noviembre 22, 2012

FILME DEL 333 / Armando Arteaga




 FILME DEL 333 / Armando Arteaga

ASIR  (unas tras otras) esas palabras vagabundas
como buscando putas de la calle
del muro rojo,  del barrio rojo:
aunque el adolecente tierno se levante la solapa
de la canadiense para evitar el frío,
después de resolver mil problemas del Baldor,
e imagine este  Filme del 333
con un final feliz “a lo Fellini”: el poema
debe ser pintura blanca arrojada por un pintor abstracto
sobre el muro rojo, con mujeres bellas del Vogue 
y viejas chuchumecas,  zorras plateadas, sofisticadas literatas   
saliendo del cementerio El Ángel
y globos amarillos por el cielo azul, de un final de fiesta
y un paneo perfecto,  sobre el pudor del adolecente
que adolece de punishment familiar,
nada de salsa de tomate,
visión amena del neo-realismo italiano en Malambo Chico
y algo de sentimiento de culpa en el adolecente
por andar oliendo a rouge de putas, chicles
y cigarros baratos,
casi persiguiendo el gato negro de la duda:
con una botella de leche Upa al taciturno amanecer
y una mujer de la vida alegre bailando mambo en La Fontana.


noviembre 11, 2012

ATUSPARIA, TODAVIA DUERME / Por Armando Arteaga



ATUSPARIA, TODAVIA DUERME

Por Armando Arteaga

 “Atusparia, todavía duerme” de Ted Stead


Tenía yo en  junio  de 1972 un incauto interés  por la legendaria figura de Pedro Pablo Atusparia, este mítico personaje líder de la sublevación de los indios del Huaraz de 1885, que era entonces: en ese momento de efervescencia nacionalista,  un icono social,  al igual que Juan Chocne, Juan Santos Atahualpa, y José Gabriel Túpac Amaru, lideres históricos de los campesinos que inspiraron desde el Taky Onkoy (en Ayacucho, en 1565),  pasando por el Movimiento de Yanahuara (en Apurímac, en 1596), el Movimiento de los Chunchos:  liderado por Apu-Inca Juan Santos en las conversiones del Gran Pajonal,  y el levantamiento de Túpac Amaru en 1780; sucesos históricos que    -por justica-  ayudaron y ocasionaron esta apertura de cambio,  para impulsar  la reforma agraria del General Velasco:  que devolvía la tierra a los campesinos y que modernizó las estructuras de la sociedad peruana y las relaciones de propiedad en el agro, liquidando para siempre el atraso socio-económico originado por el gamonalismo imperante desde la colonia y la república. 

 El libro "El Amauta Atusparia"  de Ernesto Reyna Zegarra con el que trabajé el guión para el filme de Ted Stead


La dimensión eufórica de este acontecimiento se podría sintetizar en las palabras del General Juan Velasco Alvarado,  en un discurso del 24 de Junio de 1969: “De hoy en adelante, el campesino del Perú no será más paria ni el desheredado que vivió en la pobreza, de la cuna a la tumba, y que miro impotente un porvenir igualmente sombrío para sus hijos”.

Desde 1969 hasta ese Junio del 72, había estado estudiando cinematografía  en la Academia de Cine,  con Armando Robles Godoy, allí en el tercer piso del edificio del Jirón Washington 1308.  La cosa empeoraba: no había señales de Ley de Cine,  y ya empezaba a desvanecerse mi entusiasmo por la creación del Instituto Nacional de Cine, donde un grupo de estudiantes esperábamos consolidar más aún estos estudios cinematográficos.  Pero, todo se fue al “diablo”, que era la palabra que siempre empleó Robles Godoy para resumir la situación del poco interés que producía entre las autoridades de ese momento aperturar un centro de estudios superiores para la industria cinematográfica. 

Tratando de pisar en tierra firme, empezaba -entonces- a retomar mis estudios de arquitectura cuando el mismo Robles Godoy me presentó a Ted Stead, un poeta  y director de cine amateur neoyorkino.  Un gringo viejo, y borrachoso, que había venido al Perú para filmar una película sobre Atusparia.  Ted, me escogió para hacer el guion cinematográfico, nos fuimos a Huaraz y  empecé a investigar acerca de la sublevación de los campesinos del Callejón de Huaylas. Trabajé cerca de seis meses en este proyecto Atusparia, le entregué el guión a Ted, y no supe más de él, salvo en cartas donde me contaba algunas de sus hazañas para el “underground” cinematográfico norteamericano.


