Blasco Ibáñez de España con la novela Así me dijo Arturo), Edgar Montiel, Dasso Saldívar (Colombia), entre otros, me encargan coordinar el "Primer Encuentro de Jóvenes Escritores Iberoamericanos". Así, con la asesoría de Juan Cristóbal, armo un concurso y el jurado (conformado por Antonio Cornejo Polar, Luis Fernando Vidal, Pablo Guevara, Arturo Corcuera, etc.) califica como finalistas 1° a Juan Ramírez Ruíz, 2° a Mariella Dreyfus, 3° Cesáreo Martínez, 4° Juan Góngora Mosquera, 5° Alejandro Sánchez. Empero problemas burocráticos y cierta "censura política" del agregado cultural de entonces (jolines) , en junio de 1985, sólo pudieron viajar a España tú y el narrador Alejandro Sánchez A. Como corolario: un certamen controversial, dudas, incomunicación y malestar. Tuve que enfrentar a aquell ex-Consejero de Cultura (un franquista de marras). Supimos luego que en Europa tu poesía fue acogida por escritores como Claudio Rodríguez y los compatriotas Miguel Cabrera, Alfredo Pita y Vladimir Herrera. Volviste entusiasta, con bríos y nuevos planes.

Reunión Elegida, 44 poetas y generaciones

En 1989, en el local de la Asociación Cultural Peruano Soviética de la Av. Salaverry 774, organizas el espléndido ciclo de lectura de poemas y conversatorio "Reunión Elegida", convocando a 44 poetas valiosos de cuatro generaciones (desde Javier Sologuren hasta Oscar Málaga. También Elqui Burgos que estaba de paso) y a un nutrido público polémico (quizá cuatrocientas personas) –desde el mes de mayo hasta el mes de octubre y todos los días jueves a las 7 pm.
Ese mismo año, con Manuel Mosquera y Jorge Castillo (antropólogos) y Beatríz Suárez (fotógrafa), te hicimos un reportaje de mediano aliento para la investigación: "Una espada en el aire: De Heraud a Verástegui, una poética de optimismo y frustraciones" (aún inédita) .
Después de años, discrepancias, lejanías y paréntesis, llegaste pulcro a la Feria del Libro de San Isidro, era el atardecer del 9 de diciembre de 1996, lucías una ancha sonrisa cuando generoso me diste la plaqueta Madre (tan ala, tan salida, tan amor, La Cantuta, mayo,'96, editada por ti) y exclamaste: -"!Al fin juntos amiga mía! Pepe nos ha dedicado su libro Poblando los silencios:
"a Cesáreo Martínez, a Rosina... y a todos los amigos de Piélago, por esos días cuyos rostros se han borrado". –No es muy optimista, anoté y reíste. Esa noche con Paco Espinoza, Elena Pasapera y la collera festejamos la poesía del Filibustero entonando: "Si me quieres escribir..." y otras canciones de la guerra civil española, para desconcierto de algunos libreros, empleados, curiosos y peregrinos.
En 1997, cuando sufres tu primer derrame cerebral nos asustaste y volamos a verte hasta Ate, Tulio Mora, Jorge Pimentel, Maynor Freyre, Pepe, entre otros. Ahí te doy una estampa de la Virgen de Guadalupe, un jabón de ruda y otro talismán, sonríes tierno. Hablamos con tu médica, nos explica lo serio de tu estado y (tras cierta gestión hecha por Carlos Orellana) se logra tu traslado al hospital Almenara, adonde te visitan los compañeros bardos, tus colegas y así te recuperas temporalmente para alegría de tu familia y de nuestra tribu de viajeros empedernidos.

Guayasamín entre nosotros

El 11 de agosto de ese año nos citamos en el Museo de la Nación (Carlos Ostolaza, Milena Carranza, tú y esta aprendiz de maga), fuimos testigos del bautizo y espectadores de la muestra: "De la ira a la ternura" de Oswaldo Guayasamín. Tal fue nuestra dicha ante esa magistral obra-retrospectiva que la magia permitió le diéramos libros y catálogos -para la Fundación Guayasamín- (Quito). Pudimos platicar con su hija Berenice y compartir un instante maravilloso con el gran pintor ecuatoriano. Ebrios, los adultos, a la salida discutimos, pero quedó claro que Guayasamín, al beber de nuestra raíz andina, había enriquecido el expresionismo cinético y representaba el anhelo de nuestros pueblos oprimidos en la búsqueda por recuperar su dignidad.