Atusparia, icono popular.


 Aunque, después, hace dos años atrás, un día cualquiera  de julio, antes de fiestas patrias, se apareció en mi casa John Stead, hijo de Ted, quien  para esta visita había digitalizado el “copión” de “Atusparia, todavía duerme” realizado por su padre.  Me contó que Ted había fallecido, y que él se dedicaba a la fotografía periodística. Ver “Atusparia, todavía duerme”, fue todo un suceso alucinante, soportar el espécimen cinematográfico de Ted, donde Atusparia aparece como un indio cheroque hablando en ingles con una “unancha”  incaica  y un “tusuq” rodeado de aparentes pallas coronginas, y  teniendo como fondo sonoro y musical : una chuscada del conjunto ancashino Atusparia. De mi guion de este “entremés” apenas pude reconocer los instantes del  envenenamiento,  y además cuando Atusparia entrega a su hijo al General Cáceres para que lo eduque.  Para saltar  las lagrimas, casi cine hindú actual. Documento fílmico para el recuerdo, esperpento  que tiene una duración de 15 minutos.

La sublevación de los campesinos del Callejón de Huaylas se produjo en 1885 en Huaraz y en otras poblaciones aledañas como Carhuaz, Yungay y Aija, donde las repercusiones fueron fuertes. A la cabeza de este levantamiento de masas campesinas estuvieron  dos campesinos: Pedro Pablo Atusparia del pueblo Marián, estancia cercana de Huaraz,  y el otro,  era “Uchcu” Pedro, de Carhuaz. Una de las  causas de este levantamiento campesino fue la situación de pobreza que arrastraban desde la Colonia, y en la República, el latifundio  había conservado las mismas condiciones de extrema pobreza. Los servicios de los “tápacos”,  que es una  manera del “pongismo” de las haciendas sureñas peruanas,  se había mantenido: en la prestación de servicios a los dueños de estos fundos ancashinos,  por los que recibían en usura a cambio la utilización en  usufructo  de pequeñas parcelas pobrísimas de terreno. Otra causa, determinante, que desencadeno la furia de los campesinos fue el impuesto de dos soles por año  determinado por orden del Gobierno del General  Iglesias, teniendo en cuenta la situación en bancarrota  y la falta de fondos en el erario nacional después de la Guerra con Chile. De esta conmoción social han quedado crónicas y artículos publicados en “El Tiempo” de Huaraz por  el escritor Ladislao F. Meza.

 Atusparia, icono popular. Otra versión.

Catorce poblaciones enviaron a sus respectivas autoridades comunales a Huaraz para reclamar al Gobierno en contra del abusivo impuesto por las autoridades corruptas coludidas con el centralismo limeño.  No se les atendió y como afrenta para humillarlos ante sus representados se les cortó los cabellos que usaban estos “varayoc” en forma de largas trenzas.  Cortar sus trenzas fue un deshonor para ellos.  Vueltos a sus pueblos, instaron a sus coterráneos a sublevarse,  el 2 de Mayo de 1885 estalló la sublevación. Los campesinos cercaron y tomaron la ciudad de Huaraz, algunas autoridades huyeron, y otras fueron ajusticiadas en plazuelas y calles.  Atusparia asumió la dirección de los insurrectos y tomo el cargo de prefecto en Huaraz, trato de apaciguar los ánimos y a la vez dar una solución inmediata al impase social ocurrido: la insurrección fue reprimida a sangre y fuego, pero los campesinos resintieron,  hubo descalabro de ambos bandos en Yungay, Carhuas, Aija, y el centro del foco  subversivo fue en Huaraz.

Atusparia,  por su actitud concertadora,  fue envenenado.  “Uchcu” Pedro asumió la dirección de la insurrección.  Las primeros contingentes que el gobierno envió para reprimir la sublevación, fueron destruidas.  “Uchcu” resistió cinco meses, hasta que por traición de un indicado compadre, le tendieron una celada cuando asistía a una fiesta.  Fue llevado a Casma y fusilado detrás de una iglesia. Murió en su ley, resintiendo y sonriendo.  Luego de este fusilamiento, el gobierno envió más fuerzas represivas, los campesinos ya desorganizados y sin caudillos fueron reprimidos y vencidos.  Así terminó este episodio  de la sublevación de los indios en el Callejón de Huaylas.

Esta anécdota de “Atusparia, todavía duerme” tiene sentido contarla porque no volví a tener ninguna otra inquietud, ni siquiera literaria, acerca de Atusparia.   Salvo,  en los álgidos ochenta, tuve una conversación con Oscar Colchado. Me contó su interés por Atusparia y por “Uchcu” Pedro.  Me contó que trabajaba una novela acerca de estos personajes. 

Otro encuentro –después- con Atusparia,  ha sido cuando tuve nuevamente entre mis manos el libro “Atusparia y la revolución campesina de 1885 en Ancash” del profesor C. Augusto Alba Herrera, al que hice una nota periodista en la columna “Biblio Marka” para El Diario Marka” (Jueves 28-03-85),  que trascribo como un certero documento de este interés por seguir escudriñando acerca de nuestro personaje en mención, artículo que firme con el seudónimo de Vicente Soler:

“Acaba de aparecer en librerías la obra “Atusparia y la revolución campesina de 1885 en Ancash” del profesor C. Augusto Alba Herrera que llena ese vacio existente en torno a la figura histórica de Pedro Pablo Atusparia.

Pocos se han ocupado minuciosamente del tema que comprende la lucha de esta sublevación que Atusparia  emprendiera contra el poder, la explotación económica, la hegemonía política de los terratenientes, y los diversos abusos que el gamonalismo ancashino ejercía sobre los campesinos pobres  de ese departamento. Alba Herrera en una ardua labor de más de veinte años nos lleva por un documentado relato de los sucesos que removieron los cimientos de la sociedad peruana en la coyuntura de aquella crisis que propició el ambiente ubicado para todas las querellas y recelos posibles. Hechos como la orientación “cacerista” dentro del campesinado, así como ciertas ideas que recogían las banderas incendiarias de la Comuna de París que inspiró en parte a algunos lideres urbanos de esta rebelión, todo el clímax y el desenlace de los hechos, son explicados en la “trenza”   histórica de de estos sucesos.


 “Atusparia y la revolución campesina de 1885 en Ancash” de C. Augusto Alba Herrera

La sublevación de Atusparia se extendió como un reguero de pólvora originando la insurrección general en todo el departamento ancashino, la protesta comprometió compartimentos rurales y urbanos.  Alba Herrera nos lleva con lujo de detalles por el “pusch” de la insurrección.  Ha desempolvado partes de guerra, archivos municipales, cartas, las páginas de los periódicos pueblerinos de la época y ha realizado un levantamiento de los sucesos históricos del más real. Y,  tiene un balance de los acontecimientos de lo más objetivo.

Atusparia está pues en un perfil de alcalde de campo que se levantó contra las injusticias y dentro de las esperanzas de los pobres.  Resalta en este relato biográfico los retratos humanos de los líderes campesinos de la revolución, que tuvo como foco a los pueblos del Callejón de Huaylas y la región de Conchucos.  Allí encontramos a Atusparia y a “Uschu” Pedro en su verdadera dimensión humana, así como datos del hijo del caudillo.  También están presentados los otros personajes de la revolución indígena, con sus glorias y sus miserias: el prefecto Mosquera, el periodista e ideólogo L. F. Montestruque, las familias terratenientes y el pueblo de la resistencia minero-campesina.

Pedro Pablo Atusparia, llamado también “El Amauta”, valorado por José Carlos Mariátegui, citado y estudiado por Santiago Antúnez de Mayolo, Jorge Basadre, William Stein,  y por otros estudiosos del tema, más recientes como Ernesto Reyna y Wilfredo Kapsoli.  Consolida su figura de caudillo nuevamente en este trabajo de Alba Herrera, su dimensión histórica exacta y una difusión memoriada del significado histórico que tiene en la revolución campesina de 1885, en Ancash. No  nos olvidemos tampoco que J.R. Ribeiro ha desvelado los rasgos de Atusparia en una obra de teatro que lleva el nombre del líder campesino.