Chosica y Haraui

En el verano de 1998 Francisco Carrillo y su noble esposa Enma nos recibieron en su casa de Chosica, ahí el maestro nos sorprendió con un fino pisco y varios tangos. Celebramos así, hechizados, la antigua amistad y los números nuevos de Haraui, su magistral revista. Al despedirnos, hacia las 9 de la noche, desde el puente colgante recitaste: "Los cerros se desplazan hacia el Este a las 5 y 5 de la tarde. Aquí, lejos de la gris urbe, soy un desconocido pero dichoso con mi hijo Manuel Agustín, juntos caminamos al atardecer y contemplamos los ojos de la Luna llena. Mas cuando no esté Paco ni esté yo, amiga mía, el sol no se pondrá más ni podré cantar. ¿Por qué no te quedas hasta mañana?" No se pudo. A media noche en Lima, cerca de San Marcos, un extraño temblor me estremeció, eran las almas de los amados Juan y Agueda. A lo lejos me pareció oír tu voz gritando: "¡Viva Bertolt Brecht! ¡Vivan los poetas norteamericanos!"


Defensa del escultor Víctor Delfín

En setiembre del 2000, con Tulio Mora, organizas un acto multitudinario en Las Brisas del Titicaca, tanto en defensa de la democracia humillada por Fujimori-Montesinos, como en desagravio del escultor Víctor Delfín. Con la participación de poetas como Julio Nelson, Marita Troiano y músicos de varias generaciones ejemplo Julio Humala y Margot Palomino, con la amplia adhesión de pintores, maestros, trabajadores, jóvenes, mujeres, estudiantes comprometidos de diversos rincones de nuestra capital.

Sobrevivientes

El 28 de abril del 2001, en la avenida Cuba de Jesús María, antiguo local de la Cámara peruana del libro, Juan Cristóbal y nosotros, comentamos Sobreviviendo en el fuego, del amigo Carlos Burgos. Tras la fuga del nuevo autor, nos hicimos humo y como hormigas llegamos hasta la casa de Edgardo Cabrejos (en Santa Beatríz). Hacia las 10 de la noche improviso unos tallarines (que aplaudes) y al son de la Matancera y de los boleros de Iván Cruz y Pedrito Otiniano, bailamos encantados como chiquillos bajo el fuego, balbuceando la vida, los afectos platónicos y nuestro encuentro con "Bola", Zorba, Nazim, el bardo de los ojos almendrados y otros piratas sobrevivientes. Aquella inesperada noche de brujos desato nudos como presagio de nuestra despedida.

Tu destino literario

Es a partir del año 70 que inicias tu destino literario cuando el Centro de Estudiantes de Literatura te edita De esta y la otra ribera (plaqueta). Luego viene Migraciones (1974), donde ya diseñas tu interés por historiar el destino de las mayorías; aquí ya ubicas el tema, poetizar, afrontar este fenómeno social, vivencial y dramático, pues como enfatizaste: "La cultura andina hace una ilusión histórica en las ciudades, se apodera de ella, el resultado es trágico pero irreversible. Porque los andinos venimos a las ciudades pretendiendo vivir mejor, porque las luces de las ciudades nos atraen..." (11). La escritura te quita el sueño y profundizas tu preocupación por hallar un lenguaje, un discurso poético capaz de expresar ideales y aspiraciones. Entonces empiezas a experimentar y a plantearte poemas de estructura épica, textos que se alejen del lenguaje de los años 50. Pues –para ti- los poetas de los '60 no llegaron a superar del todo la vieja dicotomía poesía pura / poesía social, en tanto no tradujeron las respuestas populares provocadas por el reformismo militar . Por ello ensayas una serie de formas de escritura, tratas de alcanzar un discurso que registre los avances en el plano de los recursos estilísticos y alcanzar a movilizar un lenguaje común y corriente, incluyendo la replana que es muy popular y versátil. En 1977 publicas Botella de Mar para Iskra Oyague (pequeña camarada de cinco años); aquí ensayas un lenguaje, si bien muy linheano (de Enrique Lihn), bebes el tono del gran turco Nazim Hikmet. Este texto viene a ser un puente entre lo hecho anteriormente y tu gran libro auténtico de 1978: Cinco razones puras para comprometerse (con la huelga); tratando de recoger la dialéctica de los movimientos populares, de las agitaciones de la época y en particular tentando llegar a los estatutos de una historicidad.. Tu energía, originalidad e ironía son el punto clave de tu nacimiento como poeta renovador. Por ello también aplaudimos Donde mancó el árbol de la espada y arcoíris (bando para que la dirigencia se alinee con las masas/ 1980); Celebración de Sara Botticelli (Quipu,1983). Brillante libro de amor –presentado en la Cooperativa de Santa Elisa- en homenaje al pintor italiano y a los ojos de tus musas: la zurda Marina y las aedas Maritza Tueros y Patricia del Valle); y tu Bodegón -que obtuvo el 2do lugar en el Concurso Casa de las Américas, 1982-. Los editores de la revista Tierradentro incluyen tu poema-homenaje a Darío Benavides Loayza, héroe del pueblo latinoamericano, caído en Buenos Aires el 8 de junio de 1975, cuando luchaba contra el fascismo, titulado "Cantar de Darío" (1983) (12). Y, en marzo de 1993 aparece tu libro cumbre, El sordo cantar de Lima (vía las Ediciones de los lunes y Concytec). Simultáneamente en Kachkaniraqmi te acogemos divulgando la bella prosa poética "Agua mojada con arena", un avance de tu Sol de ciegos: Después del hecho tan impecablemente glorioso como es el acto del amor, la palabra, el cuerpo aún jadeante de la palabra, reemplaza al cuerpo de la amada (11).
 