Saludamos, pues, el merito del profesor Alba Herrera, así como el de su editor Juan A. Salazar Vallejos, que han hecho posible esta pulcra edición que trae carátula y diagramación de Rudy Maguiña.  Recomendamos su lectura”.

 C. Augusto Alba Herrera y Armando Arteaga en Huari.

Me vale –ahora-  recordar, pensado en Atusparia, y en los campesinos que se inmolaron en estos gestos libertarios para modificar los extremos de la dominación oligárquica que imperó durante todos estos años de hegemonía republicana.  Estos campesinos no lucharon en vano, quisieron echar abajo los duros cimientos de la explotación feudal y capitalista en el campo. Y, Huaraz, no quedaba lejos de esta necesidad de cambiar las caducas y arcaicas formas de  vida,   que en tiempos de Atusparia,  aplastaban la convivencia humana y democrática  para una adecuada  manera de vida entre  los campesinos pobres de Ancash.

 Publicado en la revista AEPA N- 4.  Asociación de Escritores y Poetas Ancash.



*
Foto de Heber Ocaña.  El libro "El Amauta Atusparia" de Ernesto Reyna, con fondo del Centro Comercial del Real Madrid.

noviembre 08, 2012

II Encuentro de integración cultural / AEPA-HUACHO



II Encuentro de integración cultural.
"Flor de María Drago Persivale" y "Guido Vidal Rodríguez".
 *
Municipalidad Provincial de Huaura.
Asociación de Escritores y Poetas Ancashinos - Filial Lima.
Huacho, 16, 17 y 18 de noviembre de 2012.
"Huacho, Capital de la hospitalidad".


  


II Encuentro de integración cultural
"Flor de María Drago Persivale" y "Guido Vidal Rodríguez"



Ponencias

Carlos Bisso Drago/ Flor de María Drago Persivale.
Roberto Vidal/ Guido Vidal Rodríguez
Pilar Barrón Tello/ Costumbrismo, Identidad y Valores en la obra de Flor de María Drago Persivale.
Filomeno Zubieta Núñez/ Legado y vigencia de la obra de Flor de María Drago Persivale
Roberto Rosario Vidal/ Literatura infantil huaralina./ Poemas inéditos de Flor de María Drago.
Javier Cotillo Caballero (Jaco)/ Patrimonio Cultural Mausoleo de Jancu
Florencio Bernabé Gonzales/ Zonificación ecológica y económica base para el ordenamiento territorial de la cordillera Huayhuash
Pieter Van Dalen Luna/ Arqueología de las provincias de Ocros y Bolognesi de Ancash
Dr. Lit. Víctor Nolberto Unyén Velezmoro/ La historiografía como radiografía de Ancash
Ciro Ayala Robles/ Congreso Nacional Coris 2012: Experiencia y perspectivas
Danilo Barrón Pastor/ Trova y literatura.
Humberto Pinedo Mendoza/ La psicopatología del creador.
Walter Vidal Tarazona/ Literatura y aculturación.
José Fernández Sánchez/ Políticas culturales en Áncash y el Norte Chico.
Américo Portella Egúsquiza/ Rosa Alarco, el coro y peña folclórica de San Marcos en Huacho.
Juan Rodríguez Jara/ Aepa en la problemática de desarrollo de la región oriental de Ancash
Samuel Cornelio/ Los ancashinos en Huacho.
Milton Pastor Neyra/ Megatendencias del siglo 21 en la poesía luzuriaguina.
Augusto Escalante/ Poesía ancashina.
Víctor Hugo Alvítez Moncada/ Livio Gómez: Poeta ancashino, homenaje, vida y obra.
Melchor Escudero Escudero/ El folclor y la literatura en la provincia de Pomabamba
Áureo Sotelo Huerta/ Plan lector para las ciencias.
Francisco Alva Hidalgo/ Guaguancó, flor emblemática de Huari
Roberto Aldave Palacios/ Turismo rural por la ruta de la Cantuta.
Presentación de libros
Aepa Revista Cultural de Ancash
Poesía de Flor de María Drago Persivale
El arriero de Guido Vidal Rodríguez
Revista cultural del norte chico Kullpi N° 05
Recital poético:
Jorge Álvarez Bocanegra (actor y declamador profesional, profesor de teatro de la Universidad Nacional del Santa)./ Vallejo y Lorca: A una sola voz.
Anatolia Aldave Reyes/ Recital poético: Chiquián, espejito del cielo
Lectura de poemas
Roberto Rosario Vidal/ Danilo Barrón Pastor/ Humberto Pinedo Mendoza
Milton Pastor Neyra/ Augusto Escalante/ Pilar Barrón Tello
Víctor Unyén Velezmoro/ Elmer Neyra Valverde/ Juan Rodríguez jara
Norka Bríos Susy Morales Coz/ Norka Bríos Ramos/ Américo Portella Egúsquiza
Emiliano Pastor Neyra/ Víctor Hugo Alvítez Moncada/ Verónica Solórzano Vidal.
Cindy Alejandro/ Susy Morales Coz/ Julio Solórzano Murga
Elmer Neyra Valverde

LA POESIA CUZQUEÑA DEL SIGLO XX / Armando Arteaga

LA POESIA CUZQUEÑA DEL SIGLO XX / 


Armando Arteaga

Poesía cuzqueña, derrotero para una ubicación de la poesía cusqueña (1956)

El indigenismo cuzqueño del siglo XX es un buen hito para empezar un debate evidente acerca de las contingencias necesarias y suficientes para palpar algo del movimiento panorámico de la poesía cuzqueña,  tal como lo abordó Luis Nieto llamándola “Poesía cuzqueña, derrotero para una ubicación de la poesía cuzqueña (1956)”, a manera de referéndum literario; lo mismo que su referente complementario y consultado como fue la “Exposición de la Poesía Cuzqueña Contemporanea (1956)” (Tomo I y II, 1958)”, selección y notas de Bertha Degrégori de Nieto;  y es partir de estos dos  aportes literarios que uno puede hacerse una idea muy  rápida del concento poético social cuzqueño y  de su  consubstancial propuesta  regional en el marco de una apertura concreta hacia la modernidad de nuestra poesía peruana.   
  
Exposición de la Poesía Cuzqueña Contemporanea, Tomo I

Para hacer una secuencia de los acontecimientos sociales, políticos y culturales inmersos en la historia cusqueña, para recorrer por las ideas y por el despertar del “Grupo Resurgimiento”,  recomiendo hurgar las paginas de “Historia del indigenismo cuzqueño, siglos XVI-XX” de José Tamayo Herrera que es un buen bosquejo para empezar a comprender el derrotero de esta poesía cuzqueña.

La propuesta de los indigenistas cusqueños: empieza con la formación de la llamada generación de la revista “La sierra” o generación de 1909.  Es cierto que,  antes existen antecedentes culturales como la propuesta de Ángel Vera Enríquez  y la edición de “El sol”, y los albores culturales importantes que dieron  paso a la formación de la generación de la llamada “Escuela Cuzqueña”. 

Exposición de la Poesía Cuzqueña Contemporanea, Tomo II

Insurgió una “nueva generación”  que protagonizó la primera huelga universitaria y publicó la revista “La Sierra”, participaron en esta movida cultural  Demetrio Corazao, Uriel García, Luis E Valcárcel, Romualdo Aguilar, José Gabriel Cosio, Félix Cosio y Rafael Aguilar, entre otros.  Esta generación fue la que logró un mayor impacto e influencia aceptada en la formación de la cultura peruana.

Allí nomas, Alberto Giesecke y bajo el influjo del descubrimiento de Machupicchu,  en 1911, crearon la Revista Universitaria, el Museo Arqueológico e iniciaron el estudio científico-social del pasado cuzqueño.

En 1920, se consolidó en el Cusco el Primer Congreso de la Federación de Estudiantes del Perú (FEP) bajo la  influencia  de Haya de la Torre; se trazó  la reforma universitaria y el descentralismo, imitando el movimiento de Cordoba.

“Historia del indigenismo cusqueño, siglos XVI-XX” de José Tamayo Herrera

En 1924 se publica la revista “Kosko”, antes el “Boletín Titicaca” de Puno y “Amauta” en Lima donde surgen  las propuestas del indigenismo, las creaciones de las vanguardias literarias y las ideas socialistas.  En la revista “Kosko” publicaron sus textos literarios  Luis Yábar Palacios, Luis Felipe Paredes, y  Roberto Latorre.