Entre 1988 y 1989 realizas diversas entrevistas periodísticas, difundidas en Culturas, suplemento dominical del diario La República y las reúnes en la antología Desde la vigilia (Concytec, 1989): libro donde hablan varios intelectuales peruanos. En Punta Hermosa tejiste la plática con Patricia Alba: "Lima es una mala madre" resultando una de las más agudas e interesantes páginas. En diciembre de 1995 Colmillo Blanco edita Un año con trece lunas: El cine visto por los poetas peruanos, de Óscar Limache. Ahí manifiestas que el director Jacques Demy te convence con su filme hecho en 1963, Los paraguas de Cherburgo. Que tus películas preferidas eran El silencio, Teorema, Ocho y medio, El perro andaluz, El Quijote, Lucía, Lo que el viento se llevó, La lista de Schindler y 1900. Y aquel poeta –Puercoespín- reproduce tu hermoso texto "Dos epigramas al revés": Apasionadamente trabajé durante la semana, Sara,/ esperando que hoy me esperarías/ en la puerta del cine... (13).

Coda: Tan cerca, tan lejos

Yo tengo nostalgia....pero me consuela saber que estuviste en Ica con Jesús Cabel, y en Arequipa con Gloria Mendoza y Juan Alberto Osorio, ahí dejaste huellas hondas. Tengo nostalgia, releo tus poemas y reviso algunas pláticas como el Conversatorio coyuntural que Maynor Freyre sostuvo contigo (14). Hoy, tan cerca, tan lejos, valoramos tu obra vasta. Damos gracias a la vida, a los treinta lirios rojos de nuestra tribu: Juan Cristóbal, Walter Tinta, Paty del Valle, el Ronco Azpilcueta, Reynaldo Trinidad... Maynor Freyre, Carlos Burgos  (avanti). Julio Nelson, Tulio Mora, Coco Pimentel, Sandro Chiri, Enrique Verástegui, Juan Carlos Lázaro, Armando Arteaga, José Luis Ayala, Teófilo Gutiérrez, Tatiana Berger, Omar Aramayo, Gonzalo Portals, Jorge Luis Roncal, Leda Quintana, Cronwell Jara, Víctor Hugo Chacón, Carlos Carnero, Carlos Ostolaza, Mapy Kruguer, Clara Nelson, Manuel Pantigoso, Edwin Sarmiento, Alfredo Portal,  Julio Carmona, Manuel Pásara, Manuel Mosquera,
Gustavo Quiroz y cien más. A la solidaridad de tus amigos A la acogida de los maestros, del Ministerio de Educación y de tus lectores anónimos. Al cariño de Gloria Cáceres, tu compañera, y a la pureza de Manuel Agustín, tu inteligente heredero. Tras la fuga tu gran día de gloria llegó, empero resulta vigente aquel lúcido proemio de Max Silva:
Hoy por hoy, casi toda la sociedad –como diría Artaud- está suicidando a nuestros poetas, los está suicidando en todas las formas que cabe imaginar. Sólo las vacas sagradas que conforman el establo del establishment viven satisfechas (15).
¿Por qué tus cincuenta y seis años inquietos partieron de este mundo lleno de misterios y trampas? Chacho, te costó tu propia vida ascender a las estrellas y conocer las pálidas manos del sol y los labios púrpuras de la luna. Sol de ciegos, el libro que nos dejaste, resulta no sólo la crónica de tu muerte anunciada, un acercamiento a la mística, sino la valorización inmediata de tu existencia en la palabra y de la palabra en tu existencia. Ahora que no estás en el planeta tierra, tu vida intensa y tu palabra se han fusionado y tu verbo emerge más auténtico y se eleva más allá de las montañas color esmeralda.