En el 26, Luis E. Valcárcel fundó el grupo “Resurgimiento”.  En el 27 insurge la revista “Kuntur” del grupo Ande con otra propuesta  indigenista  donde publicaron  Sergio Caller, Rafael Tupayachi, Julio G. Gutiérrez, Román Saavedra, Oscar Rozas, entre otros. Luego aparecerán las celebres publicaciones: “Tempestad en los Andes” de L.E.  Valcárcel y “El Nuevo Indio” de Uriel García. 

En el 37 Uriel García fundó el Instituto Americano de Arte, integrado por Román Saavedra, Luis F. Paredes, Julio G. Gutiérrez, Alfredo Yépez Miranda,  Martín Chambi, Rafael Aguilar, José Gabriel Cosio, Roberto Latorre, Víctor Navarro Del Águila, Humberto Vidal,  y otros. 


Luís Nieto Miranda

Se editó también la  revista “Wamán Puma” de Navarro de Águila, introductor del estudio científico-social  del folklore; la revista “Tradición”, del  antropólogo Efraín Morote Best; la revista de "Arqueología", la revista “Letras” fundada por Luis Nieto Miranda. Luís Nieto Miranda se va a convertir en uno de los personajes importantes de la cultura regional para la poesía cusqueña.  

La poesía de Luis Nieto todavía no ha sido debidamente estudiada desde lo estrictamente crítico-literario. Manuel J. Baquerizo dice: "Nieto es el mejor romancerista de lo cholo, es decir, del mundo cultural mestizo, en la misma medida en que Federico García Lorca lo fuera del espíritu bético. En tanto el autor de Romancero expresa una intención vindicatoria de la gitanería -como motivo literario y como hecho social- nuestro poeta representa la idiosincrasia del mestizo cusqueño. Para Nieto el mestizo no es un sector étnico marginado y perseguido al que hay que liberar, según proponía García Lorca con respecto al grupo gitano, sino un tipo humano digno de festejar y cantar". Edición de la Municipalidad del Cuzco (Luis Nieto. De cuerpo entero. Antología poética, 1997).

Andrés Alencastre Gutiérrez
Otro poeta destacado es Andrés Alencastre Kilku Waraka. Kilku Warak’a, Andrés Alencastre Gutiérrez, poeta nacido el 18 de abril, en 1909.  Este poema “Puma” rompe todos los esquemas de la poesía cusqueña, le da una visión telúrica e histórica, pero también convoca la ternura y la propuesta nativa de la lengua quechua, es el inicio de la ruptura moderna de la poesía quechua actual:
PUMA

Phuyuq wawan uqi mici
phiña uywa rumi maki,
urqollantan purishanki
rit´illantas k´umu k´umu

Phiña phiña qhawayniykiwan
phuyutaraq picharinki
chupaykita maywirispa
urqutaraq mayt´urinki

Ch´awar kiska sunkhaykiwan
Intitaraq, llaqllachinki
qalluykitaq sansaq puka
yawartaña llaqwarishan.

Apukunaq sumaq uywan
Inkakunaq yupaychanan
yarqasqachu purishanki
aychatachu maskhashanki?.

Hamuy  noqa qarasqayki
kay sonqoyta qharispa
qhasqoypatapi thallaykuy
llalliykunata ñit´iykuy

Qaqa hasp´iq silluykiwan
Hank´uykunata watariy
Hinaspataq puñuchiway
Ama llaki muchunaypaq.

(Taki Parwa, 1955)

PUMA

Gato gris hijo de las nubes
bestia feroz, mano de piedra;
sólo por cerros tú caminas,
sólo entre la nieve agazapado.

Con tus miradas terribles
vas limpiando a las nubes
y removiendo tu gran cola
envuelves a las montañas.

Con tus barbas de cerda que espinas son
vas hiriendo al mismo sol
y tu lengua, brasa al vivo,
ya va lamiendo la sangre.

Bello animal de los dioses tutelares,
adorado por los Inkas;
tal vez hambriento caminas
quién sabe buscando carne?

Ven, yo te daré de comer
destrozando mi corazón;
échate de bruces sobre mi pecho
y apasta todas mis penas.

Con tus garras que las rocas arañan
amarra todos mis nervios
y enseguida hazme dormir
para no sufrir pesares.

El largo transitar poético de Federico Larrea Blanes, ha sido consignado en el “Diccionario de Literatura Peruana” de Emilia Romero del Valle, en “Derrotero para una Ubicación de la Poesía Cuzqueña” de Luis Nieto Miranda, en “Panorama de la Literatura Cuzqueña” de Rubén Sueldo Guevara y en “La Literatura peruana” de Luis Alberto Sánchez Tomo V.; sus poemas se pueden hallar en las revistas “Tradición”, “Mar del Sur”, “Literatura Peruana”, “Letras Peruanas”, “Cuadernos de Poesía”, “Creación”, “Signos” y en las páginas literarias de los diarios “La Tribuna”, “El Comercio”, “La Crónica” y el “Sol”, entre otros. Su obra poética, ha merecido criticas y elogiosos de intelectuales diversos como César Miró, Yolanda Bedregal (Bolivia), Rafael Jijena Sánchez (Argentina), José María Arguedas, Luis Jaime Cisneros, Jorge Puccinelli, Antonio Cornejo Polar y Julio Julián. 

Rubén Sueldo Guevara (Cuzco, 1953) se ha referido de la obra poética de Federico Larrea Blanes de la siguiente manera: “Con la belleza de sus poemas brevísimos, facturados así de acuerdo a nuestra época, o con la savia que alimenta los motivos de su cosecha, Federico Larrea Blanes, viene a sumarse, en forma efectiva, a la labor de una generación que está logrando crear la conciencia literaria de nuestra tierra; viene a dejar huella húmeda y profunda con sus composiciones, como un poeta más, que sienta las bases de la literatura cuzqueña, propia y por consiguiente peruana”.

 Raúl Brozovich

Raúl Brozovich (Cuzco, 1928-2006), figura destacada de la generación del 50 y fundador del grupo cultural Rumiñahui, es casi desconocido por la crítica literaria peruana. Raúl Brozovich es un poeta fino, aristocrático, melómano, extremadamente culto y oculto. Me acuerdo de aquella mañana que lo visité en su casa de la calle Qeswa,   en el invierno del año 80,  en el Cuzco, tal vez fue la única vez que puede conversar con él tan largamente.  Sin embargo, tiene dos colecciones de poemas en: "Exposición de Poesía Contemporánea Cuzqueña, 1958" y "Poemas", Ediciones Elemento, 1969, Colección Vigencia. Tiene poemas dispersos en publicaciones eventuales. Este poema Melpómene, canto a la vida, de Brozovich, nos muestra la calidad poética y su visión histórica para entender la vida y las cosas de la vida, su  inspiración en lo trágico:  

Melpómene

Ven
acércate de la sombra
porque de sombra eres en los ojos
humo
en los cabellos
y una delgada cintura de asfódelo
y harina contaminada
con miel de tu carne

Existen números en el abismo
huesos delicados
aves solitarias
que duermen a la sombra del paraíso
ven
yo de ti no sé nada.

El amor es un cuchillo desvelado
apenas una máquina que destruye
una rueda del infortunio
una rosa perforada por una bala de fuego
no tengo palabras
mejor
vuelve a la sombra
porque de sombra eres en los ojos

Para concluir, citando a Luis Nieto, en su “Poesía Cuzqueña.  Derrotero para una ubicación de la poesía cuzqueña contemporánea”, con quien siempre tuve algunas largas conversaciones en El Juanito de Barranco, diré este pensamiento del Cholo Nieto: “El poeta no puede traicionar su destino ni su misión de artista sobre la tierra”.  Observar, criticar, actuar. Es verdad que los poetas tienen un compromiso con la humanidad, en este caso, creo que los poetas cuzqueños han cumplido su misión y han sido fieles a su propia utopía indigenista, corresponderá a otros nuevos poetas interpretarlos, estudiarlos, juzgarlos;  pero tendrán que ser mejores que ellos.  Punto final, volveré a citar al poeta  Nieto: “La voz del poeta es su definición”

Luis Nieto y Mario Vargas Llosa.