Lima, diciembre de 2004.
(El 27 de enero de cumplieron cuatro años de la muerte del escritor Chacho Martínez)


  Chacho y Juan Ojeda en la Plaza Sn. Martín.

Notas:

(1) De ese y otros hechos pudimos enterarnos al leer: "A la Glorieta me voy", tu testimonio narrativo publicado en Autoeducación, # 10-11, mayo-setiembre, 1984 pp.36-37, gracias a Julio Daganino.
(2) "Chacho Martínez se confiesa: del Palermo al Pen Club". "Debates de Ciencia, Teconología y Sociedad", Universidad Ricardo Palma, #6, diciembre, 2001, pp. 60 a 68.. Gracias a la iniciativa del director Víctor Carranza Elguera.
(3) Pude verificar este pasaje en Arte y poesía de Martín Heidegger, Breviarios, FCE, México, primera edición en español, 1958.
(4 y 4) Ob.cit. pp...
(5) Ibid. P.64.
(6) y (7) "Cesáreo Martínez: Recoger la historia de las masas": Roland Forgues: Palabra Viva: Hablan los poetas, Lima, Studium, 1988, Tomo II, pp. 281-282.
(8) Debates..., p.64 (9) Esta audaz experiencia fue apoyada por otros profesionales de nuestra Casa de estudio como el noble Dr. Carlos Cruz Garay (entonces del PSR liderado por Antonio Meza Cuadra), quien no sólo chequea a los huelguistas, sino que prepara los litros de boldo y nos ayuda a trasladarlos tanto a un Centro de Estudiantes de la PUC como a la ANEA, local en Jr, Puno, que tuvimos que tomar por asalto para asombro de sus autoridades.
(10) De Heraud a Verástegui, una poética de optimismo y frustraciones. inédito,1989, de R.Valcárcel.
(11) En el #1, Ediciones La Fragua, octubre/ diciembre, pp. 37 a 43.
(12) Directores: Gerardo Ramos y R.V. II Epoca #8 de marzo de 1993, p.43.
(13) Ver pp. 96 y 262. 13). Inicialmente en Suceso # 552, suplemento dominical del diario El Correo, 23/07/78. Luego en la antología Altas voces de la literatura peruana y latinoamericana, Lima, San Marcos, 2000, pp.84 a 87.
(15) En artículos de RV.: La República, ... 1997 y en El Peruano, ... 2002. Y ver Celebración de Sara Boticcelli, Lima, 1983. Prólogo del siquiatra y escritor M. Silva.

(relanzado enero, 2008) Revista Koeyú Latinoamericano revista@koeyu.com Caracas. Venezuela
Esta es versión revisada, Enero, 2012, Lima.

Homenaje a Chacho: A diez años de su partida...

enero 15, 2012

X ENCUENTRO DE ESCRITORES “MANUEL JESÚS BAQUERIZO” / Lima – Perú, 16 – 18 de febrero de 2012

 X ENCUENTRO DE ESCRITORES  “MANUEL JESÚS BAQUERIZO”
en Homenaje al Centenario del Nacimiento
de JOSÉ MARÍA ARGUEDAS

Lima – Perú, 16 – 18 de febrero de  2012


CONVOCATORIA
   
   Una preocupación permanente de quienes animamos los Encuentros de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo” es la necesidad de desarrollar y fortalecer el diálogo intercultural entre los trabajadores de la cultura, el arte y la literatura de las diversas regiones del país, y de éstos con los diversos estamentos sociales: estudiantes, trabajadores, profesionales, jóvenes, mujeres, etc., con mayor razón tratándose de celebrar el Centenario del Nacimiento de uno de los más altos exponentes de las letras y la cultura del Perú, José María Arguedas.

   En este sentido, el Gremio de Escritores del Perú y la Comisión Centenario del Nacimiento de José María Arguedas resolvieron convocar al X Encuentro Nacional e Internacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo” – Centenario de José María Arguedas, que debió efectuarse en Andahuaylas, Apurímac,  primero del 30 de noviembre al 3 de diciembre de 2011, y luego del 18 al 21 de enero del presente año. Sin embargo, la persistencia de una situación de tensión política y social en torno al tema minero, hace inviable la realización del Encuentro en la cuna del Amauta Arguedas.

   Por ello, el Gremio de Escritores del Perú y la Asociación Guadalupana, como entidades coorganizadoras, ratifican la CONVOCATORIA al X ENCUENTRO NACIONAL DE ESCRITORES “MANUEL JESÚS BAQUERIZO” a realizarse en definitiva los días del 16 al 18 de febrero en la sede de la Asociación Guadalupana, Av. Alfonso Ugarte Nº 1398, Lima. El impulso y la promoción de este X Encuentro ha comprometido la participación de numerosos escritores de diversos lugares del país, y muchos de ellos han enviado sus ponencias así como han preparado la presentación de sus publicaciones, actitud de respaldo que agradecemos profundamente.
   
   El X Encuentro Nacional e Internacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo” es un espacio orgánico cultural que reunirá de la manera más amplia posible a todos los escritores, investigadores, docentes, estudiantes, editores y promotores, residentes en el país o en el extranjero, estableciendo al mismo tiempo un esfuerzo conjunto con músicos, artistas plásticos, científicos sociales, con el fin de valorar la trascendencia de la obra integral de José María Arguedas, así como discutir los temas centrales referidos al trabajo literario y cultural en el país.

Arguedas.


Objetivos

General:
Contribuir desde el trabajo literario y cultural a construir una alternativa democrática en la          cultura peruana.

Específicos:
Evaluar la trascendencia de la obra literaria y cultural de José María Arguedas.
Constituirse en un espacio cultural trascendente, con impacto en la sociedad peruana y con   capacidad de ensanchar y elevar las condiciones de trabajo cultural y literario en el país.
Aportar sustantivamente en el proceso de relectura democrática de la cultura, la sociedad, y específicamente de la literatura, que revele el rostro real de la producción literaria y artística.
Poner en debate los diversos modelos de análisis  y valoración de los procesos culturales, y específicamente literarios, y centralizar todos los aportes individuales y colectivos orientados en el sentido de establecer el anterior objetivo.
Sistematizar, organizar y publicar las ponencias del X Encuentro.

Temario:
El temario que desarrollará el X Encuentro Nacional e Internacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo” - Centenario del Nacimiento de José María Arguedas, es el siguiente:

1.  Vida, obra y trascendencia de  José María Arguedas en el centenario de su nacimiento:
- Significado y trascendencia de la obra literaria de José María Arguedas.
- José María Arguedas y las artes.
- José María Arguedas y la educación.
- José María Arguedas y las ciencias sociales
- José María Arguedas, el drama social y el proceso político del país.
2.  Literaturas regionales en el Perú. Andahuaylas y Apurímac.
3.  Literatura, sociedad y educación

Alcance:
El certamen está dirigido a escritores peruanos residentes en el país y el extranjero, investigadores y profesionales vinculados a los temas, promotores culturales, editores, docentes, estudiantes, trabajadores, así como docentes, investigadores y escritores del extranjero, y público en general interesado en el temario que abordará el X Encuentro Nacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo” – Centenario de José María Arguedas.

Sede:
Lima, Asociación Guadalupana, Av. Alfonso Ugarte 1398, Lima 1.

Ponencias:
La inscripción de ponencias se realizará hasta el lunes 16 de enero de 2012, enviando a la dirección electrónica que se especifica en esta convocatoria los datos del autor, el título así como una sumilla de 15 líneas en tipo arial 12 ptos. Igualmente debe enviarse, en el mismo plazo y a la misma dirección electrónica el texto de la ponencia, en formato Word y tipo arial 12 ptos. a doble espacio y en un máximo de 10 páginas a doble espacio; esto nos permitirá editar El otro margen 3. La literatura peruana: una visión desde adentro. El Comité Académico del X Encuentro tendrá la facultad de evaluación y calificación de las ponencias.

Actividades:
Durante el X Encuentro se realizará la sustentación de las ponencias, presentación de libros y revistas, proyección de audiovisuales, lectura de poesía y narrativa, exposición y venta de libros y revistas, talleres y conferencias de los escritores en instituciones educativas y comunales, así como visitas a centros histórico – culturales.
La inscripción para la presentación de libros y revistas se realizará hasta el lunes 16  de febrero.

Costo:
El costo único de participación en el X Encuentro es de S/. 20.00 (veinte soles), previa inscripción ante la Comisión Organizadora, que otorga el derecho a la alimentación y alojamiento durante los días de realización del certamen, así como a la certificación correspondiente.

Por la Comisión Organizadora Nacional

Zelideth Chávez Cuentas
Presidenta


Telfs. 4725182 – 4261727 – 996935595 - 972920541
E-mail: gremio_de_escritores@yahoo.es
zelidech@hotmail.com    jlroncal@yahoo.